miércoles, 17 de septiembre de 2008

LA PARASHA DE LA SEMANA


PARASHA KI TAVO

La lectura de la Tora comienza con la descripción de un ritual que se llevaba a cabo durante la época bíblica y que tiene para mí un mensaje muy hermoso.

El tema es el siguiente, cuando el pueblo de Israel legase a la Tierra prometida se dispondría a trabajar dicha tierra. D´s había prometido que ésta sería prospera y daría sus frutos. Lo que describe la Torá es la ceremonia de los primeros frutos y que consistía en el traslado de los mismos por parte de cada agricultor al lugar indicado por D´s para entregarlo. Este lugar sería más adelante el templo de Jerusalén y los Sacerdotes iban a ser los receptores de dichos frutos.

La Tora describe este ritual y que consistía en dos partes, una de ellas era la declaración del agricultor de sus orígenes, de su pasado remontándose a la figura del Patriarca Abraham: “Un arameo errante era mi padre” La segunda parte era la presentación de la ofrenda y que era acompañada de un ritual muy hermoso que jerarquizaba cada una de las ofrendas.

La declaración que hacía el agricultor es conocida para nosotros y pronunciada cada año en la mesa de Pesaj. La Hagada contiene esta declaración y nos ubica a cada uno de nosotros junto a ese agricultor y su familia agradeciendo por la bendición del producto que ha podido cosechar. Del mismo modo nosotros agradecemos en Pesaj por lo que somos, lo que tenemos y hemos podido “cosechar” en el sentido metafórico del término: familia, hijos, trabajo, estudios, salud, etc.

El mensaje hermoso de esta lectura y de este ritual es el de agradecimiento. La Torá nos obliga a que no tomemos las cosas por obvias. Cada mañana en las bendiciones agradecemos por despertarnos, por tener comida y vestimenta, por ser libres y tantas cosas más.

Llegan momentos en los que la tradición nos obliga a abrir nuestros ojos y mirar lo que es nuestra vida y aquí un ritual que hoy no se realiza del modo que la Tora y la Mishna describen, salvo la lectura del párrafo correspondiente en la Hagada como mencione antes.

Pro quiero destacar nuevamente el concepto de agradecimiento que muestra la Tora en esta lectura y que abrió las puertas de la Tierra Prometida al Pueblo de Israel y permitió cumplir con la promesa que D´s hizo al patriarca Abraham y que hoy es una realidad para agradecer profundamente.

Shabat Shalom

Rab Ruben Saferstein