sábado, 28 de junio de 2008

MAS SOBRE EL CASO A.M.I.A.


Rabino Grunblatt: "Un judío es un judío, cualquiera sea su condición"
AJN.- El director general del movimiento Jabad Lubavitch Argentina, una de las ONG ortodoxas más importantes del mundo, aseguró que "lo rescatable" de "la polémica y las peleas" es que "el judío no quiere dejar de serlo".
El rabino Tzvi Grunblatt, director del movimiento Jabad Lubavitch Argentina, aseguró hoy que "un judío es un judío, cualquiera sea su condición" porque "no hay ninguno que quede afuera del judaísmo".
En réplica al presidente electo de la AMIA, Guillermo Borger, que había calificado como "judíos genuinos" sólo a aquellos que regían su vida por las leyes de la religión, Grunblatt explicó que "para los profetas de Israel, para la ley de la Torá, un judío es un judío, cualquiera sea su condición"."Puede ser que equivoque su conducta, puede ser que a veces sea correcta o a veces incorrecta. No todo lo que hace el judío está bien, pero la condición de judío no se la puede quitar nadie, haga lo que haga. Esto lo sabe incluso un chico", manifestó el rabino a la Agencia Judía de Noticias (AJN).Y agregó: "La polémica y las peleas no contribuyen para nada. Acá lo que hay que buscar es trabajar en conjunto para construir una AMIA fuerte, una AMIA solidaria". "Lo único rescatable de esto que pasó es que vemos que todo judío, aunque sea un agnóstico, si le quieren quitar su condición de judío salta. Un judío no quiere perder su condición de judío; incluso el agnóstico también quiere seguir siendo judío, eso es algo positivo", afirmó Grunblatt. El rabino sostuvo que conoce a Borger y que "es una persona buena, trabajadora, no es un político y por ahí él quiso decir una cosa y se interpretó otra". "Borger también piensa lo mismo que nosotros, que todo judío es judío, no hay manera de que uno deje de ser judío. Ningún judío está afuera, todos son parte", aclaró.El director de Jabad Lubavitch aseveró que "el judaísmo es incluyente, incluye a todos los judíos".Para Grunblatt, la discusión generada por los dichos del futuro presidente de la mutual tiene "un trasfondo político", porque dentro de la comunidad judía "hay gente a la que no le gustó que los observantes (el sector ortodoxo) ganen (las elecciones)".El religioso, en declaraciones a radio Diez de Buenos Aires, insistió con que la polémica no tiene origen en un "tema ideológico sino político"."Tenemos que juntar fuerzas para construir una comunidad judía fuerte sana y solidaria. Toda polémica no es contractiva. Mi movimiento no es parte del Bloque Unido Religioso pero apoya que la AMIA tenga una tradición judía, como fue hasta este momento. No queremos que la AMIA se desvíe de su objetivo", afirmó el rabino. Y finalizó: "No tenemos participación en absoluto (en lo político), no tenemos nada que ver. Nosotros no estamos alineados".