miércoles, 26 de mayo de 2010

LA PARASHA DE LA SEMANA


PARASHA BEHAALOTEJA
פרשת בהעלתך
La lectura de la semana incluye varios temas, siendo el primero el que trata acerca del encendido de la Menorá en el Mishkán.
La Menorá es uno de los símbolos más populares del judaísmo. Así como en Janucá celebramos la rededicación del Templo luego de ocurrida la profanación del mismo, la Menorá también tiene un significado muy importante dentro del culto de Israel.
La parasha pasada- Nasó- finalizó con el enunciado de los presentes traídos al Mishkán por parte de cada una de las tribus, y siendo la de Levi la que no había hecho el aporte por prescripción divina, ellos – los levitas – fueron los encargados del encendido de la Menorá.
Los levitas como tribu encargada de la tarea específica del culto, debían estar preparados para la tarea y es en la parashá en la que se describen los pasos determinados para ello, y que tenían que ver con su vestimenta y la purificación ritual de sus cuerpos.
El libro Bemidbar trata sobre la travesía del pueblo a lo largo del desierto en dirección a la Tierra Prometida. Es aquí cuando se produce un primer cambio de rumbo y el pueblo se va a trasladar en dirección a Moab, abandonando el desierto de Sinaí para pasar al desierto de Paran, que no cambiaría mucho la geografía de la travesía. Esto ocurrió diez meses y diecinueve días después de la llegada a Sinaí. Es aquí cuando Moisés se dirige a su suegro que en el texto es llamado Jobab, y le pide que los acompañe. Jobab rechaza la invitación y regresará a su lugar. Vuelven a comenzar las protestas y murmuraciones del pueblo, quien se siente poco feliz por esta travesía y que preanuncian los conflictos más graves que tendrán lugar al rebelarse más tarde contra Moisés.

Shabat Shalom

Rab. Ruben Saferstein