martes, 25 de agosto de 2009


PARASHA KI TETZE
פרשת כי־תצא

El Examen Ya Empezó
La Parashá de esta semana, Parashat Ki Tetzé, menciona uno de los preceptos más incomprensibles de toda la Torá, la Halajá de la Iefat Toar, de la mujer bonita que fue tomada como prisionera en el campo de batalla.¿Qué pasaba si algún hombre judío se enamoraba de aquella bella prisionera? La Torá permite el matrimonio del judío con esta mujer idólatra, pero le hace esperar un poco para el ansiado LeJaim. La mujer era ingresada a casa del hombre, debía afeitarse su cabeza, debía dejar crecer sus uñas, cambiarse su vestido de cautiverio y llorar a su padre y a su madre durante treinta días.Para reiniciar su vida, la mujer debía tomarse treinta días. Debía examinar su pasado, su idolatría (representada aquí por su padre y por su madre, quienes la educaron por ese camino) y recién allí ingresar en el pueblo judío.
El Zohar, piedra basal de la mística judía, vincula estos treinta días de llanto e introspección de la mujer cautiva con el mes de Elul, el mes previo a Rosh HaShaná que dedicamos justamente a ello, a revisar nuestro interior y echar una mirada a nuestro pasado para darle una vuelta de tuerca y enderezar lo que está torcido en nuestras vidas.Nuestra tradición enseña que no se puede llegar a la sinagoga el día de Rosh HaShaná sin haber hecho los deberes. Es como el examen psicométrico para entrar a la universdad, aquí en Israel. Hace falta una preparación previa, estudio y reflexión.No podemos sentarnos en el banco ante la hoja en blanco porque las preguntas son difíciles de responder y si no ejercitamos en casa, difícilmente ese examen pueda dar buenos frutos.No se puede llegar al Beit HaKneset en Rosh HaShaná y decir: ‘¡Que suene el shofar!’. Jamás dará resultados...Sólo podrá tener éxito quien se confronta seriamente con sus errores, quien sabe mirar al pasado y quien no se avergüenza al examinarse.
Quien se toma ese mes, como la mujer Iefat Toar de la Parashá, para mirar atrás y reconocer los aspectos de su vida que estaban errados, porque los frutos de su nueva vida nacerán justamente de los errores y de las grietas que tenía su pasado. Así también, los frutos de nuestro nuevo año que iniciaremos en pocas semanas, nacerán como producto de aquellas grietas que durante Elul estaremos examinando y corrigiendo.
El tiempo del examen ya comenzó.
RAB GUSTAVO SURAZSKI

LA PARASHA DE LA SEMANA

PARASHA KI TETZE

פרשת כי־תצא



El Examen Ya Empezó



La Parashá de esta semana, Parashat Ki Tetzé, menciona uno de los preceptos más incomprensibles de toda la Torá, la Halajá de la Iefat Toar, de la mujer bonita que fue tomada como prisionera en el campo de batalla.¿Qué pasaba si algún hombre judío se enamoraba de aquella bella prisionera? La Torá permite el matrimonio del judío con esta mujer idólatra, pero le hace esperar un poco para el ansiado LeJaim. La mujer era ingresada a casa del hombre, debía afeitarse su cabeza, debía dejar crecer sus uñas, cambiarse su vestido de cautiverio y llorar a su padre y a su madre durante treinta días.Para reiniciar su vida, la mujer debía tomarse treinta días. Debía examinar su pasado, su idolatría (representada aquí por su padre y por su madre, quienes la educaron por ese camino) y recién allí ingresar en el pueblo judío.El Zohar, piedra basal de la mística judía, vincula estos treinta días de llanto e introspección de la mujer cautiva con el mes de Elul, el mes previo a Rosh HaShaná que dedicamos justamente a ello, a revisar nuestro interior y echar una mirada a nuestro pasado para darle una vuelta de tuerca y enderezar lo que está torcido en nuestras vidas.

Nuestra tradición enseña que no se puede llegar a la sinagoga el día de Rosh HaShaná sin haber hecho los deberes. Es como el examen psicométrico para entrar a la universdad, aquí en Israel. Hace falta una preparación previa, estudio y reflexión.No podemos sentarnos en el banco ante la hoja en blanco porque las preguntas son difíciles de responder y si no ejercitamos en casa, difícilmente ese examen pueda dar buenos frutos.No se puede llegar al Beit HaKneset en Rosh HaShaná y decir: ‘¡Que suene el shofar!’. Jamás dará resultados...Sólo podrá tener éxito quien se confronta seriamente con sus errores, quien sabe mirar al pasado y quien no se avergüenza al examinarse.

Quien se toma ese mes, como la mujer Iefat Toar de la Parashá, para mirar atrás y reconocer los aspectos de su vida que estaban errados, porque los frutos de su nueva vida nacerán justamente de los errores y de las grietas que tenía su pasado. Así también, los frutos de nuestro nuevo año que iniciaremos en pocas semanas, nacerán como producto de aquellas grietas que durante Elul estaremos examinando y corrigiendo.

El tiempo del examen ya comenzó.



RAB GUSTAVO SURAZSKI

RESUMEN DE LA PARASHA SEMANAL


Parashá Ki Tetzé - Salieres

Comienza la parashá de esta semana refiriéndose a las leyes sobre una mujer cautiva, capturada en una guerra fuera de Canaán. Señala leyes sobre el comportamiento del hijo rebelde y su castigo.
Se le recuerda al Pueblo de Israel otras leyes y el cumplimiento de ciertas mitzvot y prohibiciones, como ser la prohibición de dejar colgado toda la noche a quien haya sido condenado a muerte en la horca, debiéndose inhumarlo en el mismo día. La mitzvá de devolver a su dueño algún objeto perdido. La mitzvá de levantar a un animal que se ha caído. La prohibición de vestir ropas del sexo opuesto. Las leyes sobre la paloma y sus pichones. La mitzvá de construir una baranda de seguridad alrededor del techo de cada casa. La prohibición de vestir Shaatnez (tela con mezcla de lana y lino). La mitzvá del uso de tzitzit. Las leyes referidas a la falsa acusación de infidelidad, de un esposo contra su esposa, después del compromiso y antes del matrimonio, o si la acusación fuera cierta, y los castigos correspondientes; también las leyes concernientes al caso de adulterio, la violación de una mujer comprometida, los matrimonios permitidos y prohibidos, especialmente con personas de las naciones de Amón y Moab.
Leyes referidas al pecado de prostitución, la prohibición de cobrar intereses a los judíos, como también sobre el cumplimiento de una promesa.
Leyes de divorcio (guet), leyes sobre el recién casado, leyes referidas al secuestro. También nos trae esta parashá leyes sobre las garantías a tomar en caso de préstamo de dinero a otro judío, sobre la obligación del pago del salario a la terminación de un trabajo.
Otras leyes referidas al levirato y a la jalitzá. También las leyes que obligan a comerciar honestamente, no usando balanzas defectuosas, ni engañando al cliente en el peso ni en las medidas.
Por último, se recuerda al Pueblo de Israel las traicioneras acciones de Amalek, debiendo borrar su recuerdo de la faz de la tierra.