miércoles, 19 de agosto de 2009

RESUMEN DE LA PARASHA SEMANAL


SHOFTIM

Moshé le dice a los Hijos de Israel que elijan jueces y policías en sus ciudades. Sobornar
esta prohibido, aún con la suma mas pequeña. Los árboles no deberán ser plantados cerca del Altar de D-os, como hacían los idólatras. Son detallados defectos y otros puntos de descalificación en los animales designados para hacer sacrificios. El Gran Sanhedrín toma decisiones obligatorias en nuevos casos, basado en el criterio de la Torá.
Aun un estudioso muy capacitado que se niega a aceptar las decisiones del Sanhedrín merece la pena de muerte. Un Rey Judío puede tener posesiones y símbolos de poder que
corresponden al honor de su puesto, pero no para acrecentar su auto-estima. El tiene que escribir dos rollos de Tora para sí mismo; uno de los cuales debe llevar siempre consigo para
que no se haga arrogante. Los Cohanim y Leviim no heredan tierra en Israel, sino que son mantenidos por medio de las ofrendas y diezmos de los Hijos de Israel. Todo tipo de
adivinaciones, incluyendo astrología y sesiones de espiritismo, son prohibidos. D-os le promete al Pueblo Judío que le enviará profetas para que los guíe, y Moshé explica como se distingue a un verdadero profeta de uno falso. Son creadas ciudades de refugio para uno que mata accidentalmente, y se convierte en refugiado de la venganza de la familia del fallecido. Sin embargo, a uno que mata con intención, si la corte lo sentencia a muerte, es ejecutado. Se le advierte a los Hijos de Israel no moverse de sus límites para incrementar su propiedad.
A dos testigos que conspiran para provocar un daño a alguien, se los castigará con el mismo castigo que trataron de causarle a la parte inocente. A un Cohen se lo unge cuando Israel va a la guerra para que el pueblo incremente su confianza en D-os. Entre los que están descalificados para ir a la guerra se encuentran cualquiera que haya construído una nueva casa y no haya vivido en ella aún, o quien es miedoso o temeroso de corazón. Se le debe dar la oportunidad de hacer la paz a los enemigos , pero si ellos se niegan, se debe matar a todos los hombres. Los árboles frutales son conservados y no cortados innecesariamente durante el sitio. Si se encuentra un cuerpo entre ciudades, los sabios de la ciudad más cercana deben hacer expiación por una posible negligencia.