jueves, 16 de julio de 2009

RESUMEN DE LAS PARASHOT DE LA SEMANA


RESUMEN DE LAS PARASHOT DE LA SEMANA

MATOT
Moshé enseña las reglas y restricciones que rigen los juramentos y los votos, y en especial, el papel del padre y del marido en el mantenimiento y la anulación de un voto. Los israelitas se enfrentan a Midián, matando a los cinco reyes midianitas, a todos los hombres, y a Bilaam. Moshé no ve con buenos ojos que se hayan tomado cautivas a las mujeres, porque fueron ellas las que indujeron al pueblo judío a que pecara. Moshé reprime a los oficiales. Se cuenta y distribuye el botín de guerra. Los comandantes le informan a Moshé que entre los israelitas no hubo ni una sola víctima. Presentan una ofrenda, que Moshé y Elazar toman y colocan en el Ohel Moed (Tienda de Reunión). Las tribus de Gad y Reuven, que poseen grandes cantidades de ganado, le piden a Moshé que permanezcan donde están, y no crucen el río Jordán para ingresar a Israel. Le explican que la tierra donde se hallan actualmente es muy apta para que paste su ganado.La respuesta inicial de Moshé es que tal pedido va a desalentar al resto de los israelitas, y es equivalente al pecado de los espías. Ellos le aseguran que primero ayudarán a los demás israelitas a hacer la guerra y conquistar a Israel, y que recién después regresarán a sus hogares, al este del Jordán. Moshé acepta su pedido, a condición de que cumplan con su parte del trato.

MASEI
La Torá enumera los cuarenta y dos campamentos que tuvieron los israelitas durante su travesía de cuarenta años, a partir del Exodo, y hasta que cruzaron el río Jordán en su ingreso a Eretz Israel. Hashem ordena a los israelitas que expulsen a los cananeos de Eretz Israel y que demuelan todos los vestigios de su idolatría. Se advierte a los israelitas que si no dejan a la tierra completamente libre de cananeos, los que queden serán como espinas en los ojos, y aguijones en los costados. Se definen los límites de Eretz Israel, y se manda a las tribus a que separen cuarenta y ocho ciudades para los leviim, quienes no reciben una porción normal en la división de la tierra. Se deberán establecer ciudades de refugio: aquél que asesine en forma inintencional podrá huir a dichas ciudades. La Torá permite el casamiento entre las distintas tribus. Las hijas de Tzelofjad se casan con miembros de su propia tribu, para que su herencia permanezca en su tribu. Así llega a su fin el Libro de Bamidbar/Números, el cuarto de los Libros de la Torá.