sábado, 2 de agosto de 2008

ISRAEL HOY

Neturei Karta, el oprobio de Israel
El grupo fue fundado en Jerusalén en 1938, como resultado de una escisión de Agudat Israel establecida en 1912. Su premisa era, y continúa siéndolo, la batalla contra el Sionismo.
por Rubén Kaplan

Neturei Karta, cuyo significado en arameo es Guardianes de la Ciudad, es la secta de judíos ultra ortodoxos que tiene alrededor de cinco mil adherentes en todo el mundo, la mayoría en Israel, concentrados en Beit Shemesh cerca de Jerusalén y en Meah Shearim vecindario de la misma localidad y en Bnei Brak pequeña ciudad al este de Tel Aviv y el resto mayormente en Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá, que merece el enfático repudio del judaísmo mundial.
Sus integrantes, cultores de un fanatismo atávico, conciben la existencia de Israel, sólo como consecuencia de la irrupción del Mesías. Se manifiestan exégetas de la Torá y niegan el Estado de Israel y su fundamento sionista.
El grupo fue fundado en Jerusalén en 1938, como resultado de una escisión de Agudat Israel establecida en 1912. Su premisa era, y continúa siéndolo, la batalla contra el Sionismo.
Esa caterva de lunáticos iluminados proclama que el mundo debe saber que los sionistas usurparon ilegítimamente el nombre de Israel y que no tienen derecho a hablar en nombre del Pueblo Judío.
Esos nefastos personajes, tolerados democráticamente por el Estado que ellos denigran y cuya bandera queman, han alcanzado hace un tiempo una vergonzosa notoriedad visitando Irán para reunirse con Mahmoud Ahmadinejad y expresarle su adhesión en su lucha contra Israel, asistiendo y convalidando con su presencia a la increíble conferencia de negación del Holocausto, convocada en Teherán en el 2007 y que tuvo amplia cobertura de los medios del mundo.
Son conocidos los vínculos que tenía Neturei Karta con Yassser Arafat. En documentos hallados en los cuarteles de Ramallah durante la Operación Escudo Defensivo en 2002 se reportaron pagos de u$s 55.000 hechos por el líder terrorista a Moshe Hirsch el anti israelí dirigente de la secta, por su soporte a la causa Palestina.
Hoy día Naturei Karta está dividida en dos ramas, una mayor y moderada facción liderada por el rabino Zelig Reuven Katzenellenbogen y otra menor pero más radicalizada encabezada por Moshe Hirsch en Jerusalén y por los rabinos Isroel David Weiss y Moshe Ber Beck en Nueva York. Estos últimos sostienen que la comunidad Haredi Ortodoxa judía, debe ser una viable minoría en el mundo árabe, controlada por los palestinos.
Es de esperar que esos delirantes, consideren seriamente mudarse a Gaza para comenzar la convivencia tan ansiada.
Como era de suponer, la postura de los Neturei Karta, fue y es capitalizada a su favor por los países árabes enemigos de Israel y los antisemitas de siempre, que usufructúan las declaraciones de esos idiotas útiles, insignificantes en número y gravitación, para desplegar su propaganda anti judía.
Ejemplo de ello fue la presencia en Argentina el 17 de julio de dos de los más conspicuos representantes de Neturei Karta, los rabinos Aharon Cohen de Manchester - Inglaterra e Yisroel Dovid Weiss de Nueva York – USA, invitados especialmente por el Sheij Mohsen Ali, Director de la Casa para la Difusión del Islam, y personero en Argentina de Irán .
Cabe recordar que los vecinos de Cohen de la ciudad de Manchester donde reside, han llevado a cabo en su contra diversas medidas de "Jerem", palabra hebrea que implica la utilización de métodos para aislar o prohibir contactos con la comunidad judía. Entre las sanciones aplicadas por los rabinos del lugar, incluidos los de "Satmar" a la sazón antisionistas, sobresalen no permitirle comprar comestibles Kosher ni concurrir a la sinagoga, de donde fue expulsado un Shabat.
Ante algunas amenazas sufridas, la policía británica colocó una guardia de 24 horas en su puerta por temor a que fuera atacado. De todos modos, no pudo impedir que gran cantidad de manifestantes, frente a su casa desplegaran una bandera de Israel y cantasen el HaTikva, el himno nacional israelí, para finalizar la reprobación con el Kadish, el rezo destinado a los muertos judíos. Como corolario, la asociación que se ocupa de los entierros comunitarios, afirmó que no aceptará enterrarlo en el cementerio y que sólo podrá ser sepultado fuera de las murallas, como se hace en algunos casos.
En la Argentina, los rabinos de Neturei Karta, según una circular, mantuvieron entrevistas y dictaron conferencias junto al Sheij Abdul Karim Paz, Director de la Mezquita At-Tauhid, el Sheij Mohsen Ali, Director de la Casa para la Difusión del Islam y el Cura Católico Luis Farinello, quien viajó en febrero del 2007 junto con el ex diputado Mario Cafiero y el piquetero oficialista Luis D'Elía a la República de Irán, sindicada de pergeñar el mayor atentado terrorista que sufrió Argentina, el ataque a la AMIA.
De los dislates que dijeron los representantes de Neturei Karta, se destacan dos.
"El Presidente de la República Islámica de Irán no niega el Holocausto y protege a la comunidad judía de Irán"
"Palestina es de los Palestinos, debemos devolver sus tierras, restaurar su gobierno y si ellos nos dan permiso, podremos vivir en Palestina"
Pareciera que a los miembros de Neturei Karta, les pasó inadvertido un párrafo del rezo diario que dice: Ve lamalshinim al tehí tikvah, Que para los delatores (por extensión, traidores) no haya esperanza.

Los que estuvieron en Madrid
La Conferencia Inter-religiosa efectuada en Madrid bajo los auspicios del Rey Abdullah de Arabia Saudí, atrajo a individuos que no habrían tenido problema en estrechar la mano de Hitler si éste los hubiese invitado a Berlín.
por Jose Brechner

La Conferencia Inter-religiosa efectuada en Madrid bajo los auspicios del Rey Abdullah de Arabia Saudí, atrajo a individuos que no habrían tenido problema en estrechar la mano de Hitler si éste los hubiese invitado a Berlín. La memoria del mundo guarda los nombres de aquellos que lo hicieron, y las nuevas y futuras generaciones deben saber quiénes son los que se acuestan con sus enemigos a cambio de un pasaje en primera clase y la estadía en un buen hotel.
Es inconcebible que representantes de entidades políticas o religiosas, desconozcan que el islam radical se origina en Arabia Saudí, país en el que no existe pluralismo religioso. Si los que asistieron lo ignoran, no merecen representar a ninguna comunidad, y si lo saben son traidores a su gente, y cómplices de los terroristas.
Durante la conferencia --como es habitual para disimular su antisemitismo-- un emisario de los Emiratos Árabes Unidos dijo que había que “diferenciar entre Judaísmo y Sionismo”, añadiendo que “él puede hablar con pacifistas pero no con belicistas”.
Como la progresía se adhiere al cartel pacifista, le es útil a los que ansían destruir el Estado de Israel, más tarde a los libaneses cristianos y después a Occidente, en ese orden.
Los que legitimaron con su presencia a los islamistas causantes de la Yijad fueron cristianos, judíos, budistas y taoístas, entre los que no podía faltar el Reverendo Jesse Jackson. Por los judíos estuvo el Rabino Marc Schneier del Congreso Judío Mundial, que colaboró con ISNA, la Sociedad Islámica de Norte América que es un brazo de la Hermandad Musulmana de la que derivan todos los grupos terroristas sunitas y brinda apoyo a Hamás.
También fueron Jay Rosembaum del Templo Israel de Lawrence, New York; Claudio Epelman del Congreso Judío Latinoamericano; Eric Yoffie de la Unión de Judíos Reformistas, que se opone a una Jerusalén indivisible y dirige una campaña en Estados Unidos con ese objetivo, induciendo a todas las congregaciones reformistas para que presionen a Israel a que entregue el Monte del Templo --donde se encuentra el Muro de los Lamentos-- a los musulmanes.
Otros participantes fueron David Rosen del Consejo Judío Americano, que pasó por estadounidense porque con su nacionalidad israelí no podía ingresar al encuentro, y otra de las figuras ilustres fue nada menos que el Rabino David Weiss, líder del grupo Neturei Karta quien estuvo en 2006 en Teherán con Majmud Ajmadineyad en la reunión convocada por el presidente iraní para negar el Holocausto, donde su amigo rabino dijo que el número de muertos en la Shoá estaba inflado.
Sumados a los de la misma estirpe estuvo el ex líder neo-nazi William Baker, que encontró aliados en los musulmanes para concretar sus ideas y participa de todo evento organizado por el Islam radical. No es nuevo que nazis y musulmanes estén unidos, ya lo hicieron durante la Segunda Guerra Mundial.
El representante del CJA David Rosen dijo a Associated Press: “Lo que es histórico acerca de esto es que fue organizado por el Rey de Arabia Saudí”. Agregó: “Escuchar al Rey de Arabia Saudí hablar de tolerancia, moderación y cooperación entre las religiones para atender los desafíos contemporáneos, es realmente significativo”.
Lo que es realmente significativo, es el nivel de ignorancia y el afán de figuración de éste y los demás participantes. En vez de loar al rey, debería empezar a instruirse e investigar acerca de quién es la familia Saudí, que declaró la guerra al mundo civilizado para destruir todo vestigio de cristianismo, judaísmo u otra religión que no sea la musulmana sobre la Tierra.
Seguramente argüirán en su defensa que estuvo presente el Cardenal Jean-Louis Tauran Presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Inter-religioso, o que también acudió Tony Blair.
Pues es función del Cardenal asistir a dichos eventos, para eso se creó su despacho, y la curia representa oficialmente a todos los católicos del mundo. Ese no es el caso del carnaval de extremistas que concurrieron.
Tony Blair como representante del Cuarteto del Medio Oriente no tenía otra opción más que participar, además últimamente parece que anda buscando el Premio Nobel de la Paz y se presta para cualquier cosa.
www.josebrechner.com

No puedo perder la fe
He expuesto mis dudas sobre el carácter que adquiere mi país. Aunque inquieto ante una tendencia negativa, no puedo perder la fe. Estimo que el pueblo israelí sabrá cómo salir airoso de la presente encrucijada.
Desde que empecé a escribir para El Reloj me he dado cuenta de un fenómeno muy interesante: aunque España es considerada un país en donde germina el antisemitismo, tenemos allí muy buenos amigos. Personas que ven en Israel la plasmación de un ideal largamente anhelado. Muchos de ellos ni siquiera son judíos, pero tienen fe en que el nuestro es el Pueblo Escogido que ha regresado a su suelo patrio. Un ideal que no permite dudas, vacilaciones. Como si fuera un lugar sin tacha. No importa lo que se diga, lo que se critique o lo que se lo reproche, este país sería un modelo a ser imitado.
Como ya lo señalé, al escribir el artículo precedente que intitulé “Desconcertado” me sentí muy incómodo. Expuse una serie de situaciones que no conforman la idea que teníamos sobre el país que debería ser el nuestro. Es más, critiqué abiertamente lo que me parece que no cabe suceder aquí, porque Israel debería ser, como lo dijo el profeta, “Or legoim”, “luz de las naciones” (Isaías 49/6). Una máxima que me tomé la libertad de referir en aquella ocasión como “antorcha entre las naciones”.
Lo interesante del caso es que como israelí que soy, cuando un extranjero critica mi país no me cruzo de brazos. Le contesto, formulo mis argumentos, trato de convencerle que no está en lo cierto. A veces hasta me enfado, y puede ocurrir que llegue al extremo de sulfurarme. Alguien me dijo en su oportunidad algo que me dio mucho que pensar: “Ustedes, los israelíes, no son simple patriotas: parece que amen a su país hasta el delirio”. Posiblemente la frase sea un tanto exagerada… pero no mucho. Israel ha sido la culminación de un sueño milenario, ha costado tanto concretarlo, que es como una preciosa gema que tenemos en prenda. Y debemos conservarla tal como es: no ennegrecerla ni denigrarla. Por eso nos resulta tan caro el país que, bien o mal, hemos creado.
Es más, cuando alguien me recuerda que hay quienes siguen inmutables en su certeza de que existe un Israel justo, ecuánime y progresista, realmente me siento animado. Gracias estimado lector, que me ha enviado un mensaje tan estimulante, esperanzador, positivo. Si fuera de nuestro ámbito hay quienes no han perdido la fe en mi Israel, quién seré yo para contradecirle.
Moshé Yanai


Democracia en su sentido cabal
La futura partida de Olmert crea una nueva situación política. Pero demuestra algo en forma terminante: la opinión pública de este país es tan recia, que puede obligar a un jefe del Gobierno a renunciar, aunque todavía sea en teoría inocente de los cargos que se le pudieren imputar. Esto es democracia en el pleno sentido de la palabra.
Confieso que me anoche me sentí más tranquilo, luego de escuchar el dramático anuncio de Ehud Olmert. Incluso diría que en cierto modo habría recuperado la confianza en el carácter democrático de mi país. La decisión del Primer Ministro de renunciar cuando su partido Kadima elija en septiembre a su nuevo dirigente, pone punto final a un penoso proceso que ha enturbiado el clima nacional. Desde luego, Ehud Olmert no ha dimitido todavía. Seguirá en el cargo por lo menos durante un par de meses: y mucho más si se llama a elecciones como lo exigen tantos políticos, como jefe del Gobierno interino. Si la Knéset, por ejemplo, decide por mayoría absoluta adelantar el acto electoral, éste ha de celebrarse 90 días más tarde. Y a estos tres meses se ha de agregar un período adicional para la formación del nuevo Gobierno, que puede llegar a ser un mes adicional. Por lo tanto, en esas circunstancias, se estima que estaría bien entrado el 2009 cuando el presente Primer Ministro dejaría de ejercer su cargo.
Los comentaristas locales estiman que Olmert no quisiera ser recordado como quien hubiere abandonado la vida política por sospechas de corrupción. Por lo tanto, agrega, sería previsible que trate de acelerar el proceso de paz iniciado con los palestinos y Siria. Otros llegan al extremo de anticipar un operativo militar contra Irán. Desde luego, todas éstas son especulaciones propias del periodismo, y el tiempo dirá cómo se habrá de desenvolverse el jefe de Gobierno en su periodo final de su desempeño.
Por otra parte, es interesante indicar que según un sondeo de Kol Israel realizado el jueves (31.07), un cuarto de los interrogados estimaban que el Primer Ministro fue objeto de un juicio sumario por parte de la Policía y la Fiscalía del Estado. Es decir, una parte importante de la opinión pública, considera que ha sido injustamente sentenciado antes de ser juzgado. Pero todavía queda una mayoría que estima todo lo contrario, y en un país como Israel un jefe de Gobierno no puede seguir en su cargo en tales circunstancias.
Todos los comentaristas señalan que los dos principales candidatos a encabezar el partido Kadima son la titular de Relaciones Exteriores Tzipi Livni y el Ministro de Comunicaciones Shaúl Mofaz. Otro posible candidato sería el titular de Seguridad Interna Avi Dichter. Figuras bien conocidas en el ámbito nacional, que muchos consideran son idóneas para asumir la enorme responsabilidad de esas funciones.
La pregunta que se plantea ahora es si se podrá crear un nuevo Gobierno, o el país se verá en la obligación de llamar a nuevas elecciones. El oficialista Kadima quisiera que se mantuviera la presente coalición; como es natural la oposición liderada por Biniamín Netaniahu insiste en la segunda opción. El Laborismo titubea en cuanto al temperamento a adoptar. Es demasiado prematuro para saber lo que ocurrirá. Pero lo evidente es el triunfo que ha obtenido el simple israelí, que no podía seguir escuchando sin tregua aseveraciones y rumores sobre tantas irregularidades en el proceder de su dirigente máximo. Ahora estamos más tranquilos; no es que se habría solucionado todo, pero en algo se ha esfumado la bruma que tanto nos tenía en vilo.
Moshé Yanai
P.S.
El artículo precedente “No puedo perder la fe” fue escrito ayer antes de escucharse el anuncio del Primer Ministro. Lamentablemente, por razones técnicas, no pudo ser publicado hasta la mañana del jueves, 31 de julio. De cualquier modo, lo allí escrito parece confirmar el desenlace presente.