miércoles, 25 de junio de 2008

LA PARASHA DE LA SEMANA

Parashat Koraj: Dos reyes y una corona
Parashat Koraj es una de mis secciones favoritas. Supongo que será porque tiene un mensaje muy actual y demuestra, por sobre todas las cosas, que la especulación política y la demagogia existen desde que el mundo es mundo.
La disputa de Koraj y su asamblea, descrita al detalle en nuestra sección, es -en realidad- una maniobra perversa producto de las apetencias políticas de un hombre peligroso. Koraj encabeza una rebelión popular contra el liderazgo de Moshé y Aarón presentando argumentos que en apariencia tienen un trasfondo "democrático".
"Y congregáronse contra Moshé y contra Aarón, y dijéronles: ¡Basta para vosotros! Porque toda la comunidad, todos ellos son santos, y entre ellos está el Eterno. ¿Por qué os encumbráis sobre la congregación del Eterno?" (BeMidbar 16, 3). Sin embargo, el objetivo de Koraj es sembrar la semilla de la anarquía en el seno del pueblo. Frases del estilo "Todos somos santos", no pueden ser otra cosa que una manipulación populista de un hombre que entiende la naturaleza de los ánimos populares. Koraj es un gran demagogo que sabe explotar y capitalizar la incertidumbre del pueblo en pos de sus propios intereses.
En la lectura de la Torá de la semana pasada, recordamos el decreto que sufrieran nuestros antepasados de vagar cuarenta años por el desierto. Toda aquella generación había sido condenada a vagar durante cuatro décadas caminando a ningún lado y Koraj intuyó que era un excelente momento para socavar el liderazgo de Moisés.
Pero el punto principal de esta historia es que todos los argumentos de Koraj están basados en una mentira. Koraj está convencido de que Moshé debe compartir el liderazgo con él. Pero democracia no es sólo una cuestión de igualdad, sino también el reconocimiento de la autoridad del gobernante.
Permítaseme sugerir una comparación: Cualquier persona que ha aprendido a conducir en una Academia de manejo, conoce lo que es un auto de Doble Comando. En esos autos la persona que va sentada al lado del conductor tiene también la posibilidad de acelerar el auto y de frenarlo. Sin embargo, incluso en un sistema tan complejo, existe algo en esos vehículos que no es doble: ¡el volante! Sólo una persona puede decidir si ha de girar a la derecha o a la izquierda. Dos conductores no pueden manejar el vehículo al mismo tiempo.
Una regla halájica muy conocida establece que "dos voces no pueden escucharse juntas" ("Trei Kalei La Mishtamaei"). Por ese motivo, por ejemplo, dos personas no tienen permitido leer de la Torá al mismo tiempo. En lo que refiere a políticas de gobiernos ocurre algo similar. Un gobernante puede pedir consejos y asesorarse con colaboradores (o incluso, con opositores) pero a la hora de ejecutar una decisión sólo deberá escucharse una voz. Un líder puede compartirlo todo...a excepción del volante.
Rabí Shimón ben Pazi señala en el Talmud (Julín 60b) una aparente contradicción entre dos partes de un mismo versículo en el libro de Bereshit (1, 16). Un versículo dice: ‘E hizo Dios las dos grandes lumbreras’, e inmediatamente después está escrito: ‘La lumbrera mayor...y la lumbrera menor’.
Si las dos eran ‘grandes’... ¿por qué una es la ‘mayor’ y otra es la ‘menor’?
Se nos cuenta una leyenda que explica esta contradicción:
Al principio, nos cuenta la Guemará, el sol y la luna tenían apariencia y tamaño similar. Pero un día, presa de los celos, vino la luna ante el sillar divino y dijo: ‘¡Soberano del mundo!... ¿pueden dos reyes utilizar la misma corona?’. Fue entonces que Di-s le ordenó a la luna empequeñecerse y cambiar su apariencia.
Koraj cometió un error similar al error de la luna. Sólo uno puede llevar la corona.
Rab. Gustavo Surazski


Un comentario de la Parashá Koraj (Bemidbar 16:1 - 18:32)
*Enemigo interior*
Hola.¿Listo para aprender más de nuestra Tradición por medio del conocimiento de la parashá semanal?
Un adinerado e influyente primo de Moshé y Aarón tenía una inmensa ambición de mayor poder y gloria.
Con estrategias demagógicas y populistas capturaba los corazones de laspersonas simples y de aquellos que enfermos de ambición pretendíancargos elevados, para los cuales no estaban preparados.
Con gran habilidad Koraj y su poderosa banda se plantaron ante losdirigentes de Israel para reclamar que les fuera entregada la autoridadde Israel. Estaba en ciernes una revuelta popular, una guerra fratricida que diezmaría al pueblo.Entre otras cosas esgrimían que no toda la Torá era de origen celestial, que algunas cosas eran invención de Moshé, puestas ahí para permitir dominar al pueblo.Y si esto era cierto, ¿cómo confiar en cualquier cosa de la Torá o de los Sabios?Cualquier porción podía ser obra de hombres, y por tanto una usurpación de la ley divina. Así que Koraj se proponía desechar la Torá, de modo tal de alcanzar él un poder absoluto, sin los claros y puros parámetros de vida que expone la Torá.No nos extrañemos que el escabroso intento de Koraj sea repetido por otros taimados en cada generación.Nunca faltan los estafadores de la fe que usan y abusan de sus habilidades para engañar y someter el intelecto y emotividad de sus seguidores, y proclaman la derogación de lo antiguo, de la Torá, para dar paso a un "nuevo testamento", que les brinda a ellos, a los piratas de la fe, los sitiales de privilegio desde los cuales pueden dominar y someter a las masas.Misioneros de esta calaña actúan incluso en nuestros días, confundiendo y pervirtiendo el mensaje de vida de la Torá, burlándose de nuestros luminosos sabios, pisoteando nuestra sagrada Tradición.Para nuestra desgracia estos enfermos espirituales están inyectando su veneno en las venas de nuestro pueblo, incluso han logrado entrar al Estado de Israel, y están laborando incansablemente allí para corromper y asesinar las almas de nuestros hermanos. A veces obtienen el cobijo y amparo de instituciones gubernamentales, son patrocinados en sus aliot por funcionarios estatales, corroen las entrañas de Israel bajo un manto de silencio cómplice de todos los que los ven y no se oponen con todas las armas legales que se dispone en contra de ellos.En resumen, la rebelión de aquel Koraj está activa hoy, y cada vez más corruptora y encarnizada.Actuando desde las sombras, aunque últimamente está brotando a la luz pública, sin encontrar oposición firme.Incluye a políticos, empleados de organizaciones de aliá, dirigentes de comunidades judías, "rabinos" que no son observantes de la Torá, y una gama de personas más que se suman, cada uno para alcanzar algún objetivo egoísta, a corto plazo, que finalmente resulta en nefasto para el bien colectivo.
Pero, volvamos a la historia de la parashá… quizás encontremos soluciones para estos males actuales…Moshé consternado solicitó del Eterno una clave para salir de esta dramática situación.
A instancias del Eterno, la cuestión se resolvería de la siguiente manera:
"Moshé [Moisés] dijo a Koraj [Coré]: -Presentaos mañana tú y todo tu grupo delante del Eterno; tú, ellos y Aarón.Tomad cada uno su incensario y poned en ellos incienso. Y acercaos delante del Eterno, cada uno con su incensario, 250 incensarios; también tú y Aarón, cada uno con su incensario.Tomaron cada uno su incensario, pusieron en ellos fuego, echaron en ellos incienso, y se pusieron de pie con Moshé [Moisés] y Aarón a la entrada del tabernáculo de reunión…Moshé [Moisés] dijo: -En esto conoceréis que el Eterno me ha enviado para que haga todas estas cosas, y que no las hice por mi propia voluntad:Si éstos mueren como mueren todos los hombres, o si les acontece sólo la misma suerte de todos los hombres, entonces el Eterno no me ha enviado.Pero si el Eterno hace algo nuevo y la tierra abre su boca y se los traga, junto con todo lo que les pertenece, y descienden vivos al Sheol, entonces conoceréis que estos hombres han menospreciado al Eterno…
Después salió fuego de parte del Eterno y consumió a los 250 hombres que ofrecían el incienso."(Bemidbar / Números 16:16-35)
Aarón puso el incienso tal como le fuera ordenado.
Por su parte, Koraj y sus muchachos hicieron lo mismo.
Ni bien terminaron de encender el incienso, la tierra se abrió debajo de los revoltosos y fueron engullidos por la oscuridad, ellos, y todolo que era de ellos.
Así quedaba señalada la veracidad de Moshé, la autoridad que le habíaconferido el Eterno a él, así como la preeminencia sacerdotal que lefuera concedida a Aarón y sus descendientes.Quedaba firmemente asentada la veracidad de la Torá, su origen divino, su perfección sin menoscabo, su perpetuidad.
Con esta demostración celestial se debía de acabar la revuelta nacidaen la ambición y egolatría de algunos sujetos, que fuera amplificadapor la ignorancia y perplejidad de los incultos.
Sin embargo:
"Al día siguiente toda la congregación de los Hijos de Israel murmurócontra Moshé [Moisés] y Aarón, diciendo: -¡Vosotros habéis matado al pueblo del Eterno!"(Bemidbar / Números 17:6)
Luego de la intervención divina, la gente no tenía más remedio que admitir que Koraj, y los maliciosos Datán y Aviram eranpecadores, criminales, perjudiciales. Si les había pasado algo malo, esque ellos se lo habían buscado.Así son los amores populares, hoy eres un "ídolo" amado y seguido por una masa enceguecida de apasionados fans, y mañana has caído en la más opaca y mortal de las desgracias (pregunten a Maradona o a Britney Spears, por ejemplo).Koraj, Datán y Aviram se rebelaron en contra del Eterno, negaron Su Torá y bueno… haberse perdido para siempre era lo que les tocaba en justa retribución.Quedaba claro que la Torá era celestial, una revelación directa del Eterno a través de Moshé. Nadie lo cuestionaba, ya estaba claro.Por tanto, chau, chau que te vaya bien Koraj y los otros apikorsim negadores de la perpetuidad celestial de la Torá, de la Alianza Eterna entre Dios e Israel.La negrura del olvido eterno es lo que le toca a los que desean quebrantar esa Alianza, negar la Torá, usurpar el lugar de Israel en relación al Padre celestial.
Pero no entendían el mal que causaron los 250 seguidores de Koraj, loshombres prominentes pero voraces que también habían muerto el día anterior.Los disculpaban diciendo: ‘Ellos no eran negadores de la Torá, no eran misioneros disfrazados de castos judíos, no eran pastores de dioses falsos que se hacían llamar rabíes. Eran solamente unos políticos corruptos que querían una tajada más grande de la torta social. Pero, ya sabemos como son los político, ¿no? Entonces, ¿por qué fueron incinerados por esa llamarada bajada del cielo? ¿Por qué tan severos con estos pobres políticos corruptos?’En tono similar se quejaban y reclamaban los ignorantes de la comunidad.
Por no captar la gravedad de las acciones de los 250, acusaban a Moshé y Aarón de sus "injustas" muertes, ya que todos sabían que estaba prohibido ofrendar incienso a cualquiera que no fuera cohén en los lugares y momentos indicados por la Torá.Así pues, endilgaban a Moshé y Aarón el pecado de los 250.Cuando, el hecho cierto es que los 250 eran culpables de sus propios actos, eran insurrectos, rebeldes, soberbios, manipuladores, quebrantadores de los mandamientos del Eterno, entre otras cosas.Desde sus posiciones de dirigencia estatal se habían confabulado con los misioneros para dañar el alma de Israel.Por sus apetencias materiales estaban dispuestos a pactar con "el demonio", en tanto y cuanto pudieran tener alguna ventajita.
Cuando los 250 ofrendaron el incienso sabían que no eran idóneos para tal acto, pero igualmente lo hicieron.Cuando algunos representantes de la aliá envían misioneros de los falsos judíos mesiánicos a Israel, con todos los derechos de olim, saben muy bien que están infestando la tierra de santidad con un mal corrosivo y letal.
Cuando les fue advertido que sufrirían las consecuencias de sus nefastas acciones, no modificaron en nada su rumbo, sino que se empeñaron en el error.
Cuando se les dio la chance de arrepentirse, de retornar al cauce de locorrecto, se empecinaron en romper con los esquemas y quebrar loslímites que estaban impuestos desde Arriba.
Así pues, no eran inocentes palomitas que habían caído víctimas de la voracidad de Moshé y Aarón, de los pilares de la Torá y la Tradición.
Pero, es más fácil echar las culpas a otro en vez de actuar con responsabilidad.Es simple elevar quejas y reclamos, achacar a otros los propios defectos, exonerarse de culpas, mentir y acusar.Como sabemos, este camino es muy transitado, y penosamente no resuelve nada sino que solamente sirve para aumentar las dificultades,entorpecer las resoluciones positivas, destruir sin ánimo de construir.En palabras de nuestros Sabios: "Un pecado genera otro pecado".
Y el pueblo no quería asumir esta realidad.
Preferían apoyar a aquellos pecadores, para poder quedar ellos mismos al amparo de probables castigos a causa de sus acciones.
Creían preferible violentar las leyes e imputar culpabilidades a losinocentes, con tal de poder ellos zafar de lo que les tocaba en justicia.
Esta manera de actuar es propia de niños pequeños, a los cuales aún nose les ha grabado en su interior el deber de respetar los límitescorrectos.
Los niños, por naturaleza, buscan satisfacer sus necesidades ydespojarse lo más rápido posible de lo que les molesta. No les importael cómo, ni a quién lacerarán, en tanto ellos queden a resguardo y susambiciones satisfechas.
Tal es la naturaleza del niño pequeño, y es por esto que en nuestraTradición se dice que recién con la edad de Bar Mitzvá es que el IetzerHaTov (inclinación por lo positivo, solidaridad, generosidad) cobrapredominancia en la vida personal.Hasta entonces el que rige la vida es el Ietzer HaRá (tendencia hacia lo negativo, egoísmo).Hay gente que tiene a su "niño interior" sumamente activo, sin importarla edad cuantos años tengan, actúan en buena medida como niños,"yoístas".Puede que sean muy inteligentes, hábiles, seductores, trabajadores,etc., pero en el fondo está mandando ese niño, tal como vimos en lahistoria de Koraj y los suyos.Gente grande pero incapaz de actuar con grandeza.Este niño interior no es otro que Koraj, reclamando, imponiendo, enojándose, llevando al extremo mortal, para luego desaparecer y hacer caer en el más oscuro abismo a aquel que se deja conducir por él.
La tarea que debemos aprender a realizar es a actuar conresponsa-bilidad, es decir, ser capaces de responder por nuestrasacciones y omisiones, sin buscar excusas.
Aprender a valorar al prójimo, sea que esté próximo a nosotros o que sea lejano en sus ideas y formas de vida.
Aceptar las divergencias, aunque no tolerar las insolencias.
En fin, aprender a ponerse por un ratito en el lugar del otro, enaquello que le dicen "empatía": ‘¿Si yo estuviera en su situación, a míme gustaría que me hicieran/dijeran esto?’.
Si aprendemos esto de la historiad de Koraj, habremos dado un gran paso.
En cuanto a lo que debemos y podemos hacer con los misioneros, que a lo Koraj están corroyendo a Israel… espero que tú comentes aquí abajo posibles soluciones que se podrían poner en práctica.Pero no dejemos de hacer algo, ya que el veneno está corriendo por las venas de Israel, está infectando y perjudicando cada día más y a más.Organicémonos para conseguir detener este genocidio silencioso…
¡Te deseo a ti y a los tuyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!¡Qué sepamos construir shalom!
Moré Yehuda Ribco



Resúmen de la Parashá Koraj
Un grupo de Leviím bajo la dirección de Koraj, y otro de Reuvenitas bajo el mando de Datán, Avirám y On encabezaron una revuelta contra Moshé y Aharón.
Moshé desafió a Koraj y sus seguidores a aparecer al día siguiente para enfrentársele. Moshé anunció el método por medio del cual Hashem indicaría Su elección de los líderes. Si los rebeldes morían de muerte sobrenatural, ello sería evidencia de que el liderazgo de Moshé quedaría confirmado.
Tan pronto como Moshé terminó de hablar, Koraj y sus compañeros, fueron tragados vivos por la tierra.
Moshé ordenó luego al príncipe de cada tribu que llevara un bastón con su nombre. Estos bastones, junto con el de la tribu de Leví que tenía el nombre de Aharón, fueron colocados delante del Arca.
A la mañana siguiente, sólo el bastón de Aharón había producido brotes, flores y almendras. Esta fue la prueba indiscutible de que Di-s había elegido a Aharón para ser el Cohen Gadol.
Puesto que los Cohaním y Leviím no tenían un territorio específico de la Tierra Prometida, serían mantenidos por contribuciones del pueblo.


TRES LETRAS, TRES CONCEPCIONES
“Y tomó Koraj” (Bamidbar 16:1)
Detrás de la pelea de Koraj y su comunidad había un enfoque íntegro de pensamiento. Ellos disputaron no sólo al sacerdocio en sí mismo, sino la concepción general de la manera de servir Di-s, de acuerdo a lo recibido en Sinai. Frente a la concepción de la Torá transmitida por Moshé, propusieron tres enfoques alternativos, simbolizados en las tres letras de la palabra hebrea ‘Koraj’ (Kuf, Reish, Jet)1.
Los medios de expresión del hombre son tres: el pensamiento, la palabra y la acción. El pensamiento y la palabra comprenden a la dimensión espiritual del hombre (el pensamiento es espiritual y la palabra va unida al pensamiento). A diferencia de ello, el acto está más relacionado a la dimensión material, ya que la acción implica ejecutar actos concretos en el mundo material.

EL STATUS DEL SACERDOCIO
La Torá enseña la combinación adecuada entre el pensamiento, la palabra y la acción en el servicio al Creador. Por un lado, la acción es lo principal2, y por el otro, se requiere del hombre dotar sus actos con un contenido espiritual- sentido y sentimiento. En lo que respecta a la acción, todos los miembros del pueblo judío son iguales, ya que todos ejecutan la acción del precepto de la misma manera, pero en lo que se refiere al pensamiento y el sentimiento, existen grandes diferencias.
Por ello, a la par de la importancia y la centralidad de la acción, la Torá enfatiza la necesidad de la jerarquización del sacerdocio. Los cohanim simbolizan un nivel de espiritualidad adicional, y su función es elevar al pueblo a los niveles más altos de santidad y espiritualidad conjuntamente con la acción, también el pensamiento y el sentimiento son importantes.

TRES LÍNEAS
Esta combinación encuentra su expresión en la letra Hei: dicha letra está compuesta de tres líneas. Se explica en las enseñanzas cabalísticas y jasídicas3 que la línea superior y la línea derecha, unidas entre sí, simbolizan el pensamiento y la palabra, los cuales también están unidos. La línea izquierda, corta, simboliza la acción. Esta es la combinación ideal del servicio a Di-s: el pensamiento y la palabra, que constituyen la dimensión espiritual, se encuentran en un nivel más allá que la acción, y la acción a su vez, se equipara con la línea inferior de ambos.
Koraj y su congregación no aceptaban este enfoque y ellos proponían tres enfoques diferentes. El primero está simbolizado en la letra Kuf. La misma se asemeja mucho a la letra Hei, con una diferencia, la línea izquierda no se equipara con la derecha, sino que continúa hacia abajo. Es decir, si lo principal de la Mitzvá es la acción en sí, es posible desligarse de la dimensión espiritual y poner todo el énfasis sobre la parte práctica, la material.

LA COMBINACIÓN CORRECTA

O puede plantearse una dimensión totalmente opuesta: lo principal es la intención y el sentimiento, el aspecto espiritual del servicio a Hashem y la acción material carece de significado. Ésta es la letra Reish, donde hay sólo dos líneas (pensamiento y palabra) y falta totalmente la línea que representa a la acción.
En realidad, el argumento principal de Koraj está simbolizado en la letra Jet. También ésta posee una gran similitud con la hei, pero carece del corte y la interrupción entre las líneas del pensamiento y la palabra con la línea de la acción. Koraj coloca a la acción a la par que el pensamiento y la palabra, y siendo que en la acción todos los judíos se igualan, no hay razón para darle un status especial a los sacerdotes- el pensamiento y la espiritualidad.
Pero todos estos planteos de Koraj se oponen a la Torá de Di-s, puesto que la Voluntad de Di-s es que conjuntamente con la centralidad de la acción, los cohanim posean un status especial y así también la dimensión espiritual del servicio a Di-s.
(Likutei Sijot Tomo 8, Pág. 107)

NOTAS: 1.Ver Shomer Emunim Primera Discusión inciso 21-23 2.Ver Avot Cáp. 1 Mishná 17 3.Torá Or 95,b Likutei Torá Parshat Balak Continuación Bati Leganí 5710 Cáp. 8