sábado, 2 de agosto de 2008

EL HOMBRE, LA MUJER Y LA SERPIENTE


El hombre, la mujer y la serpiente entre ellos
Por Rav Michael Laitman
Son la pareja que más comentarios ha provocado en toda la historia. Ella es una seductora, la infiel e imprudente, que lo induce a proceder en contra de lo prohibido. Él es "el padre de la humanidad", la víctima moral, el iluminado, quien no pudo controlar la insubordinación de su esposa y fue tentado a cometer el más famoso pecado.O, tal vez prefieran la versión más moderna. Ella es graciosa, casta y pura, llena hasta la agonía de remordimientos por lo que le provocó a él. Él es grosero, desconsiderado y vengativo, porque en ese día aciago, cayó en las redes de los encantos de una mujer.No, no estamos hablando de una pareja de celebridades a punto de divorciarse, sino de Adán, Eva y la serpiente, el primer triángulo romántico de la historia.Jardín del EdénHoy en día, las estadísticas de divorcio no son muy alentadoras respecto a los matrimonios duraderos en los Estados Unidos. "El porcentaje de divorcios es de aproximadamente el 50%, dejando a millones de norteamericanos en la incertidumbre sobre lo que deben hacer con la división en la familia, el hogar y las finanzas", afirma el Online Lawyer Source.Comprender la historia de Adán y Eva puede aportar mucha luz en la desavenencia que se ha creado entre los sexos. Pero para lograrlo, debemos penetrar profundamente en el significado oculto y verdadero de esta célebre historia.Para empezar, tenemos que estar conscientes de que, como ocurre con todas las historias bíblicas, ésta también fue escrita en un lenguaje simbólico, especial. Cada palabra alude a un proceso que sucede en un nivel más elevado de la realidad, que naturalmente está oculto a nuestra comprensión. Si pudiéramos aprender a descifrar ese lenguaje, descubriríamos nuestras raíces espirituales y nuestro verdadero papel como hombres y mujeres. Así, pues, empecemos por el principio.En un principioLa sabiduría de la Cábala nos explica que hay una fuerza incluyente que maneja la realidad que se llama "El Creador". El atributo de esta fuerza es el amor total e incondicional y el otorgamiento. Por consiguiente, su propósito es sólo uno: proporcionar placer.Con el fin de concretizar Su deseo de otorgar, Él creó una criatura, o un alma, que pudiera recibir toda Su abundancia. Esta alma se llama "Adam HaRishón", ("El Primer Hombre") o sencillamente "Adam", hombre.Y eso es exactamente lo que está descrito en la historia del Jardín del Edén. Nos habla sobre Adam, el alma, la única criatura que ha existido, retozándose sin preocupación en el Jardín del Edén, hasta que El Creador decidió tomar medidas para acelerar su evolución:"Y dijo el Señor: No está bien que el hombre esté solo; crearé una ayuda adecuada para él'' (Génesis, 2:18).Como ya lo hemos mencionado, Adam no era un hombre corporal, sino una entidad espiritual. De igual forma, el Jardín del Edén" no era un lugar físico, sino un nivel espiritual de la realidad.De hecho, era el mejor estado posible de la existencia, así que ¿por qué El Creador intervino en esta existencia perfecta y desprovista de preocupaciones?Porque el alma tenía sólo un pequeño y limitado deseo de recibir, y El Creador no lo podía colmar con toda la abundancia que le tenía reservada. Así que para que el alma creciera y madurara, El tuvo que conducirla "a un camino de maduración''".Dos fragmentos de un unoPara que el alma alcanzara el estado en el que pudiera ser llenada con placer infinito y eterno, en primer lugar tenía que aprender el significado de las dos cualidades principales de la realidad: recibir y otorgar. Por esta razón, El Creador lo dividió a Adam en dos mitades: una mitad masculina", que constituye el atributo de otorgamiento; y una mitad femenina", que representa el atributo de recepción. Únicamente al encontrar la conexión correcta entre ellos pueden estas dos mitades del alma -Adam y Eva- formar una vasija perfecta y completa, en la que la abundancia del Creador pueda alojarse.
''De todos los árboles del jardín comerás, pero del árbol del conocimiento no comerás, porque al hacerlo, morirás", (Génesis 2, 16-17).El primer libro de la Torá parece advertirnos de manera contundente qué pasaría al desobedecer tal advertencia. ¿Será que se trata de una simple historia o acaso tiene vigencia hoy en día?El Árbol del ConocimientoSeguramente muchos se preguntarán: ¿qué es esta prohibición tan grave que puede costarnos la vida? ¿A qué se refiere la frase, comer del Árbol del Conocimiento? ''La Cábala nos explica que comer" significa recibir el placer que da el Creador. Y el Árbol del Conocimiento es el placer total que el Creador desea dar; sin embargo, como el alma aún no estaba preparada para recibirlo, se le llamó el fruto prohibido".El alma, hasta este punto, consistente en Adam y Eva, no había completado su proceso de desarrollo. Así que al comer del fruto prohibido" (recibir el placer del Creador), el alma sería vencida por el placer y perdería su conexión con el Creador: el atributo de otorgamiento. En otras palabras, el alma caería a un nivel en que estaría totalmente separada del Creador y controlada totalmente por el ego: el mundo corporal.Así lo explica Rabí Baruj Ashlag (Rabash): no podía ingerir del árbol del conocimiento con la intención de otorgar, sino que lo ingirió con la intención de recibir. Esto es llamado el aspecto del corazón. Es decir que el corazón quiere únicamente lo que le trae beneficio propio. Y éste fue el pecado del árbol del conocimiento" (Artículo Nú12, 1984).Al principio, lograron mantenerse alejados del fruto prohibido", hasta que el Creador intervino una vez más. Lo hizo, pues era preciso que el alma descendiera al mundo corporal con el fin de desarrollarse, y el Creador deseaba acelerar" el proceso. Esta vez, contrató a la criatura más sinuosa de todas para realizar el trabajo: la serpiente".La serpienteNo se trata del animal muy conocido de la familia de los reptiles. "Serpiente" se refiere al ego que existe dentro de todos y cada uno de nosotros. En el Jardín del Edén, la serpiente (el ego) coacciona a Eva (la voluntad del alma de recibir) que propulsa a Adam (la capacidad del alma de dar, como el Creador) a probar del fruto prohibido (recibir todo el placer del Creador), aún cuando todavía no estuvieran listos para ello. El resultado fue que ambos se desconectaron del Creador.El placer de probar el fruto prohibido fue tan intenso, que obligó al alma a olvidarse por completo del Creador y del hecho que todo el placer provenía de Él.Como resultado, la relación que tenían Adam y Eva con el Creador se revertió. Fueron expulsados del Jardín del Edén", perdieron su nivel espiritual y cayeron al nivel corporal que se llama nuestro mundo".Hoy en día, la historia continúa: Adam y Eva representan las raíces espirituales de nuestras almas. Aunque en el mundo espiritual estamos unidos como una sola entidad, en el mundo corporal estamos desconectados, incapaces de entendernos los unos a los otros.¿Qué podemos hacer al respecto? En primer lugar, la Cábala nos dice que los esposos deben darse cuenta de la existencia de esa serpiente que existe entre ellos. Tienen que comprender que el ego es la única fuente de cada problema que se suscita en una relación. Usualmente, la serpiente nos controla con tanta astucia que ni siquiera nos percatamos de que ella es la raíz y causa de toda desavenencia.En segundo lugar, los esposos deben darse cuenta que el matrimonio es más que una institución inventada por los humanos. Forma parte de un proceso exhaustivo, espiritual, para volver a unir dos partes de un alma. Estar conscientes de esto nos facilitará la cooperación entre los esposos. Sin embargo, no podemos salir adelante si intentamos superar los obstáculos únicamente en el nivel de este mundo, viendo sólo el interés de los objetivos mundanos.Si deseamos que nuestra relación sobreviva y prospere, debemos imbuirla con su verdadero significado espiritual. Y esto se puede hacer sólo cuando la pareja está consciente de su Meta espiritual mutua.A esto se refería la Cábala al decir: ''Hombre y mujer, si logran, la Divinidad [se encuentra] entre ellos"'' (Talmud Babilónico). En otras palabras, la unidad espiritual entre estas dos partes separadas del alma es lo que crea armonía, y dentro de esa unidad, se revelará el Creador.
Las mujeres son más perceptivas que los hombres
De acuerdo con estudios realizados por investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalem, las mujeres son más perceptivas que los hombres en lo que a sentimientos se refiere.De acuerdo a los estudios realizados por la graduada Dana Atzil Slonim y la Dra. Orya Tishby de la Facultad de Trabajo y Asistencia Social Paul Baerwald en la Universidad Hebrea de Jerusalem, en cooperación con el Prof. Jacques Barber y el Dr. Carlos Foltz de la Universidad de Pensilvania- las mujeres describen mejor sus sentimientos y los de su pareja que los hombres en circunstancias similares, ya que estos tratan de proteger sus sentimientos hacia sus semejantes.La investigación que fue llevada a cabo en los Estados Unidos se realizó a 97 parejas (casadas y no casadas) entre 18 y 46 años. A través de un cuestionario los investigadores revisaron la sensibilidad de las parejas en sus relaciones en tres áreas: los deseos y anhelos en relación a su pareja; la percepción sobre como reaccionaría la pareja sobre sus deseos y anhelos; y por ultimo, su propia reacción ante la respuesta de su pareja. El cuestionario fue preparado para que los encuestados respondan por un lado cómo evalúan su relación amorosa a través de variadas preguntas, y por el otro, cómo su pareja respondería a los mismos temas.En forma general, los resultados de los cuestionarios mostraron un gran consenso respecto al deseo de evitar conflictos, a la percepción de sentimientos amorosos, sensibilidad y preocupación por el otro. Este consenso fue especialmente alto en las parejas casadas, los resultados mostraron, también, que estas parejas respondieron de forma similar en sus actitudes para con el otro de lo que ellos mismos pensaban.Sin embargo, se encontró un bajo nivel de coincidencia sobre otros temas. Por ejemplo, el cuestionario mostró que los hombres identificaron a las mujeres como más aprensivas sobre el ser abandonadas de lo que las mujeres opinaron sobre ellas mismas. Por otro lado, las mujeres identificaron a los hombres como mucho menos aprensivos de ser abandonados de lo que ellos mismos opinaron sobre si. Además, las mujeres describieron a los hombres como más independientes de lo que los hombres sienten sobre ellos mismos, mientras que los hombres opinaron que las mujeres son más temerosas y menos interesadas por el sexo que lo que ellas describen de si mismas. En términos generales, los resultados mostraron que las mujeres fueron mucho mas precisas describiendo sus percepciones sobre sus parejas que los hombres.En algunos temas de las relaciones amorosas, los investigadores sintieron que los estereotipos de las mujeres de mayor edad influyeron en sus respuestas. ¨ Ambos sexos tienden a basarse en estereotipos en aquellas áreas más emocionales, como la independencia, el miedo al abandono, miedos en general y sexualidad. En estas áreas pareciera ser que ninguno de los miembros de la pareja es conciente de los verdaderos pensamientos y deseos del otro ¨, comentaron los investigadores, quienes concluyeron, ¨ esto muestra la gran importancia de la comunicación abierta, especialmente en los tópicos emocionales, como una herramienta para reducir conflictos y mejorar la calidad de vida en pareja ¨.