martes, 11 de mayo de 2010

LA PARASHA DE LA SEMANA


PARASHA BAMIDBAR
פרשת במדבר

Mensaje del Rabino
Comenzamos esta semana con la lectura del libro Bemidbar , que es conocido en castellano con el nombre de “Números”. Siendo que Bemidbar significa en “en el desierto”, nos preguntamos cuál es la relación o razón de ambos nombres. En primer lugar, el nombre Bemidbar nos orienta acerca del lugar y tiempo en el que transcurren los acontecimientos descriptos en el libro:

“Habló D´s a Moisés en el desierto de Sinaí en la Tienda de Reunión, en el primer día del segundo mes, en el año segundo de su salida de la tierra de Egipto, diciendo…” (Números 1:1)

El segundo versículo nos esclarecerá acerca del segundo nombre.

“Censad toda la congregación de Israel según sus clase y según sus prosapias, con enumeración de nombres” (Números 1:2)

Durante la travesía de los cuarenta años, D´s dispone llevar a cabo un censo de población, que en primer lugar estaba destinado solamente a los varones de veinte años o más. El motivo era que se preveía que el pueblo de Israel iba a librar batallas contra distintos pueblos a lo largo del viaje y por eso había que tener la información de aquellas personas que serían los soldados. La Tora enumera a cada una de las tribus, nombrando el jefe de las mismas, y la sumatoria final fue la del 603.550.

Los Leviim, de la tribu de Levi, no fueron censados en esta oportunidad ya que su tarea iba a ser otra:

“Mas tu habrás de encargar a los Leviim del Tabernáculo del testimonio y de todos los enseres y de todo lo que le pertenece: Ellos habrán de portar el Tabernáculo y todos los enseres y ellos habrán de administrarlo, y en derredor del Tabernáculo habrán de acampar” (Números 1:50)

La travesía se llevó a cabo con el Tabernáculo en el centro rodeado por la custodia de las familias sacerdotales y alrededor de ellos, en forma de rectángulo, caminaba cada una de las tribus.

El libro Bemidbar describe la travesía del pueblo de Israel y que va a tener lugar en tres sitios distintos: En Sinaí, en Kadesh Barnea, y en la planicie de Moab siendo esta región la última antes del ingreso del pueblo a la Tierra Prometida. Durante todo el período de travesía se sucederían acontecimientos problemáticos que mostraron la dificultad de los antiguos esclavos de adaptarse a la nueva realidad. Se hicieron cuestionamientos al liderazgo de Moisés y Aarón, hubo intentos de revuelta y también el deseo de regresar a Egipto, cosas que no ocurrieron. Pero la generación del desierto fue madurando, los antiguos esclavos murieron y sus hijos y nietos fueron quienes finalmente cumplieron con el objetivo prometido por D´s: ingresar a la tierra de Israel. A lo largo de estas semanas iremos describiendo las distintas situaciones enmarcadas en cada una de las parashiot.
DOS SEMANAS DE CONMEMORACIONES
8 de mayo de 1945 - 15 de mayo de 1948 (6 de Sivan)
En estas dos semanas se unen tres fechas, las dos primeras tienen que ver con un aniversario muy especial: la rendición de Alemania a los aliados, señalando el fin de la Segunda Guerra Mundial, y con ella el fin del régimen nazi que causó el exterminio de seis millones de hermanos; tres años después la declaración de la independencia del Estado de Israel, y la tercera la fiesta de Shavuot que celebraremos el 18 de mayo.Muchos actos se llevaron a cabo para celebrar el 65º aniversario de la rendición, y uno de ellos tuvo lugar en Israel en donde viven algunos de los veteranos de guerra. A ellos se dirigió esta semana Ehud Barak, ministro de defensa de Israel en un acto celebrado en Iad Vashem quien les dijo en su discurso:"Aqui en Yad Vashem, al pie del monumento que honra a los combatientes y partisanos, estamos de pie, con la cabeza en alto pero con el corazón doliente. Un corazón que recuerda y no olvida el alto precio, la sangre de miles e innumerables combatientes, que no dejaron de luchar hasta la derrota del nazismo. La victoria sobre la Alemania nazi fue una victoria en la batalla decisiva por el futuro de la humanidad. Sin ustedes, Hitler no hubiera podido ser derrotado y el Estado de Israel no hubiera podido ser establecido. Mostraron coraje y heroísmo y así escribieron un capitulo glorioso en el libro de la historia judía. Les decimos muchas gracias. y es nuestra obligación recordar y apreciar, y debemos enseñar a las nuevas generaciones el espíritu de sus valores y acciones. La victoria histórica y su precio, constituyen una memoria para todos nosotros y un llamado para los que buscan libertad, y para el mundo entero, para protegerse del antisemitismo, racismo, xenofobia y llamados a la destrucción. Sobre todo, debemos honrar la causa por la cual ustedes lucharon y que está detrás de nuestra lucha contra los regímenes oscurantistas"Este mensaje de Ehud Barak resuena muy fuerte en el mundo judío al comenzar el libro Bemidbar, cuarto libro de la Torá, que describe la travesía del pueblo de Israel a lo largo del desierto y hasta llegar a las fronteras de lo que sería más tarde la tierra de Israel.Después de la liberación de la esclavitud de Egipto el pueblo hebreo caminó hacia su destino, encontrando no pocos obstáculos en el camino, problemas con pueblos de la zona contra los cuales debieron librar batallas. También hubo conflictos internos derivados de la nostalgia por volver a Egipto y luchas por el poder, expresadas en cuestionamientos al liderazgo de Moisés y Aarón. Así se fue consolidando el carácter del pueblo hebreo que después de los cuarenta años de travesía, se consideraba fuerte y preparado para entrar a la Tierra Prometida.Llegamos así a la tercera fecha que es durante la cual festejaremos Shavuot , la fiesta de entrega de la Torá, y para ello debemos también prepararnos. Jag Matan Toratenu es la fiesta de entrega de la Torá y cabe la pregunta de si estamos dispuestos a recibir la Torá hoy. En el desierto nuestros antepasados lo hicieron y esta decisión trascendió estas fronteras y también la de los tiempos bíblicos.En estos días deberíamos preguntarnos acerca de qué hacemos para ser merecedores de esta entrega. El texto de la Torá habla de las dos veces en que se entregó la Torá. La primera fue accidentada porque Moisés se encontró con el Becerro de Oro y provocó la destrucción de las mismas. Pero D´s dio una segunda oportunidad, y desde ese momento consideró que cada día debemos elegir el recibirla o no. A veces nos encontramos indiferentes, otras sin demasiadas ganas, existen momentos de rebeldía, y sin duda muchos momentos de entusiasmo y ganas de pertenecer y decir que nos sentimos orgullosos de ser el pueblo del Libro, de ser nosotros quienes hemos recibido la Torá. La entrega se dio en esas oportunidades, pero recibirla es una decisión de cada día y un compromiso para toda la vida, que se trasmite, o así debería serlo, a las generaciones que nos siguen.Torat Jaim, la Torá viviente es en mi opinión, considerar a la Torá y su mensaje no como algo que se saca del Arón Hakodesh y se lee algunos días de la semana, sino como un testimonio de vida que va con nosotros y nos acompaña en todo lugar y en cada ocasión. Al rezar la plegaria en la que guardamos nuevamente la Torá decimos: "Es árbol de vida para los que se aferran a ella y proporciona la felicidad a los que la sostienen" .D´s quiera que en estas fiestas reflexionemos nuevamente acerca de nuestro vínculo con este texto y su mensaje, y seamos por siempre merecedores de recibir la enseñanza de Moisés, y que ella nos ilumine en nuestros caminos

Shabat Shalom
Rab. Ruben Saferstein