jueves, 17 de abril de 2008

LA PARASHA DE LA SEMANA Y COMENTARIOS


LIBRO: VAIKRA 16:1-18:30 AJAREI MOT
HAFTARA: Malají 3:4-24
AJAREI MOT La distancia en la cercanía
alabras de Nuestro Rabino
PALABRAS DE NUESSTRO RABINO
Shabat Hagadol y Erev Pesaj. Si D´s quiere este sábado por la noche nos reuniremos alrededor de la mesa para cumplir con la mitzva del seder de Pesaj, rememorando una de las tradiciones más antiguas y más significativas de nuestro pueblo desde el momento que tuvo lugar el fin de la esclavitud:
“La permanencia de los hijos de Israel en Egipto había durado cuatrocientos treinta años. Al cabo de los cuales, ese día salieron todas las huestes del Eterno de la tierra de Egipto. Noche de vigilia fue para el Eterno para sacarlos de la tierra de Egipto, y es noche de vigilia para todos los hijos de Israel a través de sus generaciones”
(Éxodo 12:42-44)
Este texto de la Torá forma parte de lo que conocemos como Pesaj Mitzraim, el Pesaj que ocurrió en la tierra de Egipto con la salida tan rápida que no permitió la preparación del pan en una forma “normal” sino que este no pudo leudar y por eso las matzot. De allí la travesía durante cuarenta años a lo largo del desierto y la celebración de Pesaj Bamidbar de una manera muy simple en la que nuestros hermanos elaboraron las matzot y recordaron los acontecimientos que cimentaron la identidad judía.
Pesaj le Dorot, es la forma en la que celebramos hoy en día. Sentados alrededor de la mesa y cumpliendo con el precepto “Ve Igadta le binjá”
“Y le contarás a tus hijos”, el relato de la historia de la esclavitud, la opresión y la salida hacia la libertad. Junto al texto de la Hagadá, la comida y los símbolos que recuerdan esta gesta: Matza, maror, jaroset y sobre todo la posibilidad de estar juntos alrededor de la mesa.

ste año coincide con el aniversario número sesenta y cinco de la rebelión del Ghetto de Varsovia.
El 19 de Abril de 1943 cuando desde otro lugar pero con las mismas circunstancias de opresión y muerte un grupo de combatientes decidió enfrentar a las fuerzas nazis en una lucha desigual que terminó con la rendición de los combatientes y con el ghetto pero pasando a la historia como la expresión de resistencia judía frente a un enemigo que físicamente era superior pero que no logró aniquilar al pueblo judío.
Este Pesaj celebramos y recordamos, cantaremos y por sobre todo tendremos la gran posibilidad de hacer nuestro en forma presente tantos acontecimientos de nuestra historia, resignificar los valores de nuestra tradición en un marco hermoso que es compartiendo con nuestros seres queridos.
Pesaj es una fiesta para incluir, de allí el ejemplo de los cuatro hijos, que nos alientan cada uno con su forma de ser a poder hablar en el idioma de cada uno de ellos. El sabio, el rebelde, el simple y el que no sabe como preguntar son ellos la representación de todo el pueblo de Israel y el desafío de buscar a aquel quinto hijo, el que se alejó, el que fue expulsado, al que corrimos o lamentablemente ignoramos.
Durante muchos años, Pesaj no fue sinónimo de alegría porque en distintos lugares y épocas hubo persecuciones, sufrimiento por el hambre, la muerte,
el antisemitismo. Aún así las ganas de vivir prevaleció sobre todo lo demás y por ello el deseo que junto a la copa de Eliahu, el profeta de la redención, podamos vislumbrar lo que es Pesaj le Atid, el Pesaj del futuro, una fiesta de paz y armonía, de unión y de identificación con nuestra tradición.
Shabat Shalom y Jag Sameaj
Rab. Rubén Saferstein
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COMENTARIOS
“Adonai le habló a Moshé después de la muerte de los dos hijos de Aharón, quienes murieron al acercarse a Adonai. ...” Vaikrá-Levítico 16-1
Parashat Ajarei Mot, es la que concluye con todos los rituales de pureza e impureza que venimos estudiando las últimas semanas, con el ritual del día más importante del año: Iom Kipur.
Lo que este año me provoca curiosidad es el comienzo de esta Parashá. Recordemos que hace dos semanas la Torá nos contaba de la muerte de Nadav y Avihú, los hijos de Aharón, consumidos por un “fuego extraño” sin ninguna explicación. Recordemos también que estudiamos la reacción del padre al que se le mueren dos de sus hijos: guardó silencio.
Luego, el libro de Vaikrá nos introdujo a temas rituales, casi como si se hubiera olvidado de la tragedia del Sumo Sacerdote. Y hoy, dos semanas después, tomando distancia temporal y distancia en el relato, vuelve la historia sobre la muerte de los hijos de Aharón. Escucho en esta distancia un mensaje de cautela. Ante el dolor máximo hay que saber callar y esperar. Tomarse tiempo y espacio para tener qué decir. En el momento de la muerte poco importaban los motivos de la muerte, de nada serviría entender por qué murieron.
Hoy, después de dos semanas y de dos parshiot, estamos en condiciones de volvernos a poner en contacto con lo que sucedió. Y aquí en los primeros dos versículos de nuestra Parashá, que tratan de dos temas aparentemente inconexos creo que hay algo profundo que comprender.
Veamos.Hoy nos explican por qué se supone que murieron los hijos de Aharón: “murieron al acercarse a Adonai.” Cuando busco traducciones al español todas “interpretan” este acercamiento diciendo “se acercaron inapropiadamente”, “se acercaron en demasía”...
La Torá nos ayuda a entender este acercamiento: “Porque el hombre no puede verme y vivir.” (Shemot-Éxodo 33:20). Así le dijo Dios a Moshé cuando él quiso ver su rostro.Así pasó con los hijos de Aharón. Quisieron ir más allá de lo posible, desafiaron el límite de la distancia óptima para vincularse con lo divino, pensaron que más es mejor. A eso se lo llama fundamentalismo. En todos los órdenes de la vida, no sólo en lo religioso.
La fe, el amor, las convicciones son experiencias que vividas en su punto justo son de crecimiento y placer. Cuando en nombre de éstas, se pasa el límite, se asesina el motivo de nuestro acercamiento. Ahogamos a quienes amamos, nos obsesionamos con lo que queremos conseguir y lo boicoteamos, cometemos actos inconcebibles en nombre de una supuesta fe extrema.
¡Qué interesante! En hebreo dice; “bikirbatam”, “en su acercamiento”. Kirbá-acercamiento y Korbán-sacrificio, vienen de la misma palabra. Decíamos semanas atrás que la palabra Korbán, ofrenda, sacrificio ritual tenía la raíz de Karob –estar cerca–. Pero este “estar cerca” no es a cualquier precio, ni en cualquier medida. También la “kirbá”, la cercanía, puede transformarse en un sacrificio, “korbán”.
Murieron consumidos por el fuego, como los animales que se quemaban sobre el altar. Se los llevó probablemente la codicia, la soberbia de aprovechar de su lugar de privilegio en el ritual y saberse omnipotentes. Murieron porque no entendieron que la cercanía necesita distancia. Que los vínculos necesitan aire. Que los amores necesitan espacios para ser individualmente. Que Dios no pretende una fe extremista, ciega, sino que exige distancia óptima para que cada uno de nosotros siga siendo uno.
La cercanía, cuando borra las identidades, cuando acalla las voces propias, cuando anula deseos y acciones, no es cercanía, es posesión.Así nos pasa con nuestros hijos, con nuestros amigos, con nuestros viejos, nuestros trabajos. El celo no es parte de la fe ni de los vínculos para la tradición judía. El sacrificio por el otro no es un ideal, es más, me atrevería a decir que es uno de los pecados más graves.
Es tiempo de revisar cuán distantemente cerca estamos de lo y los que queremos.Cuán cercanamente lejos nos mantenemos de lo que nos importa.Cuánto exigimos del otro para sentirnos únicos. Cuánto le permitimos al otro ser él mismo, estando seguros de que eso no rompe el vínculo sino que lo fortifica.
En este Shabat previo a Pésaj, quizás sea ésta una de las dimensiones de la libertad que deberemos explorar antes de sentarnos a la mesa del Séder.
¡Shabat Shalom uMevoraj!¡Jag Sameaj!



Silvina Chemen
Rabina de la Comunidad Bet El, Buenos Aires, Argentina



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Parashat Ajarei Mot - Shabat HaGadol

De Generación en Generación
Desde un punto de vista científico podemos afirmar -sin temor a equivocarnos- que somos entidades biológicas radicalmente diferentes a lo que fuimos siete años atrás.
Todas las células de nuestro cuerpo (a excepción de las neuronas y los óvulos, en las mujeres) se renuevan en su totalidad cada siete años, lo que demuestra que el "cuerpo" que tenemos a nuestra disposición hoy no es el mismo que tuvimos a nuestra disposición al momento de nacer. Esta afirmación también podría extenderse a otros ámbitos de nuestra existencia. Muchos son los aspectos de nuestras vidas que cambian con el transcurso del tiempo.
Nuestro lugar de trabajo puede ser otro. Nuestro marco social también suele ser cambiante; tal vez, incluso, nuestras parejas. La familia se agranda y se achica simultáneamente. Algunos nacen; otros, a nuestro pesar, se van de nuestro lado.
¿Cómo es posible, entonces, que seamos tan diferentes y aun así sintamos ser las mismas personas que fuimos en el pasado? Supongo que la respuesta está vinculada a la memoria. Los recuerdos son la columna vertebral que une las diferentes etapas de la vida de todo hombre.
Aun cuando hoy seamos radicalmente diferentes a lo que fuimos ayer, la memoria une al "Yo" del presente con aquel del pasado. De igual manera podemos afirmar que los eslabones generacionales de un pueblo se reúnen por obra y gracia de la memoria colectiva.
El pueblo judío de la Edad Media es radicalmente diferente al pueblo judío de nuestros días. Los tiempos son otros y también han cambiado sus líderes y sus instituciones.
Sin embargo, los relatos, las costumbres y la pasión que escuchamos de nuestros ancestros y transmitiremos a nuestros hijos, son quienes transformarán diferentes generaciones en un sólo pueblo.
Recuerdo la primera vez que escuché a mi hija cantar el "Ma Nishtaná", las cuatro preguntas que sirven de disparador para el relato del éxodo de Egipto en la noche del Seder. Paralelamente a la emoción natural de todo padre, sentí una gran carga sobre mis espaldas.
Qué tiene de diferente ésta de todas las noches
Ella es mi próxima generación y recibirá mi "mochila". ¿Podré contarle la historia tal como la recibí yo? ¿Podrá ella conservarla tal como yo la conservé? ¿En cuánto depende ésto de ella y en cuánto depende de mí?
El Jafetz Jaim solía contar un hecho del que fue protagonista. En el invierno de la ciudad de Radín -allí donde nació- solían calentar el agua de la mikve volcando un gigantesco termo de agua hirviendo dentro del agua helada.
Una gélida mañana invernal, el Jafetz Jaim preguntó al encargado de la mikve si había calentado el agua. Ante la respuesta afirmativa del balán, el Rabino ingresó al agua y notó que ésta estaba a punto de congelarse.
El Jafetz Jaim salió de la mikvé y fue corriendo a revisar la temperatura del termo. Introdujo su mano en él y notó que el agua del termo estaba tan sólo tibia.
Entonces dijo: "Hoy he aprendido una gran lección: Cuando el agua del termo esta hirviendo, el agua de la mikve estará tibia. Pero si el agua del termo estuviere tibia, el agua de la mikve sólo podrá estar helada".
Rabenu Tam solía decir: "Las palabras que salen del corazón, ingresarán al corazón. Pero aquellas que no salen del corazón -sino de la boca- no atravesarán siquiera el umbral del oído".
Quiera Di-s que podamos transmitir nuestro fuego a las generaciones futuras a fin de que nuestras palabras logren entibiecer su corazón.
Rab.Gustavo Surazski - Keillat Netzach Israel - Ashkelon
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La eterna lucha por la Libertad
Quien tenga hambre...
Quien tenga hambre, que venga y coma.
Porque para todos esta tendida
Nuestra mesa de esta noche.
El pan que comimos en Egipto
Era el pan de la pobreza y la esclavitud.
Este año aún hay muchos que son siervos,
¡Que el año próximo todos seamos libres!
Esta Festividad siempre estuvo presente en mi conciencia y en mis sentimientos, Pesaj me trae una dulce sensación de Libertad, de Primavera, de Renacimiento, de Futuro en mi Tierra de Israel. Pero también la realidad me muestra que esta hermosa epopeya de la liberación de nuestro pueblo de Egipto no fue eterna:
Este año aún hay muchos que son siervos,
¡Que el año próximo todos seamos libres!

A través de nuestra historia muchas veces perdimos la preciada Libertad, por largos y sombríos periodos, nuestro pueblo volvió a ser cautivo en Babilonia, fuimos esclavizados y expulsados nuevamente de nuestra tierra de Israel por los romanos y vagamos durante dos milenios por el ancho mundo con la persistente perdida de la libertad además de las persecuciones, de las humillaciones, de las discriminaciones y de los genocidios.
Hoy tenemos el gran privilegio histórico de participar del renacimiento, la consolidación y el crecimiento de Nuestro Israel Actual, donde la Libertad retorna nuevamente, con grandes sacrificios pero también con muchas y renovadas energías y esperanzas. Aunque hoy aun, no todos somos libres, la lucha por la Libertad todavía no ha culminado, todavía existe un largo camino por recorrer.
Ciudadanos israelíes que no pueden gozar de la Libertad:
El piloto de la Fuerza Aérea Israelí, Ron Arad comenzó su cautiverio hace 22 años. Jonathan Pollard es un ciudadano israelí que trabajaba para la inteligencia de la Armada norteamericana y entrara en el año 23 de su cadena perpetua. Guilad Shalit un soldado israelí que fue capturado el 25 de junio de 2006, por el terrorismo islámico palestino. Eldad Reguev y Ehud Goldwasser son los dos soldados de reserva Israelí que fueron secuestrados el 12 de julio de 2006 por la Hezbolla de Nasrallah. Estos hombres aún están cautivos, seguramente con graves secuelas tanto en la salud física como sicológica y no saben si volverán a ver con vida a sus seres queridos y a esa tierra por la que tanto lucharon: La tierra de Israel.
Los Anusim: Se cree que mas de 60 millones de personas en el mundo son descendientes de los Anusim, de los judíos obligados a convertirse por la Inquisición, de aquellos que lucharon para vivir en paz alrededor de su fe, son millones de personas que se vieron condenadas a no saber sus verdaderas raíces e identidad y por lo tanto no gozan del derecho a su Libertad Espiritual. Los B'nei Anusím, estos descendientes de los forzados, son un gigante dormido, listo para ser despertado a su verdadera herencia, a su Libertad.
El Dinero: Hoy, en épocas de globalización, somos esclavos de un nuevo Becerro de Oro, de un nuevo ídolo pagano, muy poderoso pero con los pies de barro, que impera impunemente en todo el mundo y que nos esclaviza detrás de el, convirtiéndose en el leit motiv del hombre actual y que nos hace olvidar cual es nuestra verdadera Libertad.
El Hambre y la Pobreza: La persistencia de la pobreza y la desigualdad en el mundo de hoy no se puede justificar, la brecha entre ricos y pobres sigue aumentando día a día. Hoy, más de 3.000 millones de personas carecen de una vida digna a causa de la pobreza y el hambre; el desarrollo sostenible en el planeta está seriamente amenazado porque una quinta parte de la población mundial consume irresponsablemente, con la sobreexplotación de los recursos naturales. El crecimiento económico espectacular generado en los últimos años no ha contribuido a garantizar los derechos humanos ni a mejorar las condiciones de vida; al contrario, ha aumentado la desigualdad y la injusticia hasta niveles realmente escandalosos. El camino de la Libertad también pasa por luchar contra la pobreza, la falta de equidad y el hambre.
La Discriminación: Aunque todos somos miembros de una misma raza, la humana, existen rasgos externos, creencias, costumbres culturales y lugares de origen que nos hacen diferentes. Por ejemplo, los individuos nacen con distinta pigmentación en la piel, tienen diferentes credos, se forman con variadas costumbres, tienen su origen en diversos lugares del planeta Tierra,… Esas son las razones por la que muchos son discriminados. Nosotros muchas veces nos debemos preguntar que si analizamos minuciosamente las actitudes discriminatorias hacia quienes tienen diferencias con nosotros, nos daremos cuenta de que estas son infundadas y necias. La discriminación se convierte en una verdadera limitación para la libertad del ser humano.
El Fanatismo y el Fundamentalismo: Estamos viviendo épocas de un recrudecimiento del fanatismo aunque ahora se utilice el término de "fundamentalismo". El fanático ve con tanta claridad lo que le parece lo único verdadero que no se explica para qué sirve la libertad ya que es una pasión exacerbada e irracional hacia su creencia. No es un fenómeno nuevo ya que ha existido desde la remota antigüedad, pasando por la inquisición de la iglesia medieval, el nazismo de Hitler, hasta el actual fundamentalismo de hoy que es el islámico, impulsado por una creciente corriente musulmana que consagra la guerra santa contra el infiel, el diferente, como el instrumento obligado para el triunfo de su fe y de su cultura.