lunes, 22 de septiembre de 2008

SALUDO DEL PRESIDENTE DEL ESTADO DE ISRAEL


Salutación del Presidente del Estado de Israel, Sr. Shimón Peres,al Pueblo Judío en ocasión del Año Nuevo Judío 5769

Un país tan pequeño en tamaño como Israel tiene pocas alternativas fuera de buscar la grandeza en otras facetas. Debe explorar la fuerza del espíritu, la profundidad de la fe, la oferta de innovación y la promesa oculta de la ciencia.

Desde su creación, hace 60 años, Israel ha demostrado que a pesar de la escasez de tierras y agua, desarrolló una de las economías más avanzadas y resistentes de la tierra. Afrontando desafíos sin proporción con su tamaño territorial o demográfico, además de amenazas existenciales, Israel ha perseverado. Lo hizo, por medio de la movilización de sus recursos humanos y su fortaleza militar. Reforzó su democracia y su deseo de paz.

Israel pasó siete guerras durante sus sesenta años. Superado en número y en armas, siempre fue independiente y seguro de sí mismo. Ganar las guerras permitió a Israel triunfar en su batalla por la paz y firmar acuerdos de paz con Egipto y Jordania. Hoy, sigue negociando con los palestinos, sin perder la esperanza de hacer la paz con todo el mundo árabe.

Promoviendo una política de paz y siendo fieles a la ética judía "Ama a tu prójimo como a ti mismo", manteniendo un sistema de defensa que se adelanta al peligro y una democracia resistente guiada por los valores morales de nuestra tradición, podemos demostrar que lo que nos fue otorgado en el Monte Sinaí no se perdió en el desierto.

La realización de la visión sionista es una historia que inspiró tanto a la nación como al estado. Con su establecimiento, el Pueblo Judío confió a Israel la función de preservar y desarrollar el legado histórico judío, sobre una plataforma moral, proclamando que "Todos los seres humanos son creados a la imagen de Dios."

Comprometido con nuestra fe y con el valor de Tikún Olam, Israel debe seguir cumpliendo un papel en el cumplimiento de los desafíos globales del mañana. Siendo pequeños en tamaño y población, debemos ser más grandes en el campo de la ciencia y servir de laboratorio mundial en la búsqueda de una energía alternativa, principalmente solar, de modo de reducir la contaminación y secar el pantano de petrodólares que alienta el terror.

La humanidad tendrá que generar agua para responder a la creciente demanda humana, prevenir la sed y permitir la existencia de un medio ambiente armónico y sostenible para el hombre y la naturaleza. Israel se ha superado en ese terreno y debemos seguir invirtiendo esfuerzos en esta búsqueda.
Debemos también cultivar un sistema de enseñanza innovador centrado en herramientas y capacidades de pensamiento más que en la acumulación de datos. La fortaleza histórica del pueblo judío se ha basado y debe seguir haciéndolo, en el estudio y la aplicación del conocimiento.

Demostramos en el pasado, y debemos volver a hacerlo en el futuro, que el Pueblo Judío puede liderar la vanguardia de la modernidad y la innovación para hacer frente a retos como la violencia y el terror omnipresente que afronta hoy en día el mundo.

Asimismo, debemos responder a los retos que afrontan las comunidades judías de todo el mundo, tales como la asimilación, la creciente brecha entre las diferentes comunidades y la mayor necesidad de fortalecer los lazos entre la juventud judía en la Diáspora y en Israel.

Precisamente porque somos una nación pequeña, el Pueblo Judío debe generar la grandeza inherente a las capacidades humanas.

Rosh Hashaná Saméaj

Shimón Peres