viernes, 9 de mayo de 2008

EMOCIONES

Objetiva hermosura
Cuando brota la emoción, surge esa extraña sensación de alegría y angustia mezcladas con la vista nublada por las lágrimas. Uno no comprende por qué llora, pero así ocurre.
Pues bien, así me sucedió el miércoles durante el acto de Iom haatzmaut en el Luna Park. Rodeado por la vitalidad y fuerza de nuestro Departamento de Juventud, en medio de una marea de jovenes judíos, viéndolos cantar y bailar mientras cientos de niños de la Red escolar entonaban un potpourrí de canciones para Israel, los ojos por fin comenzaron a humedecerse.
No me sorprendí demasiado: Todos los años me ocurre lo mismo. El corazón se llena de orgullo cuando uno se conecta con la esencia de la vida vivida con identidad, y muchas veces pienso que las lágrimas son el exceso de agua que las raíces absorbieron para alimentar al corazón, tal como una flor lo hace para el tallo y sus hojas.
Pero este año sucedió algo diferente. No me emocioné sólo al escuchar a los chicos, sino que al verlos pude terminar de comprender el poema “Israel “ de J. L. Borges. Hacia el final, Borges escribió respecto de Israel: “Un hombre que se obstina en ser inmortal (…) hermoso como un león al mediodía” (Lo podés leer entero más abajo).
Lo de “león” y “mediodía” me queda claro. Está hablando de una actitud hacia la vida y el mundo.
Pero… ¿Hermoso? ¿No es acaso la belleza una medida por demás subjetiva? ¿Cómo definir la actitud y supervivencia de Israel de forma tan amplia? Quizás hubiese sido más claro utilizar palabras como fortaleza o persistencia…
Nuestra parashá de la semana – Emor – también nos habla de belleza y esplendor: “Ulekajtem lajem (…) etz prí hadar” es la orden de D’s de tomar para la festividad de Sucot, el fruto de un árbol hermoso como una de las cuatro especies.
¡Cuán difícil para nuestros sabios fue tomar la decisión! ¿Cómo determinar, en forma unívoca, cuál es e fruto más hermoso de todos para sostener en Sucot? Finalmente hubo consenso, y han determinado, como sabemos, que ese fruto debería ser el Etrog, por su belleza exterior, fragancia, aroma y color.
La sucá fue el cobijo. El etrog, es el fruto hermoso que representa la supervivencia judía en un ambiente tan hostil como el desierto. Israel es el símbolo del pacto, el león que está dispuesto a vivir por propia iniciativa y no el pichón al que hay que alimentar porque depende de otros.
En el Luna Park terminé de descubrir que, efectivamente, ese león es realmente hermoso… No porque sea perfecto, sino porque es mi león; me identifico plenamente con él. Hermoso como el etrog, y fuerte como la sucá que lo alberga.
El etrog, el fruto más hermoso de nuestro pueblo, son nuestros niños. Son la garantía que, según el midrash, D’s le pidió a nuestros antepasados a cambio de entregarnos la Torá. Mientras sus voces puedan cantar y su entusiasmo camine primero, Israel (pueblo y Estado), tal como escribió Borges, seguirá obstinado en ser inmortal.
Y no temo equivocarme al sostener que, en esto que es tan subjetivo, unos cuantos estaremos de acuerdo.
¡Shabat Shalom!
Sem. Sebastián Grimberg
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Israel te necesita
Ante el inminente y grato sesenta aniversario de nuestro Estado de Israel, se me instala un pensamiento: la idea del sionismo como el alma y el corazón de nuestro estado soberano e independiente, una larga conexión entre el pueblo judío y su tierra, un vínculo que comenzó hace casi 4.000 años cuando Abraham se estableció en la Tierra de Canaán posteriormente conocida como la Tierra de Israel. Los anhelos por Sión y la inmigración judía continuaron a lo largo del exilio en Babilonia y después de la destrucción del segundo Templo.

Debemos reconocer que la sociedad israelí esta atravesando, en estos momentos, por un proceso de crisis de identidad signado por grandes riesgos externos y contradicciones internas:
Riesgos externos, de enemigos que quieren destruirnos como siempre pero esta vez con la energía nuclear en juego.
Contradicciones internas entre el país de los judíos como fue en sus comienzos y el que tiende a convertirse hoy, un país como todos, demasiado normal, demasiado occidental, demasiado capitalista, como tantos otros.

Los tradicionales paradigmas que hicieron posible que el ideal sionista se convirtiera en un Estado victorioso en una de las zonas mas salvajes del planeta, esos viejos paradigmas de los pioneros; de Herzl, de Jabotinsky, de Ben Gurion, etc, se están agotando y necesitan de un nuevo impulso.
Por eso llega la hora de nuevos paradigmas, que impulsen a Israel por un camino distinto, novedoso y que concluya con muchas tareas comenzadas pero aun no concluidas:

Eliminar definitivamente las amenazas de destrucción de nuestros enemigos tradicionales y no tanto.
Seguir congregando a los judíos desperdigados por el mundo en nuestro hogar nacional.
Continuar construyendo esta sociedad vibrante y vital, orientada a ser un ejemplo de justicia, de igualdad de oportunidades, de protección social, de permanente creación cultural, científica, tecnológica y espiritual.
Lograr una paz comprometida con la vida, que sea un ejemplo y se expanda a toda esta sufriente humanidad de hoy, que esta sometida a las guerras, a las injusticias, a la explotación, al hambre, a la intolerancia, a la injusta distribución de los beneficios y a las miserias en estas épocas de globalización.

Para esto estamos necesitando nuevamente de este sionismo, heredero de todas las utopías y realizaciones anteriores, lo necesitamos los judíos y también lo necesita la humanidad. Como dijo Teodoro Herzl en ¨El Estado Judío¨ (1895):
«el mundo se liberta con nuestra libertad, se enriquece con nuestra riqueza y se engrandece con nuestra grandeza»

En este Sesenta Aniversario de nuestra independencia, Israel está protagonizando una heroica y difícil lucha por su existencia, por su continuidad y por todos sus derechos de preservarse como Estado judío, libre y democrático. Israel nos necesita a todos, a vos y a mi, a nosotros los que vivimos en Eretz Israel y a ustedes los que habitan en este ancho y polifacético mundo.

Israel nos necesita y tenemos muchas formas de ayudarlo, he aquí una lista tentativa de veinticinco propuestas, que puede ser ampliada y concretizada por ti, por mí y por todos:

1) Participemos en marchas y manifestaciones en apoyo de Israel.

2) Compremos productos y utilicemos servicios de empresas y organizaciones israelíes.

3) Aportemos a que los soldados israelíes tengan una mejor calidad de vida.

4) Solidaricémonos permanentemente con nuestros hermanos cautivos: Ron Arad, Gilat Shalit, Ehud Golwasser, Eldad Reguev y Jonathan Pollard.

5) Ayudemos a proveer de apoyo emocional y financiero a las víctimas del terror en Israel.

6) Comuniquémonos con nuestros amigos en Israel así como con las Instituciones israelíes desde todo el mundo, para darles nuestro apoyo.

7) Mantengámonos informados leyendo la prensa judía e israelí, reflexionemos con nuestros columnistas, escritores y poetas, enriquezcámonos con nuestros músicos, pintores y escultores y disfrutemos con nuestros creadores y artistas.

8) Crear espacios virtuales en Internet para contrarrestar la información tendenciosa contra Israel en los medios de comunicación.

9) Luchemos contra el anti-semitismo en todo el mundo y enfrentemos la maliciosa campaña anti israelí del fundamentalismo islámico y sus socios del Mundo.

10) Escribamos a los periódicos que ofrezcan información tendenciosa contra Israel y esclarezcamos la veracidad de los hechos que acontecen.

11) Enviemos este espacio a otras personas que tú creas que estén interesadas en hacer lo mismo.

12) Participemos de la Comunidad Judía más cercana y afín en actividades culturales, sociales, deportivas, religiosas, ayuda al prójimo y por supuesto: esclarecimiento.

13) Realicemos hazbara (explicaciones) en todos los ámbitos pero también entre nuestros hermanos judíos que a veces están muy confusos y también lo necesitan.

14) Hagamos conocer la verdad a todos los líderes y dirigentes del mundo, de vuestros países y de vuestras ciudades, que tengan poder de decisión. Todo mensaje se lee, se escucha y se tiene en cuenta.

15) Ejerzamos los derechos que nos otorga esta democracia de manifestar libremente nuestras ideas y nuestros sentimientos a nuestros dirigentes.

16) Investiguemos y estudiemos nuestra rica y milenaria historia para saber quienes somos, informémonos de la vida y obra de tantos protagonistas judíos que hicieron posible que lleguemos hasta aquí.

17) Viajemos y conozcamos la tierra de Israel, desde los sagrados y gloriosos vestigios de nuestro pasado hasta los extraordinarios avances y logros del presente.

18) Pensemos que Israel no solo necesita de nuestra simpatía sino también de nuestro aporte concreto.

19) Luchemos contra las diferentes formas de asimilación física y espiritual de nuestros hermanos del mundo.

20) Profundicemos en niños y jóvenes el conocimiento y la reflexión de nuestros valores éticos y espirituales y los trascendentes aportes del pueblo de Israel a la Humanidad. Volvamos a nuestras fuentes.

21) Cuidemos nuestro ambiente natural y plantemos árboles en Israel.

22) Fortalezcamos la democracia y la participación activa en Israel y en todas los países e Instituciones del Mundo.

23) Tomemos una mayor conciencia del rol individual y grupal en la sociedad promoviendo el respeto ''por el otro'', especialmente a los ancianos, a la minusvalidez y a los necesitados.

24) Reflexionemos que la desaparición física del Estado de Israel puede significar para las indefensas Comunidades Judías del mundo de estar expuestas a persecuciones, expulsiones y genocidios como ocurrió hasta hace muy pocos años, antes de la creación de este Estado.

25) Somos un pueblo multifacético, tenemos distintos tonos de piel, hablamos lenguas diferentes, nos identificamos con ideologías políticas variadas, desarrollamos diversas costumbres, pero tenemos elementos fundamentales en común: nuestro Judaísmo y el amor a la Tierra de Israel. Mantengámonos unidos en medio de esta natural heterogeneidad, Seamos un pueblo Pluralista con un Destino en Común.