miércoles, 10 de diciembre de 2008

LA PARASHA DE LA SEMANA


PARASHA VAISHLAJ

Resumen

En nuestra parashá, podemos encontrar la lucha que Iacov mantuvo con un ángel. Esta tuvo lugar una noche y el enfrentamiento comienza una vez que el patriarca queda sólo. Iacov en su vida ya conocía la confrontación, la astucia, el miedo y el triunfo. Esav y Laban constituyen las señales de un hombre que se siente predestinado y que ha tenido revelaciones que lo prueban. Luego de esta lucha hay un cambio en el nombre de Iacov. Su nuevo nombre es Israel. “ No se dirá tu nombre Iacov sino Israel porque has luchado con Di-s y con los hombres y has vencido ”. Cuando Iacov pregunta el nombre de su contrincante, éste responde: ¿ Por qué me preguntas por mi nombre ?. En esta pregunta se condensa el misterio del relato. La pregunta de Iacov era retórica porque seguramente sabía con quién estaba luchando. Llamó al lugar donde se produjo la contienda Peniel ( cara de Di-s ) porque dijo: “ Vi a Di-s cara a cara y fue liberada mi alma ”. La lucha de Iacov es la lucha del pueblo de Israel durante todas las generaciones. Su vida es el prototipo del destino del pueblo judío en la diáspora. Él es el patriarca más perseguido, el esclavizado, el que debe huir y sufrir. Hasta el día de hoy, Iacov se halla solo y solitario. Debe enfrentarse en luchas nocturnas frente aquellos que quieren borrarlo del escenario histórico, afectando su integridad física y su identidad. Deberemos sacar a relucir nuestro heroísmo y valor y nunca pero nunca bajar los brazos y renunciar a nuestra religión.


COMENTARIO DE LA PARASHA VAISHLAJ

RAB GUSTAVO SURAZSKI

Lucha en Dos Frentes

Nos encontramos en el capítulo 32 del libro de Bereshit. ‘Y quedó Iaakov a solas, y luchó un varón con él hasta el amanecer’. Iaakov lucha con este varón, lo vence, y su nombre deja de ser Iaakov y pasa a ser Israel.Ahora...¿quién era este hombre que molestó a Iaakov durante toda esa noche? ¿Era un ladrón que quiso asaltarlo? ¿Fue este hombre de frente y le empezó a pegar o empezaron discutiendo y terminaron ‘boxeando’?La Torá calla y no brinda muchos detalles al respecto.Sin embargo la Guemará en el Tratado de Julin nos brinda dos interesantes conclusiones respecto a la identidad de este hombre. Rabí Shmuel bar Najmani, nos dice allí que Iaakov peleó contra un Oved Kojavim, un idólatra. Rab Shmuel bar Aja, nos dice que Iaakov peleó contra un Talmid Jajam, un alumno erudito en Torá.¿Cómo puede entenderse semejante discrepancia? Se está hablando del día y la noche…El varón idólatra representa a los impulsos asimilatorios; a aquellos elementos de nuestro entorno que nos empujan a abandonar la senda de la Torá. El alumno erudito en Torá -por su parte- representa a la tradición de Israel; a aquellos elementos que nos estimulan a aferrarnos al interminable manantial de sabiduría y espiritualidad que emana de nuestra Torá.Y -aunque resulte paradójico- también nosotros luchamos con ambos varones al mismo tiempo. Intentamos vencer al varón idólatra, a los impulsos asimilatorios y nos llenamos la boca hablando de nuestro afán por derrotar a la asimilación, y por otro lado luchamos contra el varón erudito en Torá…A menudo invertimos energías en proyectos de judaísmo light, vacíos de Torá.La lucha contra ambos resulta vana y estéril. La victoria de uno representará -necesariamente- la derrota del otro; no podrán vencer los dos…No bastan los discursos huecos sobre el hemshej o sobre el goldene keit para vencer al varón gentil. Si no nos agrupamos en derredor de aquellos valores que emanan del Talmid Jajam, su derrota será un hecho y ya no habrá tiempo de llorar.El varón idólatra nos asecha. Y el varón erudito en Torá, observa impávido la escena.¡Dejenme que los ayude! ¡Si se acercan a mí, vencemos seguro!Pero no...Preferimos seguir en la lucha vana y pelear contra los dos. Hoy una cachetada a éste, mañana un golpe a aquel otro…Quiera Di-s abrir nuestros ojos y hacernos entender la falta de sentido de esta doble lucha.