sábado, 20 de diciembre de 2008

UNA BREVE HISTORIA DE JANUCA Y MAOZ TZUR


UN POCO DE HISTORIA

Januka empieza el 25 de Kislev y dura 8 días. En esta fiesta se conmemora la victoria de Judá, el Macabeo, y sus seguidores sobre las fuerzas del tirano sirio Antíoco Epifanes a mediados del siglo II a.e.c., y la reinauguración del Templo de Jerusalem que los sirios habían profanado.

En Januka celebramos algo más que una simple victoria militar sobre un poder exterior que intentó aniquilar el judaísmo. La amenaza para nuestro pueblo era tanto interna como externa. La asimilación a la cultura helenística era tan grande que ciertos elementos en la sociedad judía intentaron asimilarse completamente, querían ser aceptados como ciudadanos griegos y participar en la cultura griega a expensas de su propia cultura judía. La resistencia de los Macabeos y sus aliados a los intentos forzados de asimilación preservaron el judaísmo.

La historia de Januka es la eterna lucha del pueblo por seguir siendo judíos en un mundo no-judío.

Para celebrar su victoria y la reinauguración del Templo, los Macabeos proclamaron una fiesta de ocho días que debía ser observada cada año. De acuerdo a la leyenda talmúdica, cuando los Hasmoneos conquistaron el Templo y lo santificaron, sólo les fue posible encontrar una sola jarra de aceite que aún tuviera el precinto del Gran Sacerdote, que contenía la cantidad de aceite suficiente para mantener encendida la Menorá durante un solo día. Pero, como nos cuenta la historia, ocurrió un milagro y el aceite que había en esa jarrita ardió durante ocho días, tiempo suficiente para hacer el nuevo aceite.

La Janukiá (candelabro de 8 brazos) encendida se ha convertido en un símbolo tanto de nuestra resistencia física, como nuestra resistencia espiritual a la tiranía y a la asimilación.

El heroico triunfo Macabeo lo encontramos en las palabras del profeta Zacarías (4,6): “No por mi fuerza, ni por mi poder, sino por mi Espíritu –dice el Señor–”

MAOZ TZUR

Esta canción que se entona después del encendido de las velas de Janucá, fue compuesta en el S. XIII en Alemania, por un autor del cual se conoce sólo su nombre: Mordejay, que se puede leer por las letras que se encuentran al inicio de cada fragmento, como acróstico.
El himno Maoz Tzur que se entona con bello ritmo, relata la
salvación de los judíos de distintas amenazas y acosos, desde la salida de Egipto, el regreso a Sión después del exilio babilónico, la salvación en tiempos de Ester y Mordejay, hasta el milagro de Januká.

El texto completo en fonética dice:

Maoz Tzur ieshuati, Leja Nae Leshabeaj
Tikon Bet Tefilati vesham toda nezabeaj
Leet tajín matbeaj
Mitzar hamnabeaj
Az egmor beshir mizmor
janucat hamizbeaj


Raot Sabea nafshi beiagón koji kilá
Jayai mererú bekoshí beshibud maljut Eglá
Ubiadó Haguedolá
hotzí et hasegulá
Jeil paró vejol zaró
iaredú keeven bimetzulá


Devir kodesho Hevianí vegam sham lo shakateti
Uvá nogués vehiglani ki zarim avadeti
Veidin raal masajti
kimat sheavarti
Ketz babel zerubabel
leketz shivim noshati.


Kerot komat berosh bikesh agagui ben hamedata
Venihiyata lo lefaj ulemokesh vegavató nishbata
Rosh ieminí Niseta
Veoiev shemó majita
Rob banav vekinianav
al haetz talita.


Ievanim nikbetzu alay azai bimé jashmanim
Ueartzú jomot migdalai vetimú kol Hashamanim
Uminotar kankanim
naasá nes lashosanim
Benéi bina ieméi shmona
kavu shir urenanim.


Jashov zeroa kodesheja vekarév iom haieshuá
ase na lemaan shemeja lihiot lanu teshua
Ki arjá lanu haieshua
veéin ketz limé haraá
Dejé admón betzel tzalmon
hekemem lanu roe shivá.


En su traducción al español su texto dice:

Fortaleza roca de salvación, a Tí es adecuado alabar. Establece la casa de mi plegaria, y allí un sacrificio de agradecimiento ofrendaremos.
Para el momento que establezcas el degüello del opresor que ladra, Entonces completaré con una canción sálmica la inauguración del altar

De males saciose mi alma, con la angustia mi fuerza se agotó, mi vida amargaron con dureza, en la esclavitud del reinado becérrico (Egipto).
Y con Su mano la grande, saco a la atesorada (Israel), El ejército del faraón y toda su descendencia bajaron como una piedra en el abismo (Mar rojo)

Al palacio de Su santidad me trajo y tambien allí no estuve tranquila y vino el hostigado (Nebujadnetzar) y me exilió porque extraños (dioses) serví. y un vino envenenado (idólatra) vertí, por poco casi pasé (desaparecí), El fin de babilonia (fue con) Zerubabel al fin de setenta (años) fui salvada.

Cortar la estatura (cabeza) del ciprés (Mordejay) procuró, el Agagueo (Hamán) hijo de el Medateo, y se hizo (convirtió) para él como trampa y tropiezo y su orgullo fue cesado. la cabeza del Yemineo (Mordejay) alzaste y el enemigo su nombre borraste
La cuantiosidad de sus hijos y sus pertenencias sobre el árbol colgaste.

Griegos se reunieron sobre (contra) mí, entonces en los días de los Jashmoneos (Macabim) y derrumbaron las murallas de mis torres, e impurificaron todos los aceites;
y de lo que quedó de las botellas se hizo un milagro a los "rosales" (los tzadikim)
y los hijos entendedores (Rabinos de la época), ocho días, establecieron cántico y alegrías.

Descubre el brazo de Tu santidad y acerca el fin de la salvación, venga la venganza de Tus siervos de aquella nación la malvada;
porque se prolongó la hora y no hay fin a los días de la maldad, desplaza al Rojo (Esav), en la sombra de la oscuridad, levanta para nosotros los pastores que son 7 (Abraham, Itzjak, Yaakob, Moshé, Aharón, Yosef y David).