miércoles, 28 de mayo de 2008

ENTREVISTA AL RABINO MOISES LEVIN

En el Luna Park, la colectividad judía celebraba una instancia mayor: los 60 años de la creación del Estado de Israel. Pero por mayor que fuera, el rabino Moisés Levin, máxima autoridad espiritual entre los judíos ortodoxos de la Argentina, se quedó en el seminario que dirige. "Hace muchos años, por estas fechas, murieron 24 mil personas redactores del Talmud, por eso guardamos duelo y por eso no vamos a lugares con música". Un duro, el rabí. La ortodoxia ("ortodoxía" en boca de Levin), por primera vez en la historia judaica argentina, derrotó en elecciones comunitarias al resto de los sectores políticos, y ahora quedó al frente de la Asociación Mutual Israelita Argentina, la AMIA.-

¿Por qué ganaron?
-La ortodoxia, últimamente acá en la Argentina, está avanzando mucho, porque la gente está retornando. Busca algo, la gente. -
¿Qué busca?
-Una seriedad, una vida llena, y el único que le puede dar una vida llena a las personas es nuestro sector, hay muchas gente que se está acercando por eso.-
¿Es lo que se conoce como retornismo?-Exacto. Muchos están retornando a las raíces y por eso la ortodoxia crece.-
¿Cuándo fue la última vez que un sector ortodoxo ganó las elecciones?
-Buenos, ganamos la intendencia de Jerusalén.-
-Yo me refería a la colectividad argentina.
-Ah, no, aquí nunca habíamos ganado. En 113 años de historia de la colectividad, ésta es la primera vez.-¿Cómo queda ahora el mapa político de la colectividad?-No lo sé, no soy político. Lo que le puedo asegurar es que hoy la ortodoxia es la mayor fuerza dentro de la colectividad argentina.-
¿Y cuál es el plan?
-Hacer las cosas seriamente, convocar a nuestra juventud desorientada, curar la comunidad.-
¿Curarla de qué?
-De todos los problemas que tiene. Los jóvenes no saben lo que buscan. Quieren una vida buena, sana, familiar, con un futuro, y no saben dónde encontrarla. La ortodoxia les enseña dónde.-
¿Y dónde?-En el respeto por nuestra leyes. Eso es una garantía para sus futuros, para sus vidas. Hay muchos padres que no cumplen las leyes pero traen a sus hijos, y después me dicen: mis hijos me respetan de otra manera, hay un respeto del hijo al padre. Y ellos quieren acercar a sus hijos porque saben que es el camino bueno. Por ejemplo, en nuestra comunidad no existe la palabra divorcio.-¿Qué tiene tiene de malo la palabra divorcio?
¿No cree que es una instancia social necesaria?
-Lo malo no es la palabra, es lo que provoca el divorcio. Mucha gente me viene a hablar y me pregunta cuál es el problema, y yo veo que a veces uno no sabe ceder al otro, buscan otras cosas, no están conformes con lo que tienen, no saben cómo estar conformes y hay que saber cómo estar conforme con lo que Dios no da. Y la gente nuestra, en la ortodoxia, está conforme en la vida familiar, viven bien, hay un entendimiento del uno al otro.-Vivimos en un tiempo de radicalismos religiosos.
¿En qué momento el ortodoxo está en riesgo de volverse un fanático?
-El buen ortodoxo, nunca. Nosotros prohibimos el fanatismo. Hay un dicho: no seas demasiado. Nosotros estamos en el límite, pero sin ser demasiado. -Ese límite es muy resbaloso, de todas formas.-Por eso tenemos libros que no enseñan dónde está el límite. -Usted comprenderá que algunas ortodoxias llevan hacia ese camino.-El que llega al fanatismo se equivoca. El fanatismo no está escrito en los libros; un sabio decía: yo peco cuando permito lo prohibido y prohíbo lo permitido. Eso se llama fanatismo, que es prohibir lo permitido.-
¿Cómo siente que la ortodoxia judía es mirada por el resto de la sociedad?
-El que no conoce a la ortodoxia cree que somos gente cerrada, de otro mundo, que no hablamos con nadie todas esas cosas. Y sin embargo vivimos en el mismo planeta que todos.-Es que algunas prescripciones de la ortodoxia...
-Permítame explicarle algo: ¿cuántos tornillos necesita el motor de un Mercedes Benz para funcionar correctamente?
-No tengo la menor idea. Pongamos que trescientos, tres mil, los que usted diga.-Bien, trescientos: pero usted lo quiere hacer arrancar con cien, o con doscientos. Tal vez arranque, pero para mantener el motor funcionando bien, plenamente, como debe funcionar, hacen faltan los trescientos tornillos. Bien, la vida de judío para ser lo que debe ser tiene que cumplir con los 613 preceptos que nos da la Biblia. -
¿Vendrían a ser los tornillos de la ortodoxia?
-No de la ortodoxia, sino del pueblo. Ortodoxo se llama al que cumple con cada uno de esos 613 preceptos. Y así como si usted le saca un solo tornillo al motor, el motor empieza a sonar mal, si el pueblo no cumple con alguno de esos 613 preceptos, su vida no estará llena, completa.-
¿La obligación de judío de contraer matrimonio sólo con otro integrante de la comunidad judía forma parte de los 613 preceptos?
-Ésa y muchas más. -Más allá de que vaya a contramano de la historia, ¿no resulta opresivo frente al deseo de las personas? ¿La pesadez de los dogmas no terminan alejando a las personas de su fe?-La Torá nos dice que si se casa un judío con una no judía, ¿qué provoca? Que el hombre va a tener que dejar de cumplir los 613 preceptos, o la mujer va a tener que empezar a cumplirlos, pero de manera mixta no va. Entonces uno tiene que tomar una decisión.-
¿Nunca dudó ni siquiera por un instante de la razonabilidad de esta idea?
-¡Pero es que muy lógica! ¿Cómo va a educar a los chicos, si no? ¿Qué preceptos los va a obligar a seguir? ¿Los del padre o los de la madre? Torá dice que no es posible, entonces no es posible.-
¿No cree que ideas como ésta dificultan el diálogo con otros sectores de la sociedad o incluso dentro de la propia colectividad judía?
-Mire, dentro de los sectores reformistas, hay mucha gente que estás más cerca de pensar como nosotros, pero siguen yendo con los reformistas por comodidad.-¿Qué comodidad tiene el reformismo judío?-Y, vienen acá y está todo en hebreo, en cambio en sus lugares todo es en epañol.-
¿Cuál es la diferencia más grande entre ustedes y los sectores reformistas?
-Nosotros tenemos una Biblia, y tenemos leyes.-Ellos también.-Sí, pero ellos no van según las leyes, ellos interpretan las leyes. Lo que está escrito está escrito, no queremos cambiar, interpretar cosas. Lo que está escrito tiene tres mil años de historia, transmisión del maestro al alumno, desde Sinaí. Vivimos en el mundo moderno, está bien, pero la Biblia da las leyes para todas las épocas, no para una época sola. El sol no cambia, la luna no cambia, las estrellas no cambian, así lo hizo el Creador, así está, así debe seguir.-
-¿Lo está diciendo en serio, ¿no?
-Usted va a ver que en el época de hoy, si vivimos con el sistema de la Biblia de 3000 hacia atrás, todo iría bien, todo se arreglaría.