viernes, 20 de mayo de 2011

LA PARASHAT DE LA SEMANA



PALABRAS DEL RABINO



PARASHAT BEJUKOTAI
פרשת בחקתי



Esta es la última lectura del libro de Vaicrá y habla acerca de la recompensa y castigos frente al cumplimiento o no de los mandamientos y preceptos.
Al vivir del campo, los hebreos conocían la importancia de la tierra, de la lluvia, del calor y del frío que afectarían para bien o para mal la producción, y eso determinaría la suerte de cada hebreo durante el año.
Por eso la Torá dice: “Si en mis leyes anduviereis y cumplireis Mis preceptos os brindaré lluvias en su tiempo y la tierra dará su producto y el árbol del campo dará su fruto y vuestra trilla se prolongará hasta la vendimia y la vendimia hasta la siembra y comeréis vuestro pan hasta saciaros y moraréis con tranquilidad en vuestra tierra. “ (Levítico 26:3-4)
Estas son parte de las recompensas o bendiciones y asimismo habría castigos o maldiciones por el incumplimiento de los preceptos. La gravedad de los castigos es tan fuerte que al leer estas oraciones en la Torá se lo hace de un modo rápido y “fuera de micrófono” a fin de escuchar lo menos posible.
La parashá enfatiza el concepto de libre albedrío que ya había sido dado por D´s al comienzo de la Creación y las consecuencias de las distintas elecciones.
El Rabino Avi Weiss que dirige el Instituto Hebreo de Riverdale, y quien viniera hace algunos años a la Argentina se preguntó la razón por la que hay más castigos que recompensas en este texto. Su comentario es muy esclarecedor y por ello quería compartirlo con los lectores del Besorot.
“Pero es extraño porque el largo de las maldiciones es mucho mayor que el de las bendiciones ¿Por qué son tantas más las maldiciones? Casi tres a una. Varias respuestas han sido dadas.Ibn Ezra sugiere que aunque las bendiciones son menos en cantidad de oraciones, en realidad son más numerosas porque a diferencia de las maldiciones, están escritas en categorías generales. En este sentido abarcan mucho más.Biur (Naftalí Hertz Weisel) lo enfoca desde otro punto de vista. Las bendiciones, argumenta, son más dominantes porque nos llegan todas juntas en toda su extensión. Éste no es el caso de las maldiciones. La Torá insiste en que sobrevendrán gradualmente porque son un testimonio de la resistencia de Dios a castigar a Su pueblo. En efecto, una rápida revisión del texto indica que las amonestaciones están arregladas en cuatro versículos pareados, cuya severidad va en aumento. Comienzan con enfermedades y después continúan con hambruna, sitio y exilio. Cada uno de estos grupos comienza con las palabras “Mas si no me [a Dios] escucháis ni cumplís todos estos mandamientos,” indicando como cada paso sigue a un nuevo rechazo de la Torá de Dios. (Lev. 26:14, 18., 23, 27)Se me ocurre otra idea. Quizás, en realidad, las maldiciones son más largas porque la Torá habla en el lenguaje de la gente. Cuando no nos sentimos bien, a menudo describimos nuestro mal. El lenguaje que usamos suena más o menos así “me duele el estómago” o “me duele la cabeza” o “tengo un dolor en las piernas.” En cambio, cuando nos sentimos bien, nunca decimos “mi estómago marcha bárbaro” o “mi cabeza está funcionando bien” o “hoy mis piernas se mueven perfectamente bien.” Lo que decimos en general es “me siento bien.” En otras palabras, no ponemos énfasis en lo bueno que recibimos en la misma forma en que reconocemos las luchas que tenemos que enfrentar.Por esta razón, la Torá, reflejando la forma de pensar de los seres humanos, habla detenidamente de las maldiciones. Al igual que los seres humanos acentuamos nuestro sufrimiento, la Torá también describe con muchos detalles las maldiciones. Las bendiciones están descritas brevemente porque la gente habla de lo positivo que sucede en la vida en forma abreviada.

RABINO AVI WEISS

Fuente: www.hir.org/a_weekly_gallery/weekly_gallery_5766.html

De este modo termina el libro de Vaicrá cuya lectura nos acompañó durante las últimas diez semanas.
Shabat Shalom

RAB RUBEN SAFERSTEIN

RESUMEN DE LA PARASHAT SEMANAL



PARASHAT BEJOKOTAI (EN MIS LEYES)



Resumen de la Parashá
En esta parashá, la última del libro Vayikrá, el Eterno advierte al Pueblo de Israel que si obedecieran las leyes y preceptos que Él ordenó, habrá lluvias y verían el fruto de la tierra y de los árboles y plantaciones. La tierra produciría abundantemente, y no habría ni animales ni enemigos que atacaran a los judíos. Los Benei Israel vivirían en prosperidad y paz.
Pero si no escucharan ni cumplieran los mandatos del Todopoderoso, la revelación contra Hashem traerá el terror sobre el Pueblo de Israel, castigándolo con hambre, enfermedades y el ensañamiento de los enemigos, lo que conllevará a un exilio de la nación. Si aún persistiere esta terquedad contra el Eterno, todas estas heridas serán siete veces más poderosas. Bestias salvajes del campo, destrucción del ganado, reducción de la población y los caminos del judío quedarán desolados.
En cambio, si los Benei Israel se arrepintieran de sus mala actitudes, Hashem recordará Su pacto hecho con los patriarcas Abraham, Itzjak y Yaacob, y nuevamente volverán bajo su manto, pues Él nunca los abandonará totalmente.
La parashá continúa con la contribuciones para el mantenimiento del Santuario, la valuación de la misma estará determinada por la edad y el sexo de quien la consagra.
Quien ofrece un animal para el sacrificio, no podrá cambiarlo por otro. Si el animal fuera defectuoso, lo podrá redimir pagando al Cohén el valor monetario más un quinto de ese valor.
Si alguien redimiera una parte de la tierra entregada, la redención debía estimarse según el número de años que restaran hasta el próximo jubileo (iovel).
Un animal primerizo, no puede ser ofrendado voluntariamente, ya que el primogénito es propiedad del Eterno.
Toda persona condenada a muerte, no podrá ser rescatada.
El diezmo de la tierra, podrá ser redimido pagando su valor más un quinto del mismo.
Todos estos mandatos fueron impartidos por el Todopoderoso a Moshé, en el monte de Sinai para cumplimiento de los Hijos de Israel.

LA HAFTARAH DE LA SEMANA



HAFTARAH BEJOKOTAI


La historia del pueblo de Israel no finaliza con la conquista y el exilio. Estas son meras digresiones. Por más alejados que parezcamos del escenario central de la historia, Hashem nos ha prometido que sobreviviremos y triunfaremos.
Este tema aparece ilustrado en la Haftará de esta semana: la parashá habla de la venta y la redención de la tierra. Del mismo modo, en la Haftará, Hashem le ordena al profeta Yirmiyahu, inclusive cuando éste se encuentra en la cárcel, que redima una propiedad familiar.
Yirmiyahu sabía que todo Eretz Israel estaba a punto de caer presa de los babilonios. ¿Qué necesidad había de redimir una propiedad que estaba a punto de ser capturada?
Hashem le dijo a Yirmiyahu que por más grande que fuera la tragedia, por más largo que fuera el exilio, Hashem finalmente redimiría a Su pueblo. La redención de esta propiedad no era algo meramente simbólico, pues con el tiempo el pueblo judío retornaría a su tierra para habitar en ella en paz. Inclusive cuando nos enfrentamos a la catástrofe, debemos conducirnos sin olvidar que Hashem está dirigiendo el mundo y llevando a cabo todos los preparativos correspondientes.
“Grande en consejo y poderoso en acto, Cuyos ojos son conocedores de todo el camino de la humanidad, para darle a cada hombre de acuerdo con su camino y el fruto de sus actos”. (32:19)
Cuando una persona es juzgada y se dictamina que merece la pena de muerte en el tribunal Celestial, Hashem pone en la balanza la tremenda pena que habrán de sufrir sus inocentes padres, mujer e hijos, en caso de que la sentencia llegue a ejecutarse.
Por eso, Hashem no castiga a nadie hasta que también haga el cálculo de si esto habrá de causar un castigo no merecido a uno de sus familiares. Eso es lo que significa el versículo: “Grande en consejo y poderoso en acto”. Unicamente Hashem es capaz de calcular el grado preciso de la deuda de cada persona, para que solamente tenga que responder “de acuerdo con su camino y el fruto de sus actos”.


Fuentes: Rabí Zev Leff, Outlooks and Insights
Kometz ha Minjá en Maianá shel Torá
Shem Mi Shmuel
Rabí Mahar”a Itzjaki

viernes, 13 de mayo de 2011

LA PARASHAT DE LA SEMANA

MENSAJE DEL RABINO



PARASHAT BEHAR


פרשת בהר



“Y le dijo el Eterno a Moisés en el Monte Sinaí: Diles a los hijos de Israel cuando lleguéis a la tierra que os di, la tierra descansará por el Eterno. Seis años la sembrarás y seis años podarás su viña y recogeréis su fruto. Pero el séptimo año será de sábado (shabat, reposo) estricto para la tierra y para el Eterno: ni sembrarás tu campo ni podarás tu viña” (Levítico 25:1-4)
Varias veces se menciona el termino shmitá en la Biblia. Los libros de Éxodo, Levítico (en esta parashá), Deuteronomio, Nehemías, Crónicas y Reyes lo incluyen, con lo cual vemos que no ha sido un tema menor para el judaísmo.
El término שמיטה‎, “año sabático” es utilizado comúnmente en el ámbito universitario cuando los profesores dejan su tarea por un año a fin de dedicarse a escribir un libro. Escuchamos cada tanto este término en otras facetas de la vida, y no todos saben que es un término derivado de la Torá referido tal como podemos leerlo, en el ciclo agrícola de los campos.
Shnat Shmitá שמיטה‎, es el año sabático para el campo y se llama shviit al producto del campo del séptimo año. Se refiere en el judaísmo solamente a la tierra de Israel , o sea que los campos de las colonias judías de la Provincia de Entre Ríos, por ejemplo, no deben cumplir con esta norma religiosa.
Shmita y shviit, sigue vigente hoy en Israel y esto requiere una preparación especial a fin de satisfacer las necesidades del público consumidor.
Los Rabinos del Talmud interpretaron las leyes de Shmitá de distintas maneras, a fin de facilitar la vida al campesino y a la industria agrícola. Se implementó un Heter Mejirá (autorización de venta) para que el campesino pudiera vender al no judío y así continuar cultivando y cosechando la tierra. Esta solución temporaria que se dictaminó en el año 1888-89, fue adoptada por el Gran Rabinato de Israel. De todos modos la discusión ha sido inmensa ya que para algunos, la shmitá es voluntaria y considerada como obligación rabínica, lo que hace que se permitan algunas licencias, que en el caso de considerar a la shmitácomo bíblica solamente sería de muy difícil cumplimiento.
Debido a que el producto agrícola de campesinos judíos en Israel no puede ser vendido ni consumido, entonces la fruta y los vegetales pueden provenir de los siguientes lugares:
· Tierra cuya propiedad no es de judíos.
· De lugares fuera de Israel.
· De producción hidropónica realizada en invernaderos.
La historia contemporánea de Israel muestra las dificultades del año sabático que producen pérdidas económicas de importancia, y por ello cada vez que esto ocurre hay opiniones y discusiones a favor y en contra de mantener esta ley rabínica cuya base está en la Torá, precisamente en esta parashá.

El Kashrut de los alimentos que se venden en el año sabático, tiene sello en el que dice que es apto para ser vendido y consumido en dicho año. Generalmente estos productos se traen del exterior del país y ocurre en la fiesta de Sucot cuando es el año séptimo que los etroguim y lulavim vienen de otros países como Turquía y Grecia.


SHABAT SHALOM


RAB RUBEN SAFERSTEIN

RESUMEN DE LA PARASHAT SEMANAL



PARASHAT BEHAR (EN EL MONTE)



Resumen de la Parashá


Estando el Pueblo de Israel en el Monte Sinai, el Todopoderoso dijo a Moshé que les dijera que cuando tomaran posesión de la tierra de Canaán, debían dejar descansar la tierra un año luego de cada seis años de siembra. El séptimo año sería Shabat para la tierra (shemitá), y no se debían sembrar los campos ni desmochar los viñedos.
También dijo el Eterno que cada cincuenta años, los Benei Israel debían observar el jubileo (iovel), que comenzaba en Yom Kipur, y durante ese año no se sembrarían los campos, y asimismo se dejaría en libertad a los esclavos hebreos y todas las tierras debían ser devueltas a los dueños originales.
Si un propietario vendiera la tierra por razones de pobreza, la hacienda podía ser redimida por un pariente del dueño original o por éste mismo.
Si alguien debía vender una propiedad ubicada en una ciudad amurallada, para redimirla tenía que esperar un año, mientras que si estuviera ubicada en aldeas o ciudades apartadas para los levitas, volverían a sus dueños durante el período de jubileo.
Si un judío prestara dinero a otro judío pobre, no debe cobrarle intereses. Si el necesitado se veía necesitado de venderse como siervo, el amo judío debía considerarlo como un criado contratado, tratándolo con respeto y poniéndolo en libertad durante el iovel. Un pariente adinerado podía redimir al siervo judío, pagando al amo una cantidad de dinero sobre la base de los años que faltaban hasta el jubileo.

LA HAFTARA DE LA SEMANA



HAFTARAH BEHAR
Irmiahu (Jeremías) 16:19 - 17:14


La haftará de esta semana ha sido extraída del libro del profeta Irmiahu, y en ella encontramos que el profeta describe dos categorías de personas, que utilizando un lenguaje moderno podríamos llamarlos: los "hombres de fe" y los "ateos":
"Así ha dicho D'os: Maldito es el hombre que confía en el hombre; pone a alguien de carne y hueso como ayuda para él,y de D'os se desvía su corazón.
Será como un árbol en el desierto, no verá cuando venga lo bueno, y morará en la sequía del desierto,en una tierra salina, sin habitantes"
(17:5-6)
Por un lado el profeta nos muestra la gravedad de los ideales del "ateo" y el futuro que le espera a él. Pero no debemos equivocarnos en el entendimiento de estos versículos. No es incorrecto buscar ayuda en el prójimo, pero si él "pone a alguien de carne y hueso como ayuda para él" y como consecuencia de esa actitud "de D'os se desvía su corazón", entonces él "será como un árbol en el desierto". Por apoyarse solamente en el poder que cree tener, aunque D'os lo quiera ayudar, este hombre "no verá cuando venga lo bueno" - pues lo bueno sin duda llegará, mas él no podrá obtener beneficio de ello, ya que no podrá ver, es decir, entender cómo funciona la benevolencia Divina.
Sin embargo, también se encuentra el "hombre de fe":
"Bendito es el hombre que confía en D'os; D'os será su protector.Será como un árbol plantado sobre el agua, en el curso de agua echará sus raíces y no sentirá cuando venga el calor; estarán sus hojas húmedas y en años de sequía no se preocupará, y no dejará de dar frutos"
(17:7-8)
Por cuanto que él confía en D'os, Su Creador lo protegerá y éste sí podrá ver Su bendición.
La Mishná al final del tratado de Peá, al referirse a la importancia de la tzedaká (caridad), cita nuestro versículo y dice:
"…Todo el que no necesita tomar [de la caridad] y lo hace, no se irá de este mundo hasta que necesite de las personas. Mas todo el que necesita tomar y no lo hace, morirá en ancianidad habiendo mantenido a otros hombres con su dinero, y sobre él dice el versículo: 'Bendito es el hombre que confía en D'os; D'os será su protector' (Irmiahu 17:7)…" (Peá 8:9).
Es fácil entender que este pasuk (versículo) que trajo la Mishná, habla de la importancia que tiene el hecho de que el pobre confía en D'os albergando en su corazón la continua esperanza de que su Creador le enviará rápidamente su sustento, y que por no haber tomado de la tzedaká pública - a pesar de que podría haberlo hecho - D'os lo recompensará proveyéndolo de todas sus necesidades. Pero, de dónde aprendió nuestra Mishná que él además, morirá después de largos y buenos años de vida, y que también él podrá ayudar económicamente a otros pobres?
Respondiendo a esta pregunta el Maharshá (Rabí Shemuel Eliézer Haleví Idels, 1555 - 1632) nos explica que en los versículos anteriores al nuestro dice el profeta: "Maldito es el hombre que confía en el hombre; pone a alguien de carne y hueso como ayuda para él, y de D'os se desvía su corazón", y ese pasuk está haciendo referencia a quien no debe tomar de la tzedaká y a pesar de eso lo hace. Es por eso que el Maharshá nos explica que nuestro versículo que dice: "Bendito es el hombre que confía en D'os, D'os será su protector", seguramente está refiriéndose a la persona que podría tomar de la tzedaká mas no lo hace.
Y ahora comprendemos todo, pues vemos que en el versículo siguiente, dice el pasuk respecto de esa persona que no desea tomar de la caridad: "Será como un árbol plantado sobre el agua" - pues tendrá abundancia de alimentos; "en el curso de agua echará sus raíces" - es decir que también tendrá suficiente sustento para alimentar a otros, "y no sentirá cuando venga el calor, estarán sus hojas húmedas y en años de sequía no se preocupará, y no dejará de dar frutos" - es decir que no fallecerá sin haber entrado en la ancianidad después de haber vivido maravillosos años de vida plena.
Pero la tzedaká no sólo le trae la bendición al individuo en particular. Nuestros Sabios en la Toseftá también nos enseñan acerca de la importancia de la tzedaká para el pueblo de Israel en su totalidad:
"Dijo Rabí Elazar Bar Iosí: De dónde aprendemos que la tzedaká y las buenas acciones traen una gran paz e interceden para bien entre Israel y su Padre celestial? Como está escrito: 'Pues así dijo D'os: No te acerques a la casa del deudo, ni vayas a lamentarlo, ni los consueles, pues ha finalizado Mi paz con este pueblo - palabra de D'os - la benevolencia y la misericordia' (Irmiahu 16:5). 'La benevolencia' - se refiere a las buenas acciones y 'la misericordia' se refiere a la tzedaká. De aquí aprendes que la caridad y las buenas acciones traen una gran paz e interceden para bien entre Israel y su Padre celestial" (Toseftá Peá 4:20).
Rabí Shemuel Avigdor de Karlín en su comentario "Minjat Bikurim" nos explica que D'os le dijo al profeta Irmiahu que no vaya a consolar a deudos, es decir que no haga buenas acciones con ellos, ya que D'os había hecho que concluya Su paz con Su pueblo porque ellos también dejaron de hacer la benevolencia y la misericordia. Pero si las personas del pueblo no hubieran interrumpido su benevolencia (buenas acciones) y su misericordia (tzedaká) entre ellos, Él no hubiera hecho esto, y hubiera habido paz entre Él y Su pueblo Israel.
Es por eso que no debemos abandonar este preciado precepto, ya que su cumplimiento nos trae una triple bendición para nuestra vidas: en el campo de lo material, en lo espiritual (ambas en este mundo) y también nos asegura un lugar en el mundo venidero.

lunes, 9 de mayo de 2011

IOM HAZIKARON Y IOM HAATZMAUT

Día del Recuerdo de los Caídos en los Conflictos de Israel, y de las Víctimas de Actividades Terroristas

Iom Hazikarón o Día del Recuerdo (En hebreo יום הזכרון לחללי מערכות ישראל ונפגעי פעולות האיבה oficialmente Día del Recuerdo de los Caídos en los Conflictos de Israel, y de las Víctimas de Actividades Terroristas) es un día nacional de Israel.
Iom Hazikaron es observado el día 4 de Iyar
del luaj o calendario hebreo, y precede a la conmemoración del Día de la Independencia del Estado de Israel o Iom HaAtzmaut, conmemorado el 5 de Iyar.
En este día se recuerda a todos los soldados
que dieron su vida para el establecimiento y preservación del Estado de Israel, principalmente aquellos en las Fuerzas de Defensa de Israel I.D.F. Todos los muertos debido al conflictoárabe israelí, incluyendo a las víctimas del terrorismo.
El día incluye muchas ceremonias en memoria a los fallecidos, estando presentes los veteranos de los conflictos pasados. El día "comienza" a las 20.00 de la víspera del 4 de Iyar con una sirena de un minuto que es escuchada en todo el país. Durante la sirena, todos los israelíes se ponen de pie y guardan silencio en respeto y memoria.
Una sirena de dos minutos es escuchada a las 11:00 de la mañana siguiente, la cual marca la apertura oficial de las ceremonias en memoria a los caídos; éstas se efectúan principalmente en todos los cementerios del país donde se encuentran soldados enterrados, así como civiles víctimas de los atentados terroristas. El día "termina" con una Ceremonia de Cierre del Día del Recuerdo, también a las 20:00, en el Monte Herzl
, en la ciudad de Jerusalem, donde las banderas quedan a media asta, hasta poco después, cuando las festejos de Iom HaAtzmaut son iniciados.

Independencia del Estado de Israel. Iom HaAtzmaút.

Declaración y concreción de un sueño milenario

El 5 de yar de cada año, el mundo judío celebra con todas sus fuerzas Iom HaAtzmaút, el Día de la Independencia del Estado de Israel, la concreción de un sueño de 2.000 años: volver a tener un Estado judío en la bíblica y prometida Éretz (Tierra de) Israel.
Aquellos siglos de expulsión, antisemitismo, persecución, aniquilación y diáspora, Inquisición, pogroms y Shoá comenzaron a cerrarse un viernes a las 16 hs.
Pero medio siglo antes, ese contexto y ejemplos como el del “caso Dreyfuss” llevaron al judaísmo mundial a congregarse en un Congreso Sionista, en Basilea, en 1897.
Su máximo líder, Theodor Herzl, encabezó el movimiento de emancipación política que persiguió con sumo éxito el final del judío errante y nómade, o cuanto menos la posibilidad de su consumación.
En 1917, el británico lord Balfour emitió una declaración que reconocía el derecho del pueblo judío a tener un Hogar Nacional en su patria ancestral.
La Shoá borró toda duda: los judíos no podían estar seguros en un país que no les fuera propio, nadie los quería ni los albergó ni los defendió del genocidio nazi.
La convicción en este sentido del judaísmo mundial y las luchas contra el Mandato Británico en la Tierra Prometida, que limitaba la llegada de los refugiados judíos del nazismo durante y aún después de la Segunda Guerra Mundial, llevaron a las autoridades imperiales a desistir de continuar allí.
El 29 de noviembre de 1947, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó, con 33 votos a favor (Bolivia, Brasil, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela, entre otros), 13 en contra (Cuba, por ejemplo), 10 abstenciones (entre ellas, las de la Argentina, Colombia, Chile, El Salvador, Honduras, México) y una ausencia, el Plan de Partición de Palestina propuesto por una comisión ad hoc.
Éste contemplaba la división del territorio mandatario en un Estado judío (el futuro Israel) y otro árabe, aún inexistente en 2011, a partir del 15 de mayo de 1948.
Mientras los judíos festejaban en todo el mundo, la oposición árabe se notó enseguida y ya el 30 de noviembre de 1947, al día siguiente de la aprobación de la Resolución 181 de la ONU, un triple atentado asesinó a siete judíos en el territorio en disputa.
Este hecho dio inicio a la Guerra de Liberación, que se prolongo por dos años, hasta la firma de los armisticios que aún se mencionan como “las fronteras de 1967” y que en realidad se fijaron en 1949.
En medio de la contienda quedó la fecha de salida del ejército británico y el consiguiente fin del Mandato. Pero ésta acaecería un sábado y David ben Gurión, titular de la Agencia Judía y máximo dirigente de la comunidad judía local, propuso que la declaración de la independencia del Estado judío se adelantase unas horas, para no violar el Shabat.
Así, el 14 de mayo de 1948, en el Museo de Tel Aviv, David ben Gurión leyó el acta que proclamaba “el establecimiento de un Estado judío en Éretz (la bíblica Tierra de) Israel, que es el Estado de Israel”.
La ceremonia pretendió ser secreta, pero su significación lo hizo imposible y multitudes se agolparon a las puertas del recinto.
Nacido el Estado, las calles de Israel se inundaron de judíos que cantaban y bailaban. Reacciones similares se registraron en muchos otros países del mundo, la Argentina incluida, y se recrearán este lunes 9 de mayo.
En rigor, esta vez será el 6 de íar porque Iom Hazicarón Lejalelei Tzáha”L Venifgaei Peulot Hateror (Día de Recordación de los Mártires del Ejército y las Víctimas de Actos Terroristas) debió correrse ya que no puede caer viernes ni sábado por el descanso del Shabat.

http://www.youtube.com/watch?v=BDxpVasvNPM&feature=player_embedded

MUERTOS SON LOS QUE TIENEN MUERTA EL ALMA, Y VIVEN TODAVIA

No son los muertos los que en dulce calma
la paz disfrutan de la tumba fría,
muertos son los que tienen muerta el alma
y viven todavía....
No son los muertos, no, los que reciben
Rayos de luz en sus despojos yertos,
los que mueren con honra son los vivos
los que viven sin honra son los muertos.
La vida no es la vida que vivimos,
la vida es el honor y es el recuerdo,
por eso hay muertos que en el mundo viven
y hombres que viven en el mundo... muertos"


Antonio Muñoz Feijoo - 1851-1890

miércoles, 4 de mayo de 2011

LA PARASHAT DE LA SEMANA



MENSAJE DEL RABINO




PARASHAT EMOR
פרשת אמור
“No se raerán la cabeza ni se recortaran la punta de la barba ni se harán incisiones en la carne” (Levítico 21:5)
En la parashá anterior ya se había empezado a mencionar el cuidado de la persona hacia sí misma. La Torá prohíbe dañar el cuerpo, y aquí habla de los tatuajes que están prohibidos para la ley judía. Se asociaba esto con la práctica de pueblos paganos y así la Torá busca distinguir al pueblo judío de esas naciones.
Esta parashá especifica las condiciones de pureza e impureza ritual y se detiene a analizar esta condición en el caso de los sacerdotes, hijos de Aarón.
La parte principal de esta sección es el calendario de festividades y conmemoraciones de Israel comenzando con Shabat, siguiendo con Pesaj, las siete semanas que deben contarse hasta Shavuot mediante el Omer y también se menciona Iom Kipur y Sucot
En víspera de Iom Haatzmaut podemos decir que hay fiestas y conmemoraciones de la Torá, tales como las que leemos en el capítulo 23 de la parashá, y asimismo el pueblo judío incorporó a lo largo de su historia otros momentos que son celebrados como lo es Iom Haatzmaut y días de recuerdo como Iom Hazicarón.
Es obvio decir que Iom Haatzmaut no es una fiesta de la Torá, pero se le trata de dar un significado religioso a la fecha que recuerda la creación del Estado de Israel el día 5 de Iyar, 15 de mayo de 1948.
El Rabinato del Estado de Israel conformado por Rabinos ortodoxos decidió que durante los servicios religiosos de este día se deben pronunciar los salmos de Hallel al igual que en otros días festivos tales como Pesaj, Shavuot y Sucot. También se suele tocar el shofar al inicio de la fiesta.
No todos los religiosos piensan de esta manera, ya que en Israel en los barrios ultra ortodoxos es común ver izada una bandera negra de duelo.
El movimiento Hakibutz Hadati, que es el movimiento kibutziano ortodoxo , implementó una plegaria similar a la de Al Hanisim que pronunciamos en Janucá y en Purim y que el Movimiento Conservador ha adoptado en la creencia que el surgimiento del Estado de Israel tiene características milagrosas.
De todos modos, la mayoría de los judíos israelíes no considera a este día como una fiesta religiosa que tiene características de festejo seculares tales como los bailes por la noche, picnics y paseos durante el día.
Iom Hazicaron precede por un día a Iom Haatzmaut y recuerda a los soldados y víctimas de atentados que tuvieron lugar desde la creación de Israel. Ese día se realizan actos muy emotivos en las escuelas y se acostumbra visitar los cementerios militares del país. Dos momentos muy impactantes son el sonido de la alarma por la noche al iniciar el día de recordación y el mismo sonido por espacio de dos minutos a las once de la mañana. Son momentos en los que el país literalmente se detiene, porque los coches y colectivos paran donde les tome la sirena y la gente se para en la calle, restaurantes, oficinas. Se ve la unión del país en esa manifestación de pesar por los caídos.
El Jidon Hatanaj, el concurso de la Biblia que nuclea a decenas de participantes de todo el mundo, es un acontecimiento muy especial que tiene lugar en Iom Haatzmaut, así como también la entrega de los premios de Israel en distintas disciplinas.
Este año celebraremos el 63 aniversario de Israel con un gran acto que se llevará a cabo el día Lunes 9 en el estadio Luna Park.

Shabat Shalom

Rab. Ruben Saferstein

COMENZAMOS A ESCRIBIR UN NUEVO SEFER TORAH






Algo maravilloso sucedería esa noche. Nuestra renovada Bimá, sería el escenario de un acontecimiento largamente esperado y soñado.
La sinagoga resplandecía en sencillez, pero sin dudas, en la atmósfera se respiraba lo majestuoso del momento. Solo una suerte de atril y objetos de escritura que utilizaría nuestro sofer en el centro del púlpito y una pantalla gigante, conformaban la única “decoración”.
A las 19.30 una hermosa tefilá de Arvit fue el preludio de lo que minutos más tarde se concretaría: El lanzamiento de la escritura del primer Sefer Torá de la Comunidad Dor jadash.
Concluida la tefilá dirigida por Ruben, Álvaro y Gabi, y acompañada por Damián en el teclado, tuvo lugar el espacio de saludos de muchísimas personas y entidades que por diferentes razones no habían podido acercarse. Entre ellas destacamos las bellísimas palabras de Marcelo Polakoff, actual Presidente de la Asamblea Rabínica, y el mensaje del presidente de la Amia, Guillermo Borger. Muchas personas que se acercaron aún teniendo compromisos pendientes, se hicieron un espacio para estar, como el presidente de OSA, Ing. Manuel Junowicz con su señora esposa. A todos ellos nuestro agradecimiento.
Luego dirigirían la palabra el señor Daniel Kohn, presidente de Fedecc y Masorti Amlat, la de nuestro Presidente, señor Alberto Michalewicz y por último la de nuestro Rabino quien sumándose a lo dicho en los mensajes anteriores, expresó con gran calidez lo que significaba este trascendental acontecimiento para nuestra kehilá y para todo el pueblo judío. Sus emotivas palabras concluyeron con la presentación formal del Sofer Sebastián Grimberg, “un hijo de Dor Jadash”, actual Director Comunitario y referente espiritual de la Comunidad el Jai- Bialik de Devoto, a quien invitó al púlpito.
Sebastián - Grinchu- Grimberg inmensamente feliz, expresó su agradecimiento, en primer lugar a D’s por haberle permitido llegar a ese momento, y luego a todos quienes hicieron posible hacer realidad el sueño de escribir un Sefer Torá. Nos contó lo que sentía cada vez que se contactaba con lo sagrado al escribir, y nos explicó algunas cuestiones de ley judía fundamentales para ejercer la tarea. Y por sobre todo, nos enseñó que la mitzvá no le pertenece solo al escriba, sino que a cada uno de nosotros, nos cabe la mitzvá de “escribir el Sefer Torá”, fuera una letra, un versículo o la Torá en su totalidad.
Cuando parecía que la emoción no tenía límites, llegábamos al momento central.Tres palabras, las primeras del libro de Génesis serían escritas y dedicadas esa noche. Para la primera de ellas Bereshit “En el principio”, fueron convocados dos niños de nuestra kehilá que representaban simbólicamente lo nuevo, el comienzo. La segunda palabra, bará “creó” fue dedicada al señor Aarón Iablonsky en honor a su trayectoria y por el amor puesto en la construcción de la Comunidad Dor jadash. Ajaron ajarón… La tercera palabra dedicada esa noche, nada menos que la palabra “D’s” Elokim fue para nuestro querido Rabino Ruben Saferstein quien al igual a quienes lo antecedieron , posó su mano sobre la del sofer, otrora discípulo, y hoy convertido en maestro, quien lo instruía sobre la fórmula a pronunciar antes de cumplir la Mitzvá de la escritura.
Luego de los abrazos y de las lágrimas de emoción que brotaban sin cesar y que no podíamos ni deseábamos contener, compartimos un magnífico kidush festivo para coronar la gran noche.
Imposible describir lo que sentimos quienes vivimos este gran acontecimiento el pasado jueves 28 de abril, fecha que quedará marcada a fuego como “el antes” de lo maravilloso de esta etapa que comenzamos a construir con la escritura del Sefer.
Durante todo un año, tiempo aproximado que demandará la escritura de nuestra Torá, tendremos todos la oportunidad de escribir, al igual que en el lanzamiento, nuestra letra, nuestro pasuk, parashá o libro. Todos podremos hacer trascendente algo o alguien, honrar la memoria de un ser querido, agradecer por la bendición de la vida, de la salud, del amor, de la familia.
Así, escribiremos esta Torá que no será “la Torá de Dor jadash”, será de todo el pueblo judío, quien frente a ella, celebrará, o recordará cada momento del ciclo de vida judía, aprenderá de ella, leerá y practicarán para la lectura de cada Shabat o Jag, sin que importe de qué lugar de la Tierra provenga.
Estamos felices, emocionados y honrados de haber comenzado con el cumplimiento de esta Mitzvá y especialmente agradecidos por la presencia de todos, amigos, socios, azkanim, profesionales de todas las áreas, quienes dieron muestras de cariño y emoción frente a este acontecimiento que nos une y nutre como kehilá.
¡Mazal tov!


Cita Litvak
Secretaria Comunidad Dor Jadash

RESUMEN DE LA PARASHAT SEMANAL



Resumen de la Parashá EMOR


El Todopoderoso ordena que los Cohanim (sacerdotes) debían ser muestra de la pureza y de total elevación. No podían impurificarse por contacto con muertos, salvo que fueran familiares cercanos: padre, madre, hijos, hermano, y hermana que fuera virgen. No podían casarse con mujer que no fuera casta ni con una divorciada. Tenían prohibido raparse la cabeza, ni recortarse las puntas de la barba, ni realizarse tatuajes.
En el caso del Cohén Gadol (Sumo Sacerdote), la prohibición de acercase a un muerto era total, o sea, ni a sus parientes más cercanos. No podía casarse con mujer viuda, ni divorciada, solamente con mujer virgen. El Cohén no podía tener defecto físico alguno, ya que siendo así no podía oficiar en el Santuario. Debía ser totalmente puro para poder acercarse al Mishkán.
El Eterno dijo a Moshé que transmitiera al Pueblo de Israel, sobre las festividades y días sagrados y de santa convocación, y en los que se prohibía trabajar.
El séptimo día de la semana, Shabat, día de estricto descanso.
El día 14 de Nisán al caer el sol, será Pésaj, y el día 15 no se trabajará. Durante una semana se comerá pan ázimo, sin levadura. El día 21 de Nisán, último día de Pésaj, tampoco se trabajará. Luego de establecerse en la tierra de Canaán, los Bnei Israel debían presentar como ofrenda, primicia de las cosechas, y que fue llamada Omer.
Transcurridas siete semanas desde el segundo día de Pascua, deberá observarse la Fiesta de las Semanas, Shavuot, el 16 de Siván. Se debían presentar ofrendas de comida basadas en trigo de la nueva cosecha.
El primer día del mes de Tishre será día de descanso, Rosh Hashaná, y se celebrará con toque de trompeta, Shofar.
El décimo día del mes de Tishre será día de santa convocación, Yom Kipur, y será día de ayuno y rezo, día de expiación de los pecados.
El día quince del mes de Tishre será la festividad de las cabañas, Sucot, y durará siete días. El primer día y el octavo, serán días de santa convocación. Los Bnei Israel debía llevar cuatro especies, Etrog, Lulav, Hadasim y Aravot, como símbolo de agradecimiento y durante esos siete días se debe vivir en cabañas, recordando el paso del Pueblo por el desierto luego de la salida de Egipto.
El día 22 de Tishre debía ser observado como día de descanso.
La parashá continúa con el mensaje del Todopoderoso en el que recuerda al Pueblo de Israel que debía proveer aceite de oliva para las luminarias del Bet Hamikdash y que los Cohanim debían mantenerlas encendidas desde el atardecer hasta la mañana siguiente, continuamente. Asimismo, el Eterno señaló cómo debía ser hecho el pan de proposición.

LA HAFTARAH DE LA SEMANA




HAFTARAH EMOR

"Los sacerdotes - que provienen de los levitas - los hijos de Tzadok, que han cuidado la observancia de Mi Santuario mientras el pueblo de Israel se desviaba de Mí, ellos serán los que se acercarán a Mí para servirMe…"(44:15).
Con estas palabras comienza la haftará de nuestra semana. Tzadok fue el primer Cohén Gadol (Sumo Sacerdote) que sirvió en el primer Templo de Jerusalem, en los días del rey Shelomó - constructor del mismo.
En nuestra haftará nos encontramos con una profecía en la cual el profeta - en nombre de D'os - nos muestra una imagen de lo que será el servicio a D'os en las épocas del tercer y definitivo Templo de Jerusalem - que sea reconstruido rápido y en nuestros días - y nos dice que los descendientes de Tzadok, es decir los sacerdotes, serán los que en él servirán, ya que ellos no se desviaron del servicio a D'os cuando muchos de los hijos de Israel se desviaron en pos de la idolatría.
El Rav Naftalí Maskil Leetán en el libro "Cojav Miiaacov" nos dice que existen tres parámetros que deben ser tomados en cuenta al juzgar las acciones de los hombres, si son buenas o malas.
El primero de ellos es considerar quién realiza la acción. Por ejemplo, si dos personas dan la misma cantidad de dinero como tzedaká (caridad) a un pobre, de todas maneras puede ser que a uno se le considere que hizo una gran mitzvá pero no así al otro, ya que no es lo mismo si un millonario dá cien dólares de tzedaká que si los dá un judío de clase media.
Lo mismo ocurre respecto del pecado. D'os es más riguroso en el juicio con el judío piadoso y justo que con un judío simple, a pesar de que el pecado cometido haya sido el mismo. En el ejemplo, si alguien entrara a una escuela y vería que el maestro está hablando con dos de sus alumnos porque ellos no estudiaron bien la lección, y a uno lo castiga y al otro no, ese hombre le preguntaría al maestro por qué hace diferencias entre sus alumnos reprendiendo a uno más duramente que al otro, a pesar de que la falta de que la falta de ambos es similar. El maestro le respondería que en realidad el nivel de entendimiento de estos dos alumnos no es similar, y al que sí estaba capacitado para comprender la lección él reprendió y no al otro, ya que su falta no fue tan grave.
El segundo de los parámetros a considerar es el lugar donde la acción es realizada - ya que no se asemeja quien peca en privado a quien peca en un lugar en el cual él es conocido, o a quien peca en público.
Y el tercer parámetro a tomar en cuenta es el tiempo en el que la acción es realizada, como dijeron Nuestros Sabios respecto de Noaj (Noé). Refiriéndose al versículo: "Estas son las acciones de Noaj, Noaj era un hombre justo, íntegro era en sus generaciones…" (Bereshit -Génesis- 6:9), el Talmud nos comenta: "Dijo Rabí Iojanán: 'en sus generaciones' - y no en otras generaciones y Resh Lakish dijo: 'en sus generaciones' - y seguro que también lo hubiera sido en otras generaciones" (Sanhedrín 108a). Vemos que ellos trataron de entender las acciones de Noaj midiendo en la teoría el alcance que las mismas hubieran tenido en tiempos distintos.
Y es por esta razón que el pecado del becerro de oro fue tan grave, porque no sólo que los hijos de Israel cometieron el pecado de la idolatría en aquella oportunidad, sino que también lo hicieron inmediatamente después de la entrega de Torá.
También encontramos en el texto de haftarat Vaijí (Melajim I -I Reyes- capítulo 2) que el rey David antes de morir le pidió a su hijo Shelomó que haga bondad con los hijos de Barzilai el guiladí:
"Y con los hijos de Barzilai - el de Guilad - harás benevolencia y estarán entre quienes comen en tu mesa, pues ellos se acercaron a mí cuando yo escapaba de Abshalom, tu hermano" (2:7).
Por qué es que su acción fue tan importante para David si ellos hicieron algo simple y no hubo una demostración especial de bondad en su acción? Porque lo recibieron a David cuando se estaba escapando de su hijo Abshalom, en el momento en que hizo una rebelión en contra de David su padre, y es por eso que la acción de ellos fue tan importante, pues el momento en el que la hicieron fue trascendental para el rey David.
Y a este último criterio se refiere el primer versículo de nuestra haftará al decir: "Los sacerdotes - que provienen de los levitas, los hijos de Tzadok, que han cuidado la observancia de Mi Santuario mientras el pueblo de Israel se desviaba de Mí, ellos serán los que se acercarán a Mí para servirMe…" (44:15), pues si ellos hubieran hecho esa buena acción en otro momento su acción no hubiera sido tan grande, pero por cuanto que ellos cuidaron el servicio a D'os justo cuando todos se desviaron en pos de la idolatría, su acción fue considerada muy importante.


RAB IEHUDA LEVI

lunes, 2 de mayo de 2011

IOM HASHOA



HOMENAJE RECORDATORIO A NUESTROS HERMANOS MASACRADOS EN LA SHOA



lunes, 25 de abril de 2011

LA PARASHAT DE LA SEMANA



MENSAJE DEL RABINO



PARASHAT KEDOSHIM
פרשת קדשים



“Y le dijo el Eterno a Moisés: Diles a los hijos de Israel Seréis Santos porque Yo, el Eterno, vuestro D´s, Soy Santo” (Levítico 19:1)
Esta parashá es central en el libro de Levítico y constituye a mi entender, la columna vertebral del judaísmo.
A lo largo de sus versículos, D´s ordena una gran cantidad de leyes de carácter social, a través de las cuales el judío debe conducirse a lo largo de su vida.
La Torá no prescribe solamente obligaciones de tipo religioso entendidas como las ofrendas y los sacrificios detallados en la primera parte del libro. Comprende también lo que conocemos como las “mitzvot bein adam le javeró”, los mandamientos entre el hombre y su prójimo.
El pueblo de Israel habiendo salido de Egipto se dirigió hacia la Tierra Prometida. Allí se dedicaría a la agricultura y a la pequeña ganadería, y por ello, muchas de las prescripciones de comportamiento hacia el prójimo tenían que ver con el campo.
“Cuando cosechareis lo sembrado en vuestra tierra, no segaréis hasta el límite de tu campo ni recogeréis el fruto caído de tu viña. Dejaréis todo eso para el pobre y para el forastero.” (Levítico 19: 10)
Entendemos de este versículo que el propietario de la tierra debía dejar un sector de la misma para los pobres y extranjeros, quienes podrían recoger el producto dentro de ese sector. Esto lo vemos descripto de forma muy grafica en el libro de Ruth, que leeremos si D´s quiere en Shavuot , y que mostraba ya en la época bíblica la consideración hacia al persona necesitada.
D´s lo ordena y no lo deja al libre albedrio del propietario. Debía dejar parte de su campo para estas personas, y de allí vemos como existió la responsabilidad dentro de la sociedad hebrea hacia toda la población.
“No robaréis, ni obraréis con doblez, ni mentiréis al prójimo”… No oprimirás al prójimo ni le robaras. No demorarás el pago del jornal del asalariado toda la noche hasta la mañana siguiente” (Levítico 19:11, 13)
La Torá habla de dinero, de pagos, jornales y responsabilidad del empleador hacia su jornalero. No se podía retener el pago de la persona ni un solo día. No se lo podía engañar de ninguna manera y si había juicios no se podía favorecer a nadie, tanto el rico como el pobre debían ser juzgados con equidad.
“Y si un extranjero viviere contigo en la tierra no lo engañarás; antes bien lo tratarás como a un nativo, amándolo como a ti mismo, por cuanto extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. Lo ordeno, Yo vuestro D´s” (Levítico 19:33)
La tierra de Israel iba a recibir a personas de otras naciones por distintos motivos, y con el ejemplo de que los hebreos fueron extranjeros en la tierra de Egipto y allí oprimidos y esclavizados, debían conocer perfectamente lo que sentía un extranjero con falta de idioma y dificultad de adaptación a la nueva tierra. Por eso el énfasis de la Torá en el trato hacia esta población.
Esta parashá se enmarca dentro de lo que los comentaristas titulan el “Código de Santidad”. La palabra Kadosh trasciende el concepto meramente religioso, para formar parte de la vida cotidiana y es por eso que la parashá Kedoshim sigue teniendo vigencia en nuestros días al poder trasladar perfectamente los conceptos del texto a nuestra sociedad.
Shabat Shalom

Rab. Lic. Ruben Saferstein

RESUMEN DE LA PARASHAT SEMANAL



Resumen de la Parashá


En el comienzo de esta parashá el Todopoderoso le transmite a Moshé una exhortación para el Pueblo de Israel, quienes debían ser “santos” (kedoshim). Este alto grado de espiritualidad comprendía el respeto a los padres, la observancia del Shabat, la no-adoración de ídolos.
Se prohíbe comer de ofrendas luego del segundo día de ofrecida, y por ello debía quemarse. Cuando se coseche lo sembrado, se dejará sin recolectar los límites del campo y las espigas caídas, que quedarán para los pobres y los forasteros. No se debe comer de frutos de árboles dentro de los primeros tres años de plantados.
Se prohíbe tatuarse o mutilar partes del cuerpo. No se pueden hacer mezclas anormales, como cruza de animales, entretejido de lana y lino (shaatnez), etc.
Recuerda el Eterno la prohibición de robar, de mentir al prójimo, calumniar. Los Benei Israel deben comportarse honestamente, no debiendo demorar la remuneración a sus obreros, como observar que la balanzas y pesas sean exactas. Los jueces deben ser imparciales en sus dictámenes.
El judío no puede acudir a nigromantes ni a adivinos, ni practicar adivinanzas o magias. Está prohibido cortarse los contornos del cabello y de la barba.
El judío debe ser compasivo, considerado, amar a sus semejantes como a sí mismo.
Son reprimidos los pecados de adulterio, violación y perversión.
Los Hijos de Israel deben observar una vida de pureza y moralidad.

LA HAFTARAH DE LA SEMANA



HAFTARÁ KEDOSHIM
AMOS 9:7 - 9:15


Para el profeta Amós, si Israel no vive de acuerdo con la Torá, no es mejor pueblo que los etíopes o los filisteos.Generalmente debe haber una analogía entre la Haftará y la Parashá correspondiente. Pero en el caso de esta Haftará, más que una analogía, representa un complemento de la Parashá Kedoshim. Porque si bien en la Parashá se nos pide consagrarnos a D´s y no asimilarnos a las normas y costumbres aberrantes de los idólatras, en la Haftará, el profeta Amós, nos explica una vez más que la opción a la consagración del pueblo de Israel a D´s no existe. Pues si este pueblo se rehúsa a cumplir con su destino de pueblo consagrado a Di-s, destruirá "la relación peculiar" existente entre él y D´s.

"CIERTAMENTE COMO LOS HIJOS DE LOS CUSHITAS, SOIS PARA MI, HIJOS DE ISRAEL, HA DICHO A-DONAI. ¿NO HICE YO ASCENDER A ISRAEL DE LA TIERRA DE EGIPTO, Y A LOS PLISHTIM DE KAFTOR Y A ARAM DESDE QUIR?”
Rashi entiende que la comparación que hace el profeta de los hijos de Israel con los Cushitas debe ser tomada como metáfora. El cita en su apoyo a Jeremías (13:23) donde leemos: "¿Podrá cambiar el Cushita su piel y el leopardo sus pintas?"La situación en la época de Amós era casi desesperante y un cambio radical era poco previsible. Pero no obstante el profeta Amós, como todos los demás profetas de Israel, luchará por la idea de Teshuvá, que es el retorno a D´s.

Libro de Levítico y Haftarot en versión castellana.Traducción, supervisión, selección exegética, notas y comentarios del Rabino Marcos Edery

DOS ULTIMOS DIAS DE PESAJ




LUNES Abril 25 7 º día de Pesaj - Shevi'i Shel Pesaj
Por la mañana el servicio. Se recita Halel. Dos rollos de la Torá son sacados del arca. Las lecturas son: Exodo 13:17–15:26 y Números 28:19–25. La Haftará: II Samuel 22:1-51.
Los sacerdotes bendicen a la congregación con la bendición sacerdotal en la oración de Musaf.
Comida de almuerzo festivo.
Oraciones por la noche. Después de la Amidá, el recuento de los 7 días del Omer.
Velas de luz para el día 8vo. de Pascua por la noche, utilizando una llama existente, y recitar la bendición.
Comida de la fiesta festiva, con el kidush.

MARTES 26 Último día de Pesaj - Acharon Shel Pesaj
Por la mañana el servicio. Se recita Halel. Dos rollos de la Torá son sacados del arca. Las lecturas de la Torah son: Torah reading: Deuteronomio 15:19-16:17 y Números 28:19-25. La lectura de la Haftarah: Isaías 10:32-12:06.
El servicio conmemorativo Yizkor se recita después de la lectura de la Torá.
Los sacerdotes bendicen a la congregación con la bendición sacerdotal en la oración de Musaf.
Comida de almuerzo festivo.
En este último día de la Pascua nos esforzamos para el más alto nivel de libertad, y nos centramos en la redención final.





Oraciones por la noche. Después de la Amidá, el recuento de los 8 días del Omer.
Después de caer la noche, lleve a cabo la ceremonia de Havdalá, omitiendo las bendiciones de las especias y en la vela.
Con la caída de la noche es el final oficial de Pesaj. Esperar una hora para dar el tiempo suficiente para la recompra de su jametz antes de comerla.






MIERCOLES Abril 27
Al día siguiente la fiesta se conoce como ISRU Jag.Está prohibido ayunar en este día.

viernes, 22 de abril de 2011

LA PARASHAT DE LA SEMANA



MENSAJE DEL RABINO


Shabat Jol Hamoed Pesaj


“Guardarás la fiesta de los ázimos (Pesaj), durante siete días comerás el pan ázimo que te ordené, en la fecha fijada del mes de la primavera, pues en ese mes saliste de Egipto”
(Éxodo 34:18)

“Y el día catorce del mes primero se celebrará la Pascua (Pesaj) del Eterno. Y el día quince será festivo. Durante siete días se comerá pan ázimo. El día primero será de santa convocación, no haréis en el trabajo servil alguno y brindareis ofrenda ígnea al Eterno…”
(Números 28: 16)

Iniciamos el comentario de la lectura de este Shabat citando dos párrafos tomados de dos libros diferentes.
La Torá presenta varias veces a lo largo de su texto, el calendario de festividades y conmemoraciones. Este Shabat leemos acerca de Pesaj, también en Parashat Ki Tisa del libro de Éxodo y en Parashat Pinjas del libro de Números.
Estos párrafos no indican la celebración del seder, ni la lectura de la Hagadá. Tampoco la obligación de tomar cuatro copas de vino ni la de dejar servida una quinta para el profeta Elías.
La literatura rabínica y los codificadores de la ley se encargaron de delinear la forma en la que hoy celebramos Pesaj tomando como base el texto bíblico y por ello la obligación de comer matzá.
¿Cómo se entiende la frase “santa convocación” del primer día? Es lo que conocemos como Iom Tov, día festivo por excelencia mientras que los otros entran en la categoría llamada Jol Hamoed entendiendo esta palabra como días semi festivos dentro de la fiesta durante los cuales se permite trabajar. Pesaj de acuerdo a la Torá tiene una duración de siete días y en la Diáspora celebramos esta fiesta durante ocho días siendo considerados Iom Tov los dos primeros y los dos últimos.
Shabat entra dentro de estos días de Jol Hamoed, pero por ser Shabat es día de descanso. Las prescripciones de Pesaj siguen vigentes y la jalá de los viernes es reemplazada por dos matzot y el kidush sigue siendo cantado junto a una copa de vino Kasher lePesaj.
La lectura de la Torá corresponde a los capítulos 33 y 34 del libro de Éxodo dentro de la parasha que relata la apostasía del becerro de oro. En estos capítulos que nos toca leer, D´s da la orden de volver a esculpir las tablas de la Ley luego de lo cual Moisés pronuncia una oración en la que señala los atributos de D´s en Su carácter de compasivo, misericordioso, piadoso y clemente. En esta sección D´s reafirma el pacto con el pueblo de Israel:
“Entonces dijo D´s: he aquí que establezco un Pacto. Ante todo tu pueblo haré prodigios que no fueron hechos antes en ningún lugar de la tierra y ante ningún pueblo y verá entonces tu pueblo la obra del Eterno porque haré cosas terribles contigo”
(Éxodo 34: 10)
Los dos últimos días de Pesaj evocan el cruce del Mar Rojo y la liberación definitiva de la esclavitud. De acuerdo al relato de la Torá, el pueblo empezará a tomar la responsabilidad de su nuevo status y deberá prepararse para recibir los Diez Mandamientos, hecho que celebraremos dentro de cuarenta y cinco días en la fiesta de Shavuot.


Shabat Shalom y Jag Sameaj

Rab. Ruben Saferstein

PALABRAS DE VIDA



¿Motzí o Matzá?


Por modernos, por postmodernos, por escépticos, por incrédulos o por todo ello junto, muchos seres humanos en la actualidad se resisten a conceder importancia a la ley en y dentro de la religión. Incluso en una discusión que, en apariencia banal, respecto del orden de las bendiciones de la matzá en el Seder de Pesaj, allí, precisamente allí, la halajá (la ley judía) trata de enseñar un valor religioso sustancial.
El tema que planteamos es: ¿Cuál de dos bendiciones se dice primero en el Seder, la brajá especial de la matzá o la brajá usual y cotidiana de hamotzí que se dice sobre el primer trozo de pan que se come en las comidas? (no nos olvidemos que la matzá es el pan Pesaj).
¿Tiene realmente importancia saber cuál precede a cuál si decís una bendición? Tiene y no es un mero legalismo.
Existe una regla en la halajá que establece “tadir usheeinó tadir, tadir kodem” (Talmud Babilónico, tratado Brajot, pagina 51, folio b), “lo usual - cotidiano precede a lo no usual- acostumbrado”. Por lo tanto debe decirse primero el hamotzí (lo usual, cotidiano) y, recién después, matzá (lo excepcional y no frecuente), siendo esta la bendición especial de la festividad (es por la aplicación de esta misma regla, por ejemplo, que nos colocamos primero el talit y luego los tefilin por las mañanas).
En tu vida: ¿reconoces y agradeces lo que ordinariamente te es dado en forma de bendiciones diarias o, lo das por sentado, y solo retribuyes los grandes hechos y sucesos excepcionales?
Creo que mucho de lo que llamamos felicidad depende de la respuesta a esa pregunta.

Dr. Gabriel Pristzker
Director Comunitario


JOL HAMOED PÉSAJ


Por el Rabino Dr. Ismar Schorsch, Rector del Jewish Theological Seminary


Traducción de Inés Baum



El coincidir de este año de Pésaj y Pascua, de la Semana Santa cristiana con nuestra celebración de ocho días de Pésaj, amerita atención. A diferencia de la asociación de Navidad y Janucá, la Pascua y Pésaj son fiestas de igual importancia. Las dos iluminan las estructuras más profundas de sus respectivas religiones.
En primer lugar, su matriz inviolable es la primavera. En ambos casos, el calendario se ajusta para asegurarse de que la festividad se celebre al principio de la primavera. Para la iglesia, que creía que la resurrección había acontecido en un domingo, el primer concilio de Nicea en el año 325 determinó que la Pascua debía caer siempre el primer domingo después de la primera luna llena posterior al equinoccio vernal. En consecuencia, la Pascua continuó celebrándose sin una fecha fija pero siempre próxima a la luna llena, lo que coincidió con el comienzo de Pésaj el 15 de Nisán.
Según el mismo parámetro, los rabinos interpretaron el versículo “Hoy mismo salís, en el mes de aviv” (Éxodo 13:4), como una restricción para que Pésaj siempre fuera al principio de la primavera, o sea en un mes de transición, cuando las lluvias del invierno finalizan y el clima se torna apacible (Ver Rashi ad loc). La palabra “aviv” en realidad significa espigas frescas de cebada. Aún más, como la Torá había estipulado que el mes en el que ocurrió el éxodo de Egipto debía señalar el comienzo de un nuevo año (Éxodo 12:2), el final del año anterior estaba sujeto a extensiones periódicas con el fin de mantener el calendario lunar judío sincronizado al año solar. Entonces, si la cebada en los campos o la fruta en los árboles no estaba lo suficientemente madura como para traer el omer o los primeros frutos al Templo, el arribo de Pésaj podía atrasarse declarando un año bisiesto y redoblando el mes final de Adar (Tosefta Sanedrín 22). En resumidas cuentas, la Pascua y Pésaj estaban destinados a coincidir una y otra vez.
En segundo lugar, en ambas fiestas la naturaleza y la historia convergen con un resonante mensaje de esperanza. La renovación de la naturaleza que llega con la primavera amplifica la promesa de la redención enclavada en los acontecimientos históricos que se conmemoran. Para cada comunidad en la fe, la presencia de Dios se manifiesta de dos maneras, en la naturaleza y a través de la historia.
Pero en ambas, el medio preferido es la historia, un legado del paso bíblico hacia el monoteísmo. Tanto el judaísmo como el cristianismo se apoyan firmemente en los relatos fundamentales que se recrean ritualmente en sus respectivos festivales de primavera. En Egipto, la familia de Jacob se había transformado en una nación unida por la amarga experiencia de la opresión. La redención por Dios les concedió la misión nacional de crear un cuerpo político con vistas a un orden más noble. A pesar de que sus descendientes fallaron, el cuerpo de su literatura religiosa, que recogió sus esfuerzos y expresó sus ideales, retarían a la humanidad y, al mismo tiempo, los confortaría en su largo exilio. Recordar el éxodo en tiempos difíciles alimentaba el deseo por una restauración futura, razón por la cual Pésaj termina con la recitación de una haftará rebosante de este mesianismo de-este-mundo (Isaías 10:32-12:6).
Si Pésaj trata en su mayoría sobre Egipto, la Pascua trata sobre Pésaj. Su locación histórica es Jerusalén durante Pésaj, la última cena podría considerarse un séder primitivo y Jesús estaría destinado a convertirse en el cordero pascual. En efecto, el nuevo Catecismo de la Iglesia Católica llama a la Pascua “El Pésaj Cristiano” (no. 1170), y habla del “Misterio pascual de la cruz de Cristo” (no. 57). La buena noticia es que la muerte de uno tiene la capacidad de salvar a muchos. La resurrección de Jesús es la confirmación esencial de la vida o, en palabras de la liturgia bizantina: ¡Cristo se ha levantado de entre los muertos!Al morir, conquistó a la muerte;A los muertos, él les ha dado vida. (no. 638)
Finalmente, debido a que el mensaje de ambas fiestas es tan central para el sistema de creencias de cada comunidad religiosa, dicho mensaje entrelaza la liturgia durante todo el año. En la Hagadá leemos que el Rabino Elazar ben Azaria ya tenía una edad avanzada antes de decidir que el éxodo de Egipto debía ser recordado por cada judío dos veces al día, tanto en la noche como en la mañana. Por esto se añadió al tercer párrafo del Shemá la parte en que se afirma este hecho fundamental. La compasión de Dios nos obliga a santificar nuestras vidas. En correspondencia, para los católicos y para muchos protestantes, el sacramento semanal de la comunión, como un acto repetido de la última cena, hace que la gracia salvadora de Dios sea una realidad que se vive.
Pero a pesar de todos sus aspectos comunes, Pésaj y la Pascua son fundamentalmente distintos. Mientras que ambos festivales tratan sobre el rescate de un estado de desesperación, ya sea de esclavitud o del pecado, Pésaj anuncia el nacimiento del pueblo judío como una fuerza para el bien dentro de la comunidad de las naciones. En contraste, la Pascua asegura la vida eterna individual del cristiano. Pésaj hace un llamado colectivo a los judíos para que arreglen el mundo; la Pascua anuncia una manera de salirse de un mundo incapaz de ser reparado. Pésaj refleja un punto de vista del mundo que devalúa la vida después de la muerte y antepone la comunidad al individuo. La Pascua indica una religión que le da vuelta a ambas prioridades, haciendo posible el consuelo para aquellos que habían perdido la fe en los dioses de Roma.
Es bien sabido que Pésaj no es el único año nuevo judío, que de hecho comparte este papel con Rosh Hashaná. Mientras que nuestros meses están numerados a partir de Nisán, los años se cuentan a partir de Tishrei. Tras la canonización de la Biblia Hebrea y tal vez acompañado por el nacimiento del cristianismo, la razón para esta anomalía es el desarrollo de Rosh Hashaná como festival referido únicamente al destino de cada individuo. La Mishná afirma que solamente en Rosh Hashaná Dios tiene “a todos los habitantes de la tierra ante Él, como rebaños de ovejas” (Rosh Hashaná 1:2). En los otros tres festivales de peregrinaje, incluyendo Pésaj, el mundo es juzgado por Dios en forma colectiva. La transformación de ese primer día sin nombre del séptimo mes, cuando serían convocados al son de trompetas (Levítico 23:24 y Números 29:1), en un solemne día del juicio para cada miembro de la humanidad, sugiere una respuesta judía ante una sociedad con un mayor sentido de la importancia del individuo.
El resultado, sin embargo, no es una transformación del judaísmo. Su estructura más profunda permanece intacta. Rosh Hashaná se une a Pésaj, no lo reemplaza. Aunque el valor del individuo se eleva definitivamente , la prioridad del grupo no se devalúa. El judaísmo continúa estando animado por un espíritu de comunidad. Así mismo, la orientación que domina sigue siendo de-este-mundo. Rosh Hashaná y Yom Kipur no tratan sobre alcanzar el cielo. Todas nuestras plegarias reflejan una súplica humilde a Dios: que nos de tan solo un año más para volver a tratar, para vivir nuestra vida de forma tal que haga la diferencia. Nuestra tarea es arreglar el mundo, no escaparnos de él. La conservación de dos años nuevos, uno en la primavera y otro en el otoño, indica un esfuerzo notable por mantener las polaridades en equilibrio.