lunes, 17 de mayo de 2010

PALABRAS DE VIDA


Conversión de hombres

Meguilat Rut, el rollo que acostumbramos leer en Shavuot , lleva el nombre de su protagonista. Una mujer que representa el ejemplo más sincero y auténtico de aceptación desinteresada de la Torá, de las creencias y la voluntad del Dios de Israel, en lo que hoy llamamos “conversión”. Rut la conversa, la bisabuela del Rey David quien según el Talmud nació y murió en Shavuot. Rut “antecesora”, por lo tanto, del esperado Mesías.
Hablemos pues de la conversión.
Nos cuenta Martín Buber que Rabí Aaron llegó una vez a la ciudad donde el pequeño Mordejai, que con el tiempo sería Rabí de Lejovitz, estaba creciendo.
Su padre llevó al niño en presencia del Rabí visitante y se quejó de que no perseveraba en sus estudios. “Deja al niño conmigo un instante” pidió Rabí Aaron. Al quedar solo con el pequeño Mordejai se inclinó y lo abrazó contra su corazón. Silenciosamente, lo mantuvo contra su corazón hasta que el padre retornó. “Le he dado una buena reprimenda”, dijó, “De ahora en adelante no le faltará perseverancia”.
Cada vez que el Rabí de Lejovitz relataba el incidente, relataba: “en esa oportunidad aprendí a CONVERTIR hombres”.

Así lo leí y así lo comparto con ustedes.

Dr. Gabriel Pristzker
Seminarista