jueves, 3 de julio de 2008

LA PARASHA DE LA SEMANA

"Moisés hace brotar agua de la Roca" de Nicolás Poussin
PARASHA
JUKAT
Esta sección que se enmarca dentro de la travesía del pueblo de Israel a lo largo del desierto durante cuarenta años incluye tres situaciones vinculadas con la familia de Moisés. La primera de ellas es la muerte de Miriam, la segunda es la muerte de Aaron y la tercera la decisión de D´s que Moisés, el tercero de los hermanos, moriría también en el desierto antes de la llegada a la Tierra Prometida.
El relato ya empieza a focalizarse en el objetivo final que es la llegada a la tierra de Israel y la imagen del desierto como tal parece perder gravitación. De hecho ya había empezado el recambio de la generación de los esclavos y se nota en la nueva actitud que tiene el pueblo frente a las vicisitudes de la travesía y que va a expresarse en forma contundente en la próxima lectura- Balak.
Sin embargo, todavía el pueblo manifiesta quejas y pesares frente a Moisés, en este caso la falta de agua en el lugar lo que obliga a Moisés a extraer el líquido elemento de la roca.
Este hecho se da a la muerte de Miriam y cuenta la literatura del Midrash que durante su vida no faltaba agua para el pueblo porque dondequiera que los hebreos acamparan, surgía un manantial de agua y al volver a trasladarse, esta fuente de agua desaparecía. El vínculo de Miriam y el agua se remonta al nacimiento de Moisés y a la escena del bebe sobre la cesta por encima del agua y la visión de Miriam acompañando a su hermano hasta que la princesa de Egipto lo recogió del agua.
La muerte de Aaron es descripta en la Torá con la oración en el capitulo 22:24 del libro de Números:“Aaron va a ser reunido a su pueblo…”
Los comentaristas sugieren que dar el concepto de muerte relacionado con la palabra reunión indicaría el deseo de que las buenas cualidades que tuvo Aaron entrasen a las almas del resto de los hebreos para que con la muerte de Aaron no se pierdan dichas virtudes.
Con su muerte el sacerdocio pasaba a su hijo Eleazar dentro de esta perpetuidad del sacerdocio en la familia de Aaron y se explicita mediante el traspaso de las ropas a su hijo.
La muerte de los líderes fue conocida inmediatamente por los pueblos vecinos y se dispusieron a atacar a Israel, pensando que sin su liderazgo estrían debilitados. Pero tal como fue mencionado arriba, el pueblo ya comenzaba a mostrar otra actitud, menos temerosa y esto tuvo reflejo en las batallas contra los cananeos y las victorias épicas frente a Sijon, rey de los amorreos y Og, rey de Bashan y que fuera perpetuado en el salmo 136 que cantamos cada Shabat y en el que se exalta la majestuosidad de D´s.
Así termina la parashá con este cambio de actitud que seguirá a lo largo del libro de Números y mostrará la generación que finalmente se haría merecedora de la conquista de la Tierra de Israel.
Shabat Shalom
Rab. Ruben Saferstein, Comunidad Dor Jadash, Buenos Aires, Argentina