sábado, 18 de abril de 2009

EL DOMINGO 19 DE ABRIL PODEMOS VER


EL CANAL ENCUENTRO EMITIRÁ “MUJERES DE LA SHOÁ”

El domingo 19 de abril a las 23 hs, el Canal Encuentro emitirá el documental “Mujeres de la Shoá”, una producción de la Universidad de La Matanza (UNLaM) para el Museo del Holocausto. Será en el marco del 66º aniversario del Levantamiento del Ghetto de Varsovia, que a partir de una resolución del Ministerio de Educación (2000) se recuerda en las aulas como el “Día de la Convivencia en la Diversidad Cultural”.
“Mujeres de la Shoá” refiere a las historias de Gina Ladanyi, Eugenia Unger, Micheline Papiernik, Lea Richter, Hanka Jakubowicz y Raia Mazur, sobrevivientes de la maquinaria nazi que asesinó a seis millones de judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
Es un film testimonial que revive y reconstruye el calvario y el horror que atravesaron las mujeres judías durante el Holocausto. A través de entrevistas a las seis sobrevivientes, muestra el papel fundamental que las mujeres cumplieron luchando y resistiendo a la opresión, el maltrato, la degradación y la muerte.
El rol de la mujer en la Shoá: su fortaleza, valentía en los distintos momentos como las invasiones nazis, los ghettos, los campos y la Resistencia son tema central del documental, un testimonio de su fuerza y entereza como el sostén de la familia en esos terribles tiempos.
El film, además de los relatos de las sobrevivientes, incluye material de época, así como poesías escritas y recitadas por mujeres, animación y breves representaciones de actrices

miércoles, 15 de abril de 2009

LA PARASHA DE LA SEMANA


Parashat Shmini
פרשת שמיני

Desfile de Modelos
'Y fue en el octavo día, que llamó Moshé a Aharón y a sus hijos, y a los ancianos de Israel. Y dijo a Aharón: ‘Toma para ti un becerro, por expiación, y un carnero por holocausto, sin defectos, y ofrécelos delante del Eterno’ (VaIkrá 9, 1-3)En la vida, ser un ejemplo no es una elección, sino que depende de la función que desempeñamos en nuestra sociedad o en nuestro grupo. En realidad, todos, en mayor o menor medida, somos imitadores e imitados. Casi que es una ley de la naturaleza...Parashat Sheminí, la porción de la Torá que leemos esta semana, aborda en sus primeros versículos esta temática. Aharón, hermano mayor de Moshé, es convocado para acercarse al altar de sacrificios y -según parece- tenía miedo y vergüenza. Parte del pueblo -cuentan nuestros sabios- comenzó en aquel momento a difamarlo: ‘Han visto a Aharón’, decían. ‘Ayer sirvió al becerro de oro; hoy quiere servir a Di-s…’.Aharón se sentía impotente; advirtió súbitamente que había perdido credibilidad. Su corazón latía con fuerza y todo su ser estaba atemorizado. ¿Cómo dar lustre, nuevamente, a su imagen? ¿Cómo hacer para recuperar el prestigio perdido?Aharón era un modelo, y casi que no lo sabía…Su permisividad en el episodio del becerro lo transformó en un anti-líder, preso de la burla popular.Y es la misma Torá la que le da la enseñanza, a él y a nosotros. ‘Toma para ti un becerro, por expiación y un carnero por holocausto, sin defectos, y ofrécelos delante del Eterno. Y a los hijos de Israel háblales diciendo: Tomad un macho cabrío por expiación y un cordero de edad de un año, sin defectos, por holocausto’.‘Primero -dice Dios a Aharón- expiarás tú; luego expiará el pueblo. Debes demostrarle a Israel, que tiene un líder con la humanidad suficiente para reconocer sus errores y -sólo allí- recuperarás la autoridad para exigirles rectitud y honestidad. Debes marchar al frente del pueblo también a la hora de la autocrítica; ellos también te tomarán como ejemplo cuando limpies tus transgresiones en público’.Ya lo dijo alguna vez Raban Iojanán ben Zakai: Bienaventurada es aquella generación cuyos líderes son lo suficientemente hombres como para admitir sus pecados. Esos son los modelos a imitar.

RAB GUSTAVO SURAZSKI

RESUMEN DE LA PARASHA SHEMINI

Los cohanim asumieron sus cargos después de los siete días de iniciación.En ese momento toda la congregación estaba de pie en actitud reverente frente al altar, mientras Aharón ofrecía sacrificios por sí mismo y por la nación entera.Después que hubo bendecido a la asamblea, Aharón se unió a Moshé en el interior del Mishcán y a su regreso las porciones del sacrificio que estaban aún en el altar fueron consumidas por el fuego Divino. Viendo esto, el pueblo cayó de rodillas.Nadav y Avihú, los hijos mayores de Aharón, ofrecieron incienso sobre fuego no consagrado y no tomado del altar.Una transgresión tal por parte de cohanim, que debían dar el ejemplo para el resto de la asamblea, era imperdonable.En consecuencia, ambos fueron condenados a ser consumidos por el fuego que venía “de la presencia del Señor”, y murieron instantáneamente.Aharón estaba abrumado por el dolor de esta tragedia, pero Moshé le explicó que los cohanim tenían la responsabilidad especial de mantener el elevado nivel de santidad requerido de ellos por Hashem.
Para evitar que los restantes cohanim se impurificasen tocando los cadáveres, los primos de Aharón, Mishael y Eltzafán (que no eran sacerdotes), fueron encargados de sepultarlos.Aharón y sus dos hijos restantes, Elazar e Itamar, recibieron instrucciones de no manifestar aflicción,para demostrar su sumisión a la voluntad de D-sTambién se advirtió a los cohanim que no bebieran licor fuerte (como lo habían hecho Nadav y Avihú) antes de cumplir con sus deberes en el Mishcán o de instruir al pueblo.
Aharón y sus hijos dejaron de comer su parte de la ofrenda de pecado llevada en nombre del pueblo, y el sacrificio se quemó completamente.Esto contradecía la orden de que una cierta porción de la ofrenda fuera comida por ellos dentro del Mishcán. En respuesta al reproche de Moshé, Aharón le explicó que puesto que el korbán se había tornado impuro y no había una orden específica de D-s respecto a cómo actuar en ese caso, estaba prohibido comerlo.
Pureza y santidad debían ser los principios subyacentes en la vida diaria entre los judíos.Aunque tenían permitido comer carne de animales, estaban restringidos en cuanto a la elección de alimentos, pues debían abstenerse de comer productos impuros, no casher.
Sólo debían ingerir carne de aquellos cuadrúpedos que tenían completamente divididos los cascos y eran rumiantes. (Esto significaba que especies como el camello, la liebre y el cerdo estaban prohibidas).En cuanto a peces, sólo debían comer los que tenían aletas y escamas. (Esto excluía los moluscos y otras especies semejantes).En cuanto a los pájaros, los de rapiña fueron declarados prohibidos.Algunos insectos y criaturas que se arrastran fueron clasificados como impuros.
Por ende, se hizo una distinción “entre lo impuro y lo puro, y entre los animales que pueden ser comidos y los que no pueden serlo”.
(Extraído del libro “Lilmod ULelamed” de Edit. Yehuda)

EL MARTES 21 TENEMOS UNA CITA IMPOSTERGABLE


martes, 14 de abril de 2009

EMPEZAMOS LA CUENTA DEL OMER


SEFIRAT HAOMER




BARÚJ ATÁ ADONÁI, ELOHÉINU MÉLEJ HAOLÁM, ASHÉR KIDSHÁNU BEMITZVOTÁV, VETZIVÁNU AL SEFIRÁT HAÓMER.

Bendito eres Tú, Adonai nuestro Dios, Rey del universo, que nos ha santificado con Sus mandamientos, y nos ha ordenado lo concerniente a la cuenta del Omer.

Es una mitzvá (mandamiento) contar cuarenta y nueve días a partir del día de la ofrenda del Omer, el dieciseis de Nisán.La mitzvá consiste en contar tanto la cantidad de días como de semanas, como lo indica la Torá, “Deberán ser siete semanas completas”.
¿Cuál es el verdadero significado de esta cuenta?Cuando los Bnei Israel fueron liberados de Egipto, Moshé les dijo que se les daría la Torá luego de cuarenta y nueve días.Con gran expectativa de recibir ese regalo Divino, cada judío llevó una cuenta propia, esperando que el gran día llegue.Luego, Hashem estableció la cuenta como una mitzvá permanente.
Otro motivo para esta mitzva es que el dieciseis de Nisán, el segundo día de Pesaj, se traía una ofrenda omer para la comunidad en adicion a los sacrificios de Iom Tov (dia festivo)En Levítico (el tercer libro de la Torá), el versículo (23:15) declara: “Contaréis…desde el día en que habéis traído el Omer como ofrenda cernida…”.El Omer era una medida de cebada (de aproximadamente 2 litros) que los judíos traían como minjá -Ofrenda de la Tarde- el segundo día de Pesaj.A esto le seguía la cuenta del Omer, donde los judíos contaban cada día durante siete semanas -cuarenta y nueve días en total-conducentes a la festividad de Shavuot en el quincuagésimo día, el que también celebra el recibimiento de la Torá en Sinaí.
Aún después de la destrucción del Primer y Segundo Templo al que se traían estas ofrendas, la tradición de contar el Omer continuó.Contamos desde Pesaj, el tiempo de redención de la esclavitud física de Egipto, hasta la entrega de la Torá para demostrar que la redención espiritual alcanzada por el estudio y el cumplimiento de la Torá se consideran aún más importantes que lo que fue la liberación física.
La Torá nos ordena que contemos siete “semanas completas serán” (23:15), haciendo alusión a ellas durante este período, éste es un deber especial para perfeccionarnos nosotros mismos y sobrellevar cualquier obstáculo que nos aparte de Hashem.
Al final del rezo vespertino de cada uno de estos cuarenta y nueve días, el judío recita una bendición y luego debe verbalizar el número correspondiente a ese día.Además de conmemorar la cuenta del Omer, los cuarenta y nueve días de la sefirá también expresan el ansioso anhelo del judío por recibir la Torá en Shavuot, cincuenta días después de experimentar la liberación de Pesaj.
(Extraido de tora.org.ar)