martes, 25 de mayo de 2010

PALABRAS DE VIDA


Rabí Eliezer dijo: Cuida la honra de tu prójimo como la tuya propia y no te dejes llevar fácilmente por la cólera. (Tratado de Avot 2.15.)

Las relaciones personales verdaderas se nutren y afirman con gestos solidarios y expresiones concretas de afecto. Para esto, debemos tomar en cuenta el honor de nuestros semejantes como si fuera el propio, lo que nos impone un cuidado especial con las palabras que pronunciamos y con las acciones en relación con nuestro prójimo. En este sentido, bien sabemos que no podemos evitar enojarnos en todas las circunstancias; pero muy distinto es esto a ser propensos siempre a la cólera. Esto es sumamente dañino para uno mismo y en las relaciones de convivencia con los demás.
Relata una historia que un discípulo preguntó a Rabí Schmelke: “Se nos manda amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos ¿Cómo puedo hacerlo si mi prójimo me ha agraviado?” El maestro contestó: Debes comprender esas palabras acertadamente. Ama a tu prójimo como algo que tú mismo eres. Pues todas las almas son una sola. Cada una es una chispa del alma original, y ésta es por entero inherente a todas las almas, tal como tu alma está en todos los miembros de tu cuerpo. Puede llegar a ocurrir que tu mano cometa un error y te pegue ¿Pero tomarías un palo y la castigarías por haber obrado sin entendimiento, y aumentarías así su dolor? Es lo mismo que si tu prójimo que es una sola alma contigo, te agraviaras por falta de entendimiento. Si lo castigas, sólo te hieres a ti mismo.

Selección de textos
Seminarista Dr. Gabriel Pristzker