jueves, 12 de octubre de 2017

MENSAJE DEL RAB MARCELO BATER SOBRE LA PARASHA SEMANAL
Este es el primer Shabat luego de todos los jaguei Tishrei, donde una vez más comenzamos con la lectura del libro de Bereshit (Génesis). Una vez más nos enfrentamos al texto y a la aventura de poder interpretar el tesoro milenario que nos une a través de las generaciones con nuestros antepasados.

Nos enseña el Bereshit, que el hombre fue creado a imagen y semejanza de D’s. No hay dos personas iguales, cada uno fue creado único e irrepetible, por lo que debemos aprender a cuidarnos y respetarnos. En el momento que el primer hombre comete la primer transgresión de comer del fruto del árbol prohibido, su primer reacción es “esconderse”. Aquí es donde aparece la primera pregunta de la Torá, que la formula D’s hacia el Adam: ¿Aieka? ¿Dónde estás? ¿Acaso D’s tenía que preguntarle al primer hombre por su paradero? ¿Acaso D’s no sabía que se hallaba escondido, fruto de la vergüenza de sentirse desnudo?

Quizás la pregunta no fue solo para Adam en ese momento específico en el Gan Eden. Quizás la pregunta trascendió los tiempos, y es la misma pregunta que nos podemos plantear nosotros hoy, miles de años después. ¿Dónde estás respecto a tu misión en la vida? ¿Dónde te encontras parado hoy? ¿Sos lo que queres ser o sos lo que los demás quieren que seas?

Aieka….más que una simple y corta pregunta, es una pregunta existencial que nos lleva a una reflexión de poder contestarnos a nosotros mismos el lugar de donde estamos. De poder reflexionar el camino que queremos trazar para nuestras vidas.

Aieka es saber contestar donde estamos hoy, y donde queremos estar mañana.

Por eso nuestra Torá es eterna, porque la misma pregunta que D’s le pronunció a Adam, nos está pronunciando a cada uno de nosotros este Shabat.

Quiera D’s, que podamos ser capaces de buscar en nuestro interior la respuesta a una pregunta tan profunda, que empezó una vez, hace miles de años, cuando se creó el Mundo.

Shabat Shalom!


miércoles, 11 de octubre de 2017

LA PARASHA y HAFTARA SEMANAL



 


Parashá Bereshit - En el principio
Libro Bereshit / Génesis (1:1 a 6:8)

Resumen de la Parashá


Comienza la lectura de la Torá con el relato del Todopoderoso sobre el principio de la Creación, creando el cielo y la tierra, de la nada. Pero el mundo era vacío, y dentro del universo, no tenía forma ni orden y durante los primeros seis días, Hashem creó y ordenó cada cosa para que funcionaran correctamente. Creó el universo en su totalidad, incluyendo el concepto de tiempo, de la nada.

Así el primer día creó la luz y la oscuridad; el segundo día separó las aguas del cielo y la tierra; el tercer día juntó las aguas en un lugar; el cuarto día creó el sol y la luna ubicándolos en el Cielo; el quinto día creó a los seres del mar y a las aves; el sexto día creó reptiles, animales y por último al hombre, Adam. El Séptimo Día, Hashem “descansó de toda Su obra” y lo santificó como “Shabat”, que lo experimentamos cada semana, con su universo espiritual.

Luego, el Eterno consideró que no era bueno que el hombre estuviera solo. Así fue que durmió al hombre y de una costilla suya dio forma a una mujer, Javá, la cual llevó frente a Adam. El Todopoderoso ubicó a ambos en le Jardín del Edén, lugar donde podían comer todo tipo de fruto, pero no así del "Árbol de la Sabiduría del Bien y el Mal".

Sin embargo, Javá se dejó convencer por la astuta serpiente para que comiera del fruto prohibido y diera de comer del mismo a Adam. Por este hecho Hashem los castigó expulsándolos del Jardín del Edén y a partir de entonces debieron sustentarse con su propio trabajo y a la mujer con los sufrimientos de la parición. La serpiente también fue castigada debiendo movilizarse en el futuro, arrastrándose sobre la tierra y comiendo polvo. Una lucha interna para corregir la equivocación que cometieron Adam y Javá . Esta lucha ser á el tema central de la Historia Universal.

Adam y Javá tuvieron dos hijos, Caín y Hével. El primero fue agricultor y el segundo, pastor. Los dos llevaron ofrendas de su producción ante el Eterno y Hével llevó lo mejor de sus productos mientras que Caín lo m á s inferior de sus cosechas. Fue que Hashem aceptó la ofrenda de Hével, no así la de Caín, hecho que lo enojó grandemente y que provocó su decisión de matar a su hermano Hével. Posteriormente el Todopoderoso inquirió a Caín sobre dónde se encontraba su hermano, habiéndole respondido que “él no era el guardián de su hermano”. Hashem lo castigó y fue forzado a deambular por el mundo.

Adam y Javá tuvieron más hijos, y cada generación fue aumentando más y más. En la décima generación apareció Noaj. Después de la muerte de Shet la humanidad se sumerge en maldad, violencia, inmoralidad. Peca y desciende a un nivel tal de bajeza que Hashem decide acabar con el Mundo y el Hombre en un diluvio. Así, Hashem empezó a reconsiderar Su deseos de poblar la Tierra con seres humanos, lamentando haber creado al hombre. Sin embargo, un hombre, Nóaj, encuentra gracia en los ojos de D’s, y son los únicos que se salvan.

LECTURA DE ALIOTH:

Trienal ano 2


1: 2:4-9

2: 2:10-19

3: 2:20-25

4: 3:1-21

5: 3:22-24

6: 4:1-18

7: 4:19-26

Maftir: 4:23-26




Haftara Bereshit

Ieshaiá 42:5 - 43:10
 
Veamos lo que reclama el profeta Ieshaiahu al pueblo de Israel, en nombre de D's:
"Conduciré a los ciegos por un camino que no conocieron,
por sendas que no supieron los encaminaré;  convertiré el camino oscuro para ellos en luz y los senderos torcidos en rectos,        estas cosas haré y no los dejaré (al pueblo de Israel).                  
S
e echarán hacia atrás y se avergonzarán los que confían en los idolos, los que le dicen a las imágenes de fundición: 'Tú eres nuestro dios'.                                  
L
os sordos: Escuchen!, y los ciegos: Observen!     Veis muchas visiones mas no observáis, abro vuestros oídos mas no oís"                               (42:16-20)                           
 

Con estas conmovedoras palabras el profeta Ieshaiahu Ben Amotz (siglo VI a.e.c.) hace referencia a aquellas partes de nuestro pueblo que se hacían pasar por sordos y ciegos, y nos enseña que D'os les mostrará el camino a seguir.

Sin embargo, esto no será fácil para la gente, pues así como es doloroso y molesto encender una luz cuando nuestros ojos se acostumbraron a la oscuridad, es muy difícil para quien está acostumbrado a vivir en las penumbras, reconocer la verdad: "Se echarán hacia atrás y se avergonzarán los que confían en los ídolos, los que le dicen a las imágenes de fundición: 'Tú eres nuestro dios'".

El profeta también se refiere a quienes harán hasta lo imposible por contradecir pruebas claras de que D'os existe, y que mediante Su Torá el Creador le trasnsmitió al hombre Su Voluntad: "Veis muchas visiones mas no observáis, abro vuestros oídos mas no oís".
Pero no nos confundamos. El Profeta no sólo le habló a la gente de su generación. Esta profecía es actual en cada generación y es por eso que aún hoy, en los umbrales del siglo XXI continuan resonando sus palabras en el eco de nuestra conciencia.
Hubieron muchas otras cosas que los Profetas profetizaron para la gente, que no aparecen en ningún libro de profecías. ¿Por qué entonces es precisamenrte lo que sí está escrito lo que ha sido elegido? ¿No tenían más lugar para escribir? No, seguro tenían más espacio. Lo que ocurre, es que en los libros de los profetas, sólo fueron introducidas las profecías que tienen un mensaje para todas las generaciones futuras. Incluso para la nuestra. Y ya lo dice el sabio proverbio popular: "No hay peor ciego que el que no quiere ver ni peor sordo que el que no quiere oir".

 

viernes, 20 de mayo de 2011

LA PARASHAT DE LA SEMANA



PALABRAS DEL RABINO



PARASHAT BEJUKOTAIפרשת בחקתי



Esta es la última lectura del libro de Vaicrá y habla acerca de la recompensa y castigos frente al cumplimiento o no de los mandamientos y preceptos.
Al vivir del campo, los hebreos conocían la importancia de la tierra, de la lluvia, del calor y del frío que afectarían para bien o para mal la producción, y eso determinaría la suerte de cada hebreo durante el año.
Por eso la Torá dice: “Si en mis leyes anduviereis y cumplireis Mis preceptos os brindaré lluvias en su tiempo y la tierra dará su producto y el árbol del campo dará su fruto y vuestra trilla se prolongará hasta la vendimia y la vendimia hasta la siembra y comeréis vuestro pan hasta saciaros y moraréis con tranquilidad en vuestra tierra. “ (Levítico 26:3-4)
Estas son parte de las recompensas o bendiciones y asimismo habría castigos o maldiciones por el incumplimiento de los preceptos. La gravedad de los castigos es tan fuerte que al leer estas oraciones en la Torá se lo hace de un modo rápido y “fuera de micrófono” a fin de escuchar lo menos posible.
La parashá enfatiza el concepto de libre albedrío que ya había sido dado por D´s al comienzo de la Creación y las consecuencias de las distintas elecciones.
El Rabino Avi Weiss que dirige el Instituto Hebreo de Riverdale, y quien viniera hace algunos años a la Argentina se preguntó la razón por la que hay más castigos que recompensas en este texto. Su comentario es muy esclarecedor y por ello quería compartirlo con los lectores del Besorot.
“Pero es extraño porque el largo de las maldiciones es mucho mayor que el de las bendiciones ¿Por qué son tantas más las maldiciones? Casi tres a una. Varias respuestas han sido dadas.Ibn Ezra sugiere que aunque las bendiciones son menos en cantidad de oraciones, en realidad son más numerosas porque a diferencia de las maldiciones, están escritas en categorías generales. En este sentido abarcan mucho más.Biur (Naftalí Hertz Weisel) lo enfoca desde otro punto de vista. Las bendiciones, argumenta, son más dominantes porque nos llegan todas juntas en toda su extensión. Éste no es el caso de las maldiciones. La Torá insiste en que sobrevendrán gradualmente porque son un testimonio de la resistencia de Dios a castigar a Su pueblo. En efecto, una rápida revisión del texto indica que las amonestaciones están arregladas en cuatro versículos pareados, cuya severidad va en aumento. Comienzan con enfermedades y después continúan con hambruna, sitio y exilio. Cada uno de estos grupos comienza con las palabras “Mas si no me [a Dios] escucháis ni cumplís todos estos mandamientos,” indicando como cada paso sigue a un nuevo rechazo de la Torá de Dios. (Lev. 26:14, 18., 23, 27)Se me ocurre otra idea. Quizás, en realidad, las maldiciones son más largas porque la Torá habla en el lenguaje de la gente. Cuando no nos sentimos bien, a menudo describimos nuestro mal. El lenguaje que usamos suena más o menos así “me duele el estómago” o “me duele la cabeza” o “tengo un dolor en las piernas.” En cambio, cuando nos sentimos bien, nunca decimos “mi estómago marcha bárbaro” o “mi cabeza está funcionando bien” o “hoy mis piernas se mueven perfectamente bien.” Lo que decimos en general es “me siento bien.” En otras palabras, no ponemos énfasis en lo bueno que recibimos en la misma forma en que reconocemos las luchas que tenemos que enfrentar.Por esta razón, la Torá, reflejando la forma de pensar de los seres humanos, habla detenidamente de las maldiciones. Al igual que los seres humanos acentuamos nuestro sufrimiento, la Torá también describe con muchos detalles las maldiciones. Las bendiciones están descritas brevemente porque la gente habla de lo positivo que sucede en la vida en forma abreviada.

RABINO AVI WEISS

Fuente: www.hir.org/a_weekly_gallery/weekly_gallery_5766.html

De este modo termina el libro de Vaicrá cuya lectura nos acompañó durante las últimas diez semanas.
Shabat Shalom

RAB RUBEN SAFERSTEIN

RESUMEN DE LA PARASHAT SEMANAL



PARASHAT BEJOKOTAI (EN MIS LEYES)



Resumen de la Parashá
En esta parashá, la última del libro Vayikrá, el Eterno advierte al Pueblo de Israel que si obedecieran las leyes y preceptos que Él ordenó, habrá lluvias y verían el fruto de la tierra y de los árboles y plantaciones. La tierra produciría abundantemente, y no habría ni animales ni enemigos que atacaran a los judíos. Los Benei Israel vivirían en prosperidad y paz.
Pero si no escucharan ni cumplieran los mandatos del Todopoderoso, la revelación contra Hashem traerá el terror sobre el Pueblo de Israel, castigándolo con hambre, enfermedades y el ensañamiento de los enemigos, lo que conllevará a un exilio de la nación. Si aún persistiere esta terquedad contra el Eterno, todas estas heridas serán siete veces más poderosas. Bestias salvajes del campo, destrucción del ganado, reducción de la población y los caminos del judío quedarán desolados.
En cambio, si los Benei Israel se arrepintieran de sus mala actitudes, Hashem recordará Su pacto hecho con los patriarcas Abraham, Itzjak y Yaacob, y nuevamente volverán bajo su manto, pues Él nunca los abandonará totalmente.
La parashá continúa con la contribuciones para el mantenimiento del Santuario, la valuación de la misma estará determinada por la edad y el sexo de quien la consagra.
Quien ofrece un animal para el sacrificio, no podrá cambiarlo por otro. Si el animal fuera defectuoso, lo podrá redimir pagando al Cohén el valor monetario más un quinto de ese valor.
Si alguien redimiera una parte de la tierra entregada, la redención debía estimarse según el número de años que restaran hasta el próximo jubileo (iovel).
Un animal primerizo, no puede ser ofrendado voluntariamente, ya que el primogénito es propiedad del Eterno.
Toda persona condenada a muerte, no podrá ser rescatada.
El diezmo de la tierra, podrá ser redimido pagando su valor más un quinto del mismo.
Todos estos mandatos fueron impartidos por el Todopoderoso a Moshé, en el monte de Sinai para cumplimiento de los Hijos de Israel.

LA HAFTARAH DE LA SEMANA



HAFTARAH BEJOKOTAI


La historia del pueblo de Israel no finaliza con la conquista y el exilio. Estas son meras digresiones. Por más alejados que parezcamos del escenario central de la historia, Hashem nos ha prometido que sobreviviremos y triunfaremos.
Este tema aparece ilustrado en la Haftará de esta semana: la parashá habla de la venta y la redención de la tierra. Del mismo modo, en la Haftará, Hashem le ordena al profeta Yirmiyahu, inclusive cuando éste se encuentra en la cárcel, que redima una propiedad familiar.
Yirmiyahu sabía que todo Eretz Israel estaba a punto de caer presa de los babilonios. ¿Qué necesidad había de redimir una propiedad que estaba a punto de ser capturada?
Hashem le dijo a Yirmiyahu que por más grande que fuera la tragedia, por más largo que fuera el exilio, Hashem finalmente redimiría a Su pueblo. La redención de esta propiedad no era algo meramente simbólico, pues con el tiempo el pueblo judío retornaría a su tierra para habitar en ella en paz. Inclusive cuando nos enfrentamos a la catástrofe, debemos conducirnos sin olvidar que Hashem está dirigiendo el mundo y llevando a cabo todos los preparativos correspondientes.
“Grande en consejo y poderoso en acto, Cuyos ojos son conocedores de todo el camino de la humanidad, para darle a cada hombre de acuerdo con su camino y el fruto de sus actos”. (32:19)
Cuando una persona es juzgada y se dictamina que merece la pena de muerte en el tribunal Celestial, Hashem pone en la balanza la tremenda pena que habrán de sufrir sus inocentes padres, mujer e hijos, en caso de que la sentencia llegue a ejecutarse.
Por eso, Hashem no castiga a nadie hasta que también haga el cálculo de si esto habrá de causar un castigo no merecido a uno de sus familiares. Eso es lo que significa el versículo: “Grande en consejo y poderoso en acto”. Unicamente Hashem es capaz de calcular el grado preciso de la deuda de cada persona, para que solamente tenga que responder “de acuerdo con su camino y el fruto de sus actos”.


Fuentes: Rabí Zev Leff, Outlooks and Insights
Kometz ha Minjá en Maianá shel Torá
Shem Mi Shmuel
Rabí Mahar”a Itzjaki

viernes, 13 de mayo de 2011

LA PARASHAT DE LA SEMANA

MENSAJE DEL RABINO



PARASHAT BEHAR


פרשת בהר



“Y le dijo el Eterno a Moisés en el Monte Sinaí: Diles a los hijos de Israel cuando lleguéis a la tierra que os di, la tierra descansará por el Eterno. Seis años la sembrarás y seis años podarás su viña y recogeréis su fruto. Pero el séptimo año será de sábado (shabat, reposo) estricto para la tierra y para el Eterno: ni sembrarás tu campo ni podarás tu viña” (Levítico 25:1-4)
Varias veces se menciona el termino shmitá en la Biblia. Los libros de Éxodo, Levítico (en esta parashá), Deuteronomio, Nehemías, Crónicas y Reyes lo incluyen, con lo cual vemos que no ha sido un tema menor para el judaísmo.
El término שמיטה‎, “año sabático” es utilizado comúnmente en el ámbito universitario cuando los profesores dejan su tarea por un año a fin de dedicarse a escribir un libro. Escuchamos cada tanto este término en otras facetas de la vida, y no todos saben que es un término derivado de la Torá referido tal como podemos leerlo, en el ciclo agrícola de los campos.
Shnat Shmitá שמיטה‎, es el año sabático para el campo y se llama shviit al producto del campo del séptimo año. Se refiere en el judaísmo solamente a la tierra de Israel , o sea que los campos de las colonias judías de la Provincia de Entre Ríos, por ejemplo, no deben cumplir con esta norma religiosa.
Shmita y shviit, sigue vigente hoy en Israel y esto requiere una preparación especial a fin de satisfacer las necesidades del público consumidor.
Los Rabinos del Talmud interpretaron las leyes de Shmitá de distintas maneras, a fin de facilitar la vida al campesino y a la industria agrícola. Se implementó un Heter Mejirá (autorización de venta) para que el campesino pudiera vender al no judío y así continuar cultivando y cosechando la tierra. Esta solución temporaria que se dictaminó en el año 1888-89, fue adoptada por el Gran Rabinato de Israel. De todos modos la discusión ha sido inmensa ya que para algunos, la shmitá es voluntaria y considerada como obligación rabínica, lo que hace que se permitan algunas licencias, que en el caso de considerar a la shmitácomo bíblica solamente sería de muy difícil cumplimiento.
Debido a que el producto agrícola de campesinos judíos en Israel no puede ser vendido ni consumido, entonces la fruta y los vegetales pueden provenir de los siguientes lugares:
· Tierra cuya propiedad no es de judíos.
· De lugares fuera de Israel.
· De producción hidropónica realizada en invernaderos.
La historia contemporánea de Israel muestra las dificultades del año sabático que producen pérdidas económicas de importancia, y por ello cada vez que esto ocurre hay opiniones y discusiones a favor y en contra de mantener esta ley rabínica cuya base está en la Torá, precisamente en esta parashá.

El Kashrut de los alimentos que se venden en el año sabático, tiene sello en el que dice que es apto para ser vendido y consumido en dicho año. Generalmente estos productos se traen del exterior del país y ocurre en la fiesta de Sucot cuando es el año séptimo que los etroguim y lulavim vienen de otros países como Turquía y Grecia.


SHABAT SHALOM


RAB RUBEN SAFERSTEIN

RESUMEN DE LA PARASHAT SEMANAL



PARASHAT BEHAR (EN EL MONTE)



Resumen de la Parashá


Estando el Pueblo de Israel en el Monte Sinai, el Todopoderoso dijo a Moshé que les dijera que cuando tomaran posesión de la tierra de Canaán, debían dejar descansar la tierra un año luego de cada seis años de siembra. El séptimo año sería Shabat para la tierra (shemitá), y no se debían sembrar los campos ni desmochar los viñedos.
También dijo el Eterno que cada cincuenta años, los Benei Israel debían observar el jubileo (iovel), que comenzaba en Yom Kipur, y durante ese año no se sembrarían los campos, y asimismo se dejaría en libertad a los esclavos hebreos y todas las tierras debían ser devueltas a los dueños originales.
Si un propietario vendiera la tierra por razones de pobreza, la hacienda podía ser redimida por un pariente del dueño original o por éste mismo.
Si alguien debía vender una propiedad ubicada en una ciudad amurallada, para redimirla tenía que esperar un año, mientras que si estuviera ubicada en aldeas o ciudades apartadas para los levitas, volverían a sus dueños durante el período de jubileo.
Si un judío prestara dinero a otro judío pobre, no debe cobrarle intereses. Si el necesitado se veía necesitado de venderse como siervo, el amo judío debía considerarlo como un criado contratado, tratándolo con respeto y poniéndolo en libertad durante el iovel. Un pariente adinerado podía redimir al siervo judío, pagando al amo una cantidad de dinero sobre la base de los años que faltaban hasta el jubileo.

LA HAFTARA DE LA SEMANA



HAFTARAH BEHAR
Irmiahu (Jeremías) 16:19 - 17:14


La haftará de esta semana ha sido extraída del libro del profeta Irmiahu, y en ella encontramos que el profeta describe dos categorías de personas, que utilizando un lenguaje moderno podríamos llamarlos: los "hombres de fe" y los "ateos":
"Así ha dicho D'os: Maldito es el hombre que confía en el hombre; pone a alguien de carne y hueso como ayuda para él,y de D'os se desvía su corazón.
Será como un árbol en el desierto, no verá cuando venga lo bueno, y morará en la sequía del desierto,en una tierra salina, sin habitantes"
(17:5-6)
Por un lado el profeta nos muestra la gravedad de los ideales del "ateo" y el futuro que le espera a él. Pero no debemos equivocarnos en el entendimiento de estos versículos. No es incorrecto buscar ayuda en el prójimo, pero si él "pone a alguien de carne y hueso como ayuda para él" y como consecuencia de esa actitud "de D'os se desvía su corazón", entonces él "será como un árbol en el desierto". Por apoyarse solamente en el poder que cree tener, aunque D'os lo quiera ayudar, este hombre "no verá cuando venga lo bueno" - pues lo bueno sin duda llegará, mas él no podrá obtener beneficio de ello, ya que no podrá ver, es decir, entender cómo funciona la benevolencia Divina.
Sin embargo, también se encuentra el "hombre de fe":
"Bendito es el hombre que confía en D'os; D'os será su protector.Será como un árbol plantado sobre el agua, en el curso de agua echará sus raíces y no sentirá cuando venga el calor; estarán sus hojas húmedas y en años de sequía no se preocupará, y no dejará de dar frutos"
(17:7-8)
Por cuanto que él confía en D'os, Su Creador lo protegerá y éste sí podrá ver Su bendición.
La Mishná al final del tratado de Peá, al referirse a la importancia de la tzedaká (caridad), cita nuestro versículo y dice:
"…Todo el que no necesita tomar [de la caridad] y lo hace, no se irá de este mundo hasta que necesite de las personas. Mas todo el que necesita tomar y no lo hace, morirá en ancianidad habiendo mantenido a otros hombres con su dinero, y sobre él dice el versículo: 'Bendito es el hombre que confía en D'os; D'os será su protector' (Irmiahu 17:7)…" (Peá 8:9).
Es fácil entender que este pasuk (versículo) que trajo la Mishná, habla de la importancia que tiene el hecho de que el pobre confía en D'os albergando en su corazón la continua esperanza de que su Creador le enviará rápidamente su sustento, y que por no haber tomado de la tzedaká pública - a pesar de que podría haberlo hecho - D'os lo recompensará proveyéndolo de todas sus necesidades. Pero, de dónde aprendió nuestra Mishná que él además, morirá después de largos y buenos años de vida, y que también él podrá ayudar económicamente a otros pobres?
Respondiendo a esta pregunta el Maharshá (Rabí Shemuel Eliézer Haleví Idels, 1555 - 1632) nos explica que en los versículos anteriores al nuestro dice el profeta: "Maldito es el hombre que confía en el hombre; pone a alguien de carne y hueso como ayuda para él, y de D'os se desvía su corazón", y ese pasuk está haciendo referencia a quien no debe tomar de la tzedaká y a pesar de eso lo hace. Es por eso que el Maharshá nos explica que nuestro versículo que dice: "Bendito es el hombre que confía en D'os, D'os será su protector", seguramente está refiriéndose a la persona que podría tomar de la tzedaká mas no lo hace.
Y ahora comprendemos todo, pues vemos que en el versículo siguiente, dice el pasuk respecto de esa persona que no desea tomar de la caridad: "Será como un árbol plantado sobre el agua" - pues tendrá abundancia de alimentos; "en el curso de agua echará sus raíces" - es decir que también tendrá suficiente sustento para alimentar a otros, "y no sentirá cuando venga el calor, estarán sus hojas húmedas y en años de sequía no se preocupará, y no dejará de dar frutos" - es decir que no fallecerá sin haber entrado en la ancianidad después de haber vivido maravillosos años de vida plena.
Pero la tzedaká no sólo le trae la bendición al individuo en particular. Nuestros Sabios en la Toseftá también nos enseñan acerca de la importancia de la tzedaká para el pueblo de Israel en su totalidad:
"Dijo Rabí Elazar Bar Iosí: De dónde aprendemos que la tzedaká y las buenas acciones traen una gran paz e interceden para bien entre Israel y su Padre celestial? Como está escrito: 'Pues así dijo D'os: No te acerques a la casa del deudo, ni vayas a lamentarlo, ni los consueles, pues ha finalizado Mi paz con este pueblo - palabra de D'os - la benevolencia y la misericordia' (Irmiahu 16:5). 'La benevolencia' - se refiere a las buenas acciones y 'la misericordia' se refiere a la tzedaká. De aquí aprendes que la caridad y las buenas acciones traen una gran paz e interceden para bien entre Israel y su Padre celestial" (Toseftá Peá 4:20).
Rabí Shemuel Avigdor de Karlín en su comentario "Minjat Bikurim" nos explica que D'os le dijo al profeta Irmiahu que no vaya a consolar a deudos, es decir que no haga buenas acciones con ellos, ya que D'os había hecho que concluya Su paz con Su pueblo porque ellos también dejaron de hacer la benevolencia y la misericordia. Pero si las personas del pueblo no hubieran interrumpido su benevolencia (buenas acciones) y su misericordia (tzedaká) entre ellos, Él no hubiera hecho esto, y hubiera habido paz entre Él y Su pueblo Israel.
Es por eso que no debemos abandonar este preciado precepto, ya que su cumplimiento nos trae una triple bendición para nuestra vidas: en el campo de lo material, en lo espiritual (ambas en este mundo) y también nos asegura un lugar en el mundo venidero.

lunes, 9 de mayo de 2011

IOM HAZIKARON Y IOM HAATZMAUT

Día del Recuerdo de los Caídos en los Conflictos de Israel, y de las Víctimas de Actividades Terroristas

Iom Hazikarón o Día del Recuerdo (En hebreo יום הזכרון לחללי מערכות ישראל ונפגעי פעולות האיבה oficialmente Día del Recuerdo de los Caídos en los Conflictos de Israel, y de las Víctimas de Actividades Terroristas) es un día nacional de Israel.
Iom Hazikaron es observado el día 4 de Iyar
del luaj o calendario hebreo, y precede a la conmemoración del Día de la Independencia del Estado de Israel o Iom HaAtzmaut, conmemorado el 5 de Iyar.
En este día se recuerda a todos los soldados
que dieron su vida para el establecimiento y preservación del Estado de Israel, principalmente aquellos en las Fuerzas de Defensa de Israel I.D.F. Todos los muertos debido al conflictoárabe israelí, incluyendo a las víctimas del terrorismo.
El día incluye muchas ceremonias en memoria a los fallecidos, estando presentes los veteranos de los conflictos pasados. El día "comienza" a las 20.00 de la víspera del 4 de Iyar con una sirena de un minuto que es escuchada en todo el país. Durante la sirena, todos los israelíes se ponen de pie y guardan silencio en respeto y memoria.
Una sirena de dos minutos es escuchada a las 11:00 de la mañana siguiente, la cual marca la apertura oficial de las ceremonias en memoria a los caídos; éstas se efectúan principalmente en todos los cementerios del país donde se encuentran soldados enterrados, así como civiles víctimas de los atentados terroristas. El día "termina" con una Ceremonia de Cierre del Día del Recuerdo, también a las 20:00, en el Monte Herzl
, en la ciudad de Jerusalem, donde las banderas quedan a media asta, hasta poco después, cuando las festejos de Iom HaAtzmaut son iniciados.

Independencia del Estado de Israel. Iom HaAtzmaút.

Declaración y concreción de un sueño milenario

El 5 de yar de cada año, el mundo judío celebra con todas sus fuerzas Iom HaAtzmaút, el Día de la Independencia del Estado de Israel, la concreción de un sueño de 2.000 años: volver a tener un Estado judío en la bíblica y prometida Éretz (Tierra de) Israel.
Aquellos siglos de expulsión, antisemitismo, persecución, aniquilación y diáspora, Inquisición, pogroms y Shoá comenzaron a cerrarse un viernes a las 16 hs.
Pero medio siglo antes, ese contexto y ejemplos como el del “caso Dreyfuss” llevaron al judaísmo mundial a congregarse en un Congreso Sionista, en Basilea, en 1897.
Su máximo líder, Theodor Herzl, encabezó el movimiento de emancipación política que persiguió con sumo éxito el final del judío errante y nómade, o cuanto menos la posibilidad de su consumación.
En 1917, el británico lord Balfour emitió una declaración que reconocía el derecho del pueblo judío a tener un Hogar Nacional en su patria ancestral.
La Shoá borró toda duda: los judíos no podían estar seguros en un país que no les fuera propio, nadie los quería ni los albergó ni los defendió del genocidio nazi.
La convicción en este sentido del judaísmo mundial y las luchas contra el Mandato Británico en la Tierra Prometida, que limitaba la llegada de los refugiados judíos del nazismo durante y aún después de la Segunda Guerra Mundial, llevaron a las autoridades imperiales a desistir de continuar allí.
El 29 de noviembre de 1947, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó, con 33 votos a favor (Bolivia, Brasil, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela, entre otros), 13 en contra (Cuba, por ejemplo), 10 abstenciones (entre ellas, las de la Argentina, Colombia, Chile, El Salvador, Honduras, México) y una ausencia, el Plan de Partición de Palestina propuesto por una comisión ad hoc.
Éste contemplaba la división del territorio mandatario en un Estado judío (el futuro Israel) y otro árabe, aún inexistente en 2011, a partir del 15 de mayo de 1948.
Mientras los judíos festejaban en todo el mundo, la oposición árabe se notó enseguida y ya el 30 de noviembre de 1947, al día siguiente de la aprobación de la Resolución 181 de la ONU, un triple atentado asesinó a siete judíos en el territorio en disputa.
Este hecho dio inicio a la Guerra de Liberación, que se prolongo por dos años, hasta la firma de los armisticios que aún se mencionan como “las fronteras de 1967” y que en realidad se fijaron en 1949.
En medio de la contienda quedó la fecha de salida del ejército británico y el consiguiente fin del Mandato. Pero ésta acaecería un sábado y David ben Gurión, titular de la Agencia Judía y máximo dirigente de la comunidad judía local, propuso que la declaración de la independencia del Estado judío se adelantase unas horas, para no violar el Shabat.
Así, el 14 de mayo de 1948, en el Museo de Tel Aviv, David ben Gurión leyó el acta que proclamaba “el establecimiento de un Estado judío en Éretz (la bíblica Tierra de) Israel, que es el Estado de Israel”.
La ceremonia pretendió ser secreta, pero su significación lo hizo imposible y multitudes se agolparon a las puertas del recinto.
Nacido el Estado, las calles de Israel se inundaron de judíos que cantaban y bailaban. Reacciones similares se registraron en muchos otros países del mundo, la Argentina incluida, y se recrearán este lunes 9 de mayo.
En rigor, esta vez será el 6 de íar porque Iom Hazicarón Lejalelei Tzáha”L Venifgaei Peulot Hateror (Día de Recordación de los Mártires del Ejército y las Víctimas de Actos Terroristas) debió correrse ya que no puede caer viernes ni sábado por el descanso del Shabat.

http://www.youtube.com/watch?v=BDxpVasvNPM&feature=player_embedded

MUERTOS SON LOS QUE TIENEN MUERTA EL ALMA, Y VIVEN TODAVIA

No son los muertos los que en dulce calma
la paz disfrutan de la tumba fría,
muertos son los que tienen muerta el alma
y viven todavía....
No son los muertos, no, los que reciben
Rayos de luz en sus despojos yertos,
los que mueren con honra son los vivos
los que viven sin honra son los muertos.
La vida no es la vida que vivimos,
la vida es el honor y es el recuerdo,
por eso hay muertos que en el mundo viven
y hombres que viven en el mundo... muertos"


Antonio Muñoz Feijoo - 1851-1890