sábado, 8 de diciembre de 2007

LA COLABORACION DE NUESTROS ASOCIADOS

Y ERAN TAN BUENOS HIJOS…

Hay pocas excusas para el comportamiento de los gansters judíos en las décadas de 1920 y 1930 en los EEUU. Los más conocidos -Meyer Lansky , Bugsy Siegel , Dutch Schultz ,longy Zwillman , Moe Dalitz- estaban involucrados en apuestas ilegales , drogas , prostitución, juego y usura . No eran hombres agradables.
Sin embargo durante el auge del nazismo norteamericano en la década de 1930 y durante la creación del Estado de Israel desde 1945 al 1948, demostraron ser ardientes defensores del pueblo Judío.
Pocos entre ellos eran observantes en cuanto a religión. Casi nunca iban a los servicios, aunque apoyaban económicamente a las congregaciones. No observaban la kashrut ni enviaban a sus hijos a las escuelas judías. No obstante no aceptaban la asimilación, ni se producían casamientos mixtos.
Sin embargo en los momentos cruciales, protegieron a otros judíos,tanto en los Estados Unidos como en el resto del mundo .
Los años 30 del siglo pasado, fueron de un activo antisemitismo en los EEUU, especialmente en el Medio Oeste. El Padre Charles Coughlin " el Cura de la Radio ", en Detroit y William Pelley de Minneapolis , entre otros , hacían ciertos llamados para que se echara a los judíos de los cargos de responsabilidad , cuando no del país mismo .

Los grupos organizados de los Camisas Pardas en Nueva York y de las Camisas Plateadas en Minneapolis , atacaban y aterrorizaban a los judios norteamericanos . Mientras que las organizaciones judías más antiguas y respetables pensaban responder de forma de no alinear a sus donantes no judíos,otros- incluyendo algunos Rabinos - le pidieron a los gansters que atacaran las manifestaciones antijudías de los nazis .
El historiador Robert Rockaway , en un articulo de la revista de la Sociedad de la Historia Judía Norteamericana dice que las manifestaciones que organizaba en el área de la ciudad de Nueva York , el Bund Alemán -Norteamericano , suponía un dilema para los judíos tradicionales , que nos las podía desbaratar , sin una causa legal .
El Juez Nathan Perlman , del Estado de Nueva York , se contactó personalmente con Meyer Lansky , para pedirle que desbarataran las manifestaciones del Bund, con la condición de que no hubiera muertes.
Lansky entusiasmado con el "trabajo", aceptó todas las condiciones menos una: no cobraría por ello.
El ganster diría más adelante: " yo era judío y me dolía lo que los judíos en Europa estaban sufriendo. Eran mis hermanos ".
Durante meses, como lo diría el historiador Rockaway , los hombres de Lansky desbarataron una y otra manifestación: " Se quebraron brazos, piernas, costillas y se rompieron cráneos. Pero no hubo muertos". Se tiraba a los nazis por las ventanas, éstos entraban en pánico... y les demostramos mientras huían aterrorizados, que los judíos no siempre se quedan callados".
En Minneápolis, William Dudley Pelley , organizó una Legión de Camisas Plateadas para "rescatar" a Norteamérica de una conspiración judía-comunista imaginaria. Los Camisas Plateadas de Pelley, fueron enfrentados por el Rey del Juego de Minneapolis David Berman , representando a la Comunidad Judía de la ciudad .. Berman se enteró que los nazis estaban preparando un acto en un lugar llamado Elk's Lodge, llego allí con sus hombres " y comenzaron a partir cabezas y brazos. En diez minutos habían vaciado el salón, con los nazis huyendo aterrorizados "
Con su traje cubierto de sangre, tomó el micrófono y le dijo a los periodistas presentes: " Este es un aviso. El que diga algo contra los judíos recibirá el mismo trato. Pero el doble de peor". Nunca más hubo manifestaciones antijudías.
Los gansteres, ayudaron también al establecimiento de Israel después de la guerra. Un famoso ejemplo es una reunión entre Bugsy Siegel y Reuven Dafne, un emisario de la Haganá en 1945. Dafne estaba recolectando fondos para echar al Mandato Británico. Un amigo mutuo hizo los arreglos para que los dos hombres se reunieran.
Siegel pregunto " Me estas diciendo que los judíos están peleando...?, Me refiero a peleando en el sentido de matando?"
Dafne respondió afirmativamente y Siegel le dijo: " estoy contigo". Durante meses Dafne recibió maletas llenas de billetes de 10 dólares de Siegel .( estábamos en 1945)

Nadie debiera mostar a los gansteres como heroes. Cometieron actos muy, pero muy malos . .....Pero como dice el el Historiador Rockaway , en su libro sobre la historia de los mafiosos " Pero fueron buenos con sus madres" , algunos consideraron que a pesar de su condenable conducta , fueron buenos con su pueblo .
No debiéramos ver esta pequeña parte de la historia para mirarla con el ceño fruncido.¿ Fueron mejores con los judíos los ingleses, los franceses, los rusos, los turcos, los árabes.? ¿Alguno ayudó?
Una pequeña e interesante historia.*

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UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Había un hombre muy rico que poseía muchos bienes, una gran estancia, mucho ganado, varios empleados, y un único hijo, su heredero.
Lo que más le gustaba al hijo era hacer fiestas, estar con sus amigos y ser
adulado por ellos.
Su padre siempre le advertía que sus amigos solo estarían a su lado mientras
él tuviese algo que ofrecerles; después, le abandonarían.
Un día, el viejo padre, ya avanzado en edad, dijo a sus empleados que le
construyan un pequeño establo. Dentro de él, el propio padre preparó una
horca y, junto a ella, una placa con algo escrito:
"PARA QUE NUNCA DESPRECIES LAS PALABRAS DE TU PADRE "
Mas tarde, llamó a su hijo, lo llevó al establo y le dijo:
Hijo mío, yo ya estoy viejo y, cuando yo me vaya, tú te encargarás de todo
lo que es mío...
Y yo sé cual será tu futuro.
Vas a dejar la estancia en manos de los empleados y vas a gastar todo el
dinero con tus amigos.
Venderás todos los bienes para sustentarte y, cuando no tengas mas nada, tus amigos se apartarán de ti.
Solo entonces te arrepentirás amargamente por no haberme escuchado.
Fue por esto que construí esta horca.
¡ Es para tí !
Quiero que me prometas que, si sucede lo que yo te dije, te ahorcarás en
ella
El joven se rió, pensó que era un absurdo, pero, para no contradecir al
padre, prometió, pensando que eso jamás podría suceder.
El tiempo pasó, el padre murió, y su hijo se encargó de todo, pero, así como
su padre había previsto, el joven gastó todo, vendió los bienes, perdió sus
amigos y hasta la propia dignidad.
Desesperado y afligido, comenzó a reflexionar sobre su vida y vio que había
sido un tonto. Se acordó de las palabras de su padre y comenzó a decir:
Ah, padre mío... Si yo hubiese escuchado tus consejos... Pero ahora es
demasiado tarde.
Apesadumbrado, el joven levantó la vista y vio el establo. Con pasos lentos,
se dirigió hasta allá y entrando, vio la horca y la placa llenas de polvo, y
entonces pensó:
Yo nunca seguí las palabras de mi padre, no pude alegrarle cuando estaba
vivo, pero, al menos esta vez, haré su voluntad. Voy a cumplir mi promesa.
No me queda nada mas...
Entonces, él subió los escalones y se colocó la cuerda en el cuello,
y pensó:
Ah, si yo tuviese una nueva oportunidad...
Entonces, se tiró desde lo alto de los escalones y, por un instante, sintió
que la cuerda apretaba su garganta...
Era el fin.
Pero el brazo de la horca era hueco y se quebró fácilmente y el joven cayó
al piso.
Sobre él cayeron joyas, esmeraldas, perlas, rubíes, safiros y brillantes,
muchos brillantes...
La horca estaba llena de piedras preciosas y una nota también cayó en medio de ellas.
En ella estaba escrito:
Esta es tu nueva oportunidad. ¡Te amo mucho!
Con amor, tu viejo padre.

Dios es exactamente así con nosotros.
Cuando nos arrepentimos, podemos ir hasta él.
El siempre nos dá una nueva oportunidad.*

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LA MENORÁ DE JANUCÁ (Januquiá)
Por Cita Machabanski


Estaba ubicada siempre en el mismo lugar: sobre el mueble del gran comedor. Pero nadie la veía, como ocurre con todas las cosas que se tienen a la vista diariamente, no se advierte su presencia si no se necesita usarlas.
La menorá de nueve brazos de Janucá era un objeto más de los tantos que había en la casa, y permanecía inmóvil y olvidada durante el año, en medio del movimiento y del bullicio del lugar.
Pero llegaba diciembre, y en esa particular mezcla de calor, perfume de primavera que se iba y de vacaciones escolares, la menorá resurgía y se convertía en la principal protagonista de la casa; y ahora el movimiento comenzaba en torno a ella.
Días antes de la fiesta, la menorá era pulida con esmero para que pudiera brillar tanto como sus luces. Era necesario proveerse de las velitas - que por aquellos tiempos no se conseguían con tanta facilidad como ahora - y el tema recurrente de conversación se basaba en establecer la cantidad de velitas necesarias para las ocho noches de Janucá.
Los chicos hacían otros tipos de cálculos. Se preguntaban cuál sería la cantidad de dinero a obtener ese año (januque guelt) y allí la fantasía no tenía límites. Pero, monedas más, monedas menos, lo cierto es que ese dinero se conseguía y que provocaba en los chicos una sensación de poderío muy particular.
Janucá era esperada por ese motivo, pero, además, porque era una fiesta diferente. A la misma hora, cada una de las ocho noches (salvo la de Shabat) la familia, en su totalidad, tenía una cita de honor. En pocos minutos se llevaba a cabo una ceremonia, que por sencilla que era, no dejaba de impresionar por su fuerza y vigor. En el encendido de cada vela, acompañada por la bendición pronunciada por el padre, aparecía la historia de otra familia, la de los Macabeos, que maravillaba a chicos y a grandes como un relato de ficción.
El relato de la victoria, que permitió que la historia del pueblo judío pudiera continuar, llenaba de luz a aquellos niños que imaginaban que algún día ocurriría un milagro, que alguna vez la menorá cobraría vida y que Matitiahu y sus hijos llegarían de visita para contarles cómo fue la lucha, cómo pudo permanecer encendida la Menorá del templo con tan poca cantidad de aceite...

Nunca llegó Matitiahu con sus hijos porque el milagro ya se había producido. El milagro ingresó en el alma de aquellos niños, puesto que ya de grandes, pudieron relatar a sus propios hijos la historia de Janucá, y agradecer a D’s por ese milagro, el de la victoria de unos gloriosos hermanos frente a un poderoso y dispar enemigo, y el milagro de ser ellos hoy, quienes continúan relatando la historia.

Que Janucá pueda iluminarnos con toda su luz, que nos permita "creer" en algunos milagros y también "crear" algunos otros. Que nos otorgue la capacidad de ayudar a quien nos necesita, de poder brindarnos sinceramente a ellos. Que nos proporcione la paz para descubrir todo lo hermoso que hay en la vida y que no vemos, tal vez porque está inmóvil y olvidado como aquella menorá.


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EL VIAJE

Cuando nacemos y subimos al tren, encontramos dos personas queridas que nos harán conocer el viaje hasta el fin: nuestros padres. Lamentablemente, ellos en alguna estación se bajarán para no volver a subir más. Quedaremos huérfanos de su cariño, protección y afecto.Pero a pesar de esto, nuestro viaje debe continuar; conoceremos otras interesantes personas, durante la larga travesía, subirán nuestros hermanos, amigos y amores. Muchos de ellos sólo realizarán un corto paseo, otros estarán siempre a nuestro lado compartiendo alegrías y tristezas.En el tren también viajarán personas que andarán de vagón en vagón para ayudar a quien lo necesite. Muchos se bajarán y dejarán recuerdos imborrables. Otros en cambio viajarán ocupando asientos, sin que nadie perciba que están allí sentados.Es curioso ver como algunos pasajeros a los que queremos, prefieren sentarse alejados de nosotros, en otros vagones. Eso nos obliga a realizar el viaje separados de ellos. Pero eso no nos impedirá, con alguna dificultad, acercarnos a ellos. Lo difícil es aceptar que a pesar de estar cerca... no podremos sentarnos juntos, pues muchas veces otras son las personas que los acompañan. Este viaje es así, lleno de atropellos, sueños, fantasmas, esperas, llegadas y partidas. Sabemos que este tren sólo realiza un viaje, el de ida. Tratemos, entonces de viajar lo mejor posible, intentando tener una buena relación con todos los pasajeros, procurando lo mejor de cada uno de ellos, recordando siempre que, en algún momento del viaje alguien puede perder sus fuerzas y deberemos entender eso. A nosotros también nos ocurrirá lo mismo seguramente alguien nos entenderá y ayudará. El gran misterio de este viaje es que no sabemos en cual estación nos tocará descender. Pienso en cuando tenga que bajarme del tren, ¿sentiré añoranzas? Mi respuesta es SI; dejar a mis hijos viajando solos será muy triste. Separarme de los amores de mi vida será doloroso. Pero tengo la esperanza de que en algún momento nos volveremos a encontrar en la estación principal y tendré la emoción de verlos llegar con muchas más experiencias de las que tenían al iniciar el viaje. Seré feliz al pensar que en algo pude colaborar para que ellos hayan crecido como buenas personas.Ahora, en este momento, el tren disminuye la velocidad para que suban y bajen personas. Mi emoción aumenta a medida que el tren va parando... ¿Quién subirá?, ¿quién será? Me gustaría que Usted pensase que, desembarcar del tren, no es solo una representación de la muerte o el término de una historia que dos personas construyeron y que por motivos íntimos dejaron desmoronar. Estoy feliz de ver como ciertas personas, como nosotros, tienen la capacidad de reconstruir para volver a empezar, eso es señal de lucha y garra y saber vivir es poder dar y obtener lo mejor de todos los pasajeros.Agradezco a Di-s porque estemos realizando este viaje juntos y a pesar de que nuestros asientos no estén juntos, con seguridad el vagón es el mismo.