viernes, 12 de septiembre de 2008

MOISES EN EGIPTO


“EL FARAON AKHENATON”
Autores: Grupo de Investigación de A.P.A. sobre “El mito del héroe”: Lic. Garcia, Carmen, Dra. Hojvat, Marta Nidia (coordinadora), Lic. Ini de Mochulske, Ruth, Lic Oswald, Luis, Lic. Pentreath, Ana.
Mucho de esto es histórico y mucho pertenece a la categoría del mito. Los psicoanalistas sabemos que los mitos contienen una verdad, una verdad que permite pensar, fantasear y crear. Por ello decidimos tomar la verdad que guardan los mitos de Akhenaton e integrarla a nuestra investigación psicoanalítica.
Fue llamado "el Faraón hereje" porque destruyó el panteón egipcio que lo precedía. Cuando él murió el establishment destruyó todo su obra renovadora. No quedaron rastros históricos, hasta mediados del siglo XIX d. de C., cuando los científicos descubren en "Tell el Amama" los restos de Akhetaton, la gran ciudad de Aton.
Freud instaura la hipótesis de que Moisés fue un príncipe egipcio que perteneció a la elite del movimiento político-religioso de Akhenaton, tomó su idea del monoteísmo y la difundió y perpetuó en el mundo occidental.

1.El cambio que produce Akhenaton es importante; los egipcios adoraban un extenso panteón de dioses, alrededor de 360. Ellos pensaban que los dioses y el mundo habían nacido de un demiurgo, Atun (un dios ictifálico) que es el sol, que de su propia simiente engendra una pareja, se come su propia semilla, dice el mito, y de su boca nacen: Shu (soplo del viento) y Tefnut (la diosa de la unidad). Esta pareja primordial crea la tierra y el cielo que se unen y de ellos nacen los grandes dioses básicos: Isis, Osíris y Seth.
La religión egipcia conserva muchos rasgos de la antigua religión de las diosas primitivas; Isis aún persiste en la virgen María, y Osiris que es asesinado y despedazado por su hermano Seth, y que reedita los antiguos rituales sacrificiales agrarios de la Diosa.
El advenimiento del patriarcado produce el cambio hacia la adoración de los dioses masculinos. Akhenaton profundiza y desarrolla este cambio imponiendo la idea de un solo Dios abstracto, como persiste en las religiones actuales. Uno de los cambios que produjo Akhenaton en el estilo egipcio fue la representación humana deformada, incluso de si mismo

2. El nuevo dios, "Aton" estaba representado por un símbolo, el disco solar con rayos terminados en pequeñas manos benéficas. La característica central de la nueva religión es que "Aton" es el dios de la bondad, de la verdad y de la ética. Son nuevos valores que no estaban en los dioses principales egipcios.
Freud dice que, la nueva religión es una religión contraria a las tradiciones y los hábitos milenarios y que el monoteísmo riguroso instala la intolerancia religiosa por primera vez en Egipto. Akhenaton impuso el nuevo Dios con claridad, consecuencia, aspereza e intolerancia. Cerró templos, prohibió el servicio divino tradicional, borró la palabra dioses en plural de los monumentos antiguos y expropió el patrimonio de la casta sacerdotal.
Para Freud el disco solar no antropomórfico preanuncia la ausencia de representaciones en el monoteísmo judío y musulmán. Las representaciones figurativas en el cristianismo serian una regresión. Otro elemento común es la circunsición entre los egipcios que persiste en el pueblo judío. Y por ultimo en la religión de Aton cobra relevancia la noción de impureza tan presente en el monoteísmo judeo-cristiano y musulmán.
Tiye, su madre tuvo gran influencia en la vida de Akhenaton; dirigió mucho tiempo las redes del gobierno; contestaba las cartas que Akhenaton no contestaba. Destaca que Akhenaton construye su tumba en la que se ubica al lado de su madre ocupando el lugar del padre. Abraham describe a Tiye enérgica e inteligente. Señala la rivalidad con el padre y el apego a la madre. Akhenaton era un hombre entregado a la ensoñación, inactivo hasta la pasividad, último en una dinastía de hombres guerreros, poderosos dominadores del pueblo, que extendieron los limites del imperio. A la manera del neurótico, Akhenaton según Abraham desplaza los impulsos parricidas que no puede dirigir contra la persona del padre ni contra los hombres, hacia los muertos y hacia las imágenes de los dioses ancestrales.
La religión monoteísta implica la supresión de la expresión de los impulsos agresivos y crueles. La ética de la verdad y del amor, de la nueva religión, se sostiene en el rechazo manifiesto de toda sombra de odio y de violencia. Abraham dice que el Dios de Akhenaton respondía a su propia imagen de hombre poco violento que vivió en un espacio de ensoñación y distancia que ahora llamamos distancia esquizoide y que contribuía a mantener una desusadamente amplia sublimación del sadismo. Sostenía la creencia narcisista de la semejanza en la bondad entre todas las personas; negó el odio y la codicia de los hombres que cada vez era más visibles y cercanos.
Abraham desarrolla un aspecto nuevo de la idea de Freud de que el cristianismo es una regresión de la humanidad hacia la construcción del superyo, porque admite la adoración de imágenes y de objetos de culto tangibles y antropomórficos. Dice que ante la realidad de odio y miseria, los hombres necesitan la presencia de ideales concretos mas cercanos a un padre real, y que la pérdida del rico panteón de dioses contribuyó a la impopularidad de Akhenaton y también a la de Moisés mismo.
El reinado de Akhenaton produjo la caída de todo lo que construyó, y se extendió hasta el derrumbe del gran imperio que había sido forjado por las generaciones de su dinastía, la poderosisima dinastía XVIII.
Sin embargo sus ideas fundaron el monoteísmo de la cultura occidental y persisten hasta ahora con la misma fuerza con que aparecen en el himno a Amón escrito cien años después de la destrucción de Akhetaton la ciudad sagrada del faraón hereje.

Siguiendo a la hipótesis de Freud que considera a Akhenaton creador del monoteísmo pensamos en que el faraón seria portador de acuerdo con Bion, de una idea mesiánica.
La idea mesiánica es una idea nueva nacida de un proceso de cambio que a su vez nace de una crisis en un grupo o en una sociedad, que se encarna en una persona, el mesias, y que la impulsa a un acto profundo de creación e instalación de lo nuevo. Puede ser dirigida por Eros o por Tanatos. La idea mesiánica es siempre turbulenta y conmueve las viejas estructuras. Entre la idea mesiánica y las estructuras establecidas (el establishment) surge un conflicto entre continente y contenido, que Bion llama catastrófico. El conflicto según su intensidad y evolución puede producir la integración de la idea mesiánica en el establishment, la destrucción del establishment o la destrucción de la idea mesiánica. La idea mesiánica de Akhenaton y el cambio catastrófico llevaron a la destrucción del mesias y del establishment. Sin embargo, si tomamos a Moisés como su nuevo portador, la idea del monoteísmo creció por fuera de su continente, se extendió a la cultura judeocristiana y persistió hasta ahora.
Algunas referencias Bibliográficas
Abraham, Karl. (1961). “Estudios sobre psiquiatría y psicoanálisis” . Buenos Aires, Editorial Hormé.
Bion, W. R. (1966). “Cambio catastrófico”. Revista de Psicoanálisis, Tomo XXXVIII, Nro. 4, A.P.A., Buenos Aires, 1981.
Driotton, Etienne, Vandier, Jacques (1938). “Historia de Egipto”. EUdeBA, Buenos Aires 1973.
Dulitzky, Jorge. (2001). “Freud, Moisés, los judios y los egípcios” Revista de Psicoanálisis. Número especial Internacional Nro.: 8, A.P.A., Buenos Aires, 2001.
Granel, Julio. “Comentario sobre cambio catastrófico” . Revista de Psicoanálisis, Tomo XXXVIII, Nro. 4, A.P.A., Buenos Aires, 1981
Freud, S. (1939 ( 1934-38). “Moisés y la religión monoteísta”. Volumen XXIII. Amorrortu Editores.