jueves, 5 de junio de 2008

SOBRE SHAVUOT

SHAVUOT
La costumbre es que la primera noche de Shavuot nos quedamos despiertos y hay quienes recitan el Tikun Leil Shavuot, que contiene versículos elegidos de la Torá, Neviim y Ketuvim, también una selección de Mishnaiot del Shas y extractos del libro del Zohar.
Permanecemos despiertos toda la noche pues el año en que recibimos la Torá fue Shabat por la mañana, y los judíos se quedaron dormidos a tal punto que Hashem tuvo que despertarlos para que asistan a la entrega- y así corregir lo que hicieron nuestros antepasados.
Surge la pregunta: si quedó despierto toda la noche: ¿Que bendiciones debemos decir en el orden de las bendiciones matutinas y cuales debemos omitir? ¿A partir de que momento se podrán recitar?
Una vez que despuntó el alba, ‘Alot Hashajar’, aquí en Buenos Aires será a las 6:32 hs. Debemos hacer Netilat Iadaim como de costumbre. Luego recitaremos las bendiciones matutinas.
La costumbre de Jabad, de acuerdo a las enseñanzas del Rebe, es que se pueden recitar todas las bendiciones. Debemos recordar que antes de recitar las bendiciones de la Torá no debemos estudiarla.
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“Acerca del Rey David”
Shavuot es el aniversario del fallecimiento del rey David
David nació en Bet-Lejem en la tierra de lehudá (en el año 2854 luego de la Creación -906 antes de la e.c)
El bisabuelo de David, Boaz o Ivtzán, fue el décimo Juez de Israel Estos fueron los líderes de Israel durante el período que corre entre Iehoshúa y el Rey Shaul. Boaz, fue el décimo y gobernó durante siete años (2785-2792). Fue uno de los hombres más Sabios, grandes y piadosos de su generación. Sus posesiones eran muchas, y su generosidad fue famosa.
Cuando Boaz llegó a los ochenta años, se casó con Ruth, por quien un libro de la Torá (que también se acostumbra a leer en algunas comunidades) lleva su nombre. Ruth era miembro de la real familia Moabita.
Su abuelo era el poderoso rey Eglón de Moav y, sin embargo, Ruth prefirió transformarse en una común mujer judía en lugar de en una princesa real de Moav.
Todos sus sufrimientos y desgracias no hicieron vacilar la gran devoción que sentía hacia su nuevo pueblo. Aún entre las modestas y hermosas doncellas de lehudá, Ruth sobresalía por sus encantos propios; su modestia, su piedad, su devoción y su desinterés, se hicieron célebres.
¡Cuán ricamente fue recompensada! Se convirtió en una princesa de Israel - la esposa del Juez gobernante y la tatarabuela del Rey David.
Vivió lo suficiente como para ver no sólo el glorioso reino del Rey David, sino también a Salomón ascender al trono de un Israel fuerte y glorioso.
EL REY DAVID - AUTOR DE LOS SALMOS
No fue como el gran guerrero o el poderoso monarca que David ganó el eterno cariño de nuestro pueblo, y de todos los pueblos de la Tierra, sino como autor del Libro de los Salmos (Tehilim)
El Rey David continuó el aprendizaje tradicional de la Torá, siendo el sucesor espiritual del profeta Shmuel.
Se rodeó de un grupo de profetas y sabios, y juntos estudiaron la Torá. No se preocupó de los placeres de la vida y el confort que su palacio real le brindaba y, a diferencia de otros reyes, se levantaba antes de la salida del sol para orar y cantar salmos de alabanza a Di-s, el Rey de los Reyes.
Los Salmos son himnos de alabanza al Di-s Todopoderoso, Creador del Universo.
Hablan de la grandeza de Di-s, Su bondad y misericordia; Su poder de justicia.
David derrama todo el contenido de su corazón en estos Salmos y da fe de su sincera y pura confianza depositada únicamente en Di-s.
Muchos de los Salmos son oraciones y súplicas a Di-s que el Rey David decía en tiempos de peligro.
Algunos contienen buenos consejos, mostrando el verdadero camino de la felicidad a través de la virtud y el cumplimiento de los mandamientos de Di-s.
De esta manera, los Salmos reflejan con asombrosa exactitud todos los variados incidentes que pueden ocurrir en la vida, tanto al individuo, como a toda la nación judía en carácter de sociedad.
Verdaderamente, a través de la historia de David, su exilio y persecución, sus luchas y eventual triunfo, el pueblo judío, colectiva e individualmente puede encontrar un ejemplo y una profecía de su propia vida. No es de extrañar que el Libro de los Salmos ha servido, pues, a través de las edades y hasta el día de hoy, como fuente infinita de inspiración, coraje y esperanza.

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“DE SANGRE A LECHE”
Por Aron Moss
La leche es en realidad sangre refinada. En un complejo y maravilloso proceso: las glándulas mamarias transforman la sangre en pura leche blanca.
Hay algo sobrenatural sobre eso. Tomar un líquido tan desabrido y desagradable como la sangre, y convertirlo en un nutritivo y bebible alimento no es nada menos que milagroso.
Podemos simular este milagro en nuestras propias vidas. La sangre representa la pasión animal cruda y el instinto indomado. La leche es un símbolo de refinamiento y pureza de carácter. Convertir en leche la sangre - refinando nuestros más bajos instintos - es nuestra meta en la vida.
La Torá introdujo un nuevo camino radical para lograr esta meta - los mandamientos Divinos. A través de comprometernos en actos simples de bondad y santidad, podemos domar nuestros instintos animales y encuadrarnos con lo Divino. Con cada acto individual, nos elevamos y a nuestro mundo otro paso, transformando gradualmente una existencia áspera e indomada en una casa para Di-s. Podemos volver nuestra sangre en leche.
Todos amamos el pastel de queso. Pero este año cuando lo comamos, recordemos el mensaje que hay detrás de él - que la Torá fue dada para transformar nuestros apetitos egoístas en un apetito por dar; para convertir nuestras sangres que son para nosotros en leche, la única cosa que el cuerpo produce solamente para dar a otro.

EXTRAIDO DE LA ENSEÑANZA SEMANAL