lunes, 8 de febrero de 2010

LA PARASHA DE LA SEMANA


Parashat Mishpatim
פרשת משפטים

La Letra más Importante

La falta de una letra en cualquier libro de cuentos, resulta ser un simple problema de tipeo. Sin embargo, cuando nos adentramos en el universo de la Torá, no ocurre lo mismo. Cada letra allí es imprescindible. Si alguna no está, la Torá se desploma y pierde su carácter sagrado (Salvando las distancias, ocurre lo mismo con los e-mails: si les falta una letra, se pierden por el camino).Hoy quiero referirme a esa minúscula letra vav que da inicio a nuestra Parashá y que, si faltase, posiblemente alteraría el significado de toda la Torá.
VeEle HaMishpatim Asher Tasim Lifneihem.Y esta son las leyes que habrás de poner ante ellos (Shemot 21, 1).'Ve' significa en hebreo ‘Y’.RaSHI se pregunta por qué la Parashá comienza diciendo ‘VeEle HaMishpatim’ (Y estas son la leyes). ¿Por qué no dice directamente ‘Ele HaMishpatim’ (‘Estas son las leyes’ sin la letra ‘Y’)? Y dice: Ma HaRishonim MiSinai Af Elu MiSinai.Asi como las primeras leyes, aquellas que leímos la semana pasada y que trataban del vínculo del hombre con Di-s provienen del Cielo, así también las leyes de esta Parashá, que hablan del vínculo entre el hombre y su prójimo, provienen del Cielo.Esta semana hablamos de cuestiones mucho más terrenales. Nos ocupamos de ver cuál es la visión judía acerca de los huérfanos, las viudas, los extranjeros. Hablamos de robos y delitos económicos. Hablamos del respeto hacia los padres, hacia los maestros y hacia los líderes del pueblo.Esa letra vav es un puente entre ambas Parashiot. A quien le falte esa vav en su vida estará fallando severamente en su observancia.Muchos son los judíos que dicen: ‘Yo no necesito creer en Di-s para ser buena persona. Yo no robo, yo no miento...Con eso alcanza...¿O no?’. Y la verdad es que no es poca cosa…Pero no es eso de lo que se trata la Torá. Las leyes entre el hombre y Di-s provienen del Cielo. Pero también provienen del Cielo las leyes de justicia social, correcta ciudadanía y Derej Eretz. El judaísmo no hace distinción alguna entre ética y religión. Di-s es la fuente de toda ética. La ética es hija de Di-s, no un pariente lejano...Por otro lado, otros judíos –tal como hablábamos la semana pasada- agotan su judaísmo en Di-s y en el Cielo y se olvidan de mirar hacia abajo. El judaísmo es un cóctel perfecto entre Cielo y Tierra. Por momentos se nos pide mirar hacia arriba, pensar en Di-s, rezar, cuidar Su Shabat. Pero por momentos se nos pide mirar hacia abajo: visitar enfermos, ayudar al hambriento, consolar al doliente.De eso se trata –casi nada- esa minúscula letra vav que da inicio a nuestra Parashá. Si ella faltara, también la Torá se perdería por el camino
RAB GUSTAVO SURAZSKI