jueves, 24 de junio de 2010

LA HAFTARAH DE LA SEMANA


HAFTARA MICAH

Andar modestamente


La historia de Bilam, el mago que acudió para maldecir a los hijos de Israel y acabó por bendecirlos, dejó su repercusión en la ulterior historia del pueblo de Israel y se la menciona, entre otras, en una profecía de Miqueas (en hebreo: Mijá) que por eso ha sido elegida como Haftará de este sábado.Miqueas, uno de los ``Trei Asar´´, los ``Doce´´ profetas menores (menores, sólo por la estrecha envergadura de los libros que nos quedaron de ellos), ya es mencionado por su colega Jeremías en el Cap.26 Vers.18 de las profecías de este último, donde habla de ``Mijayá Hamorashtí´´, (Mijayá, un nombre que significa: ``¿Quién es como el Eterno?´´ y que después por lo visto se acortó a Mijá) de la ciudad de Moréshet, de la tribu de Judá.Miqueas fue contemporáneo un poco más joven de Amós y Oseas (Hoshea, en hebreo), otros dos de los profetas menores, y de Isaías (Yeshayáhu, uno de los profetas ``grandes´´, con sus 66 capítulos), vale decir que vivió un poco antes y otro poco después del año 700 a.C. Las profecías de Miqueas se condensan en sólo siete capítulos, y nuestra Haftará de hoy incluye partes de los Caps.5 y 6 del profeta.
La Haftará comienza hablándonos del ``resto de Jacob´´ que estará disperso ``en medio de muchos pueblos´´y allí actuará ``como rocío del Eterno y como lluvias sobre el pasto´´ (Cap.5 Vers.6), es decir, como fertilizante que proveerá abundantes cosechas y como elemento positivo para el agricultor.Pero tomemos en cuenta que Miqueas habla de ``sheerit Iaacov´´, del ``resto de Jacob´´: quiere decir que ya había ocurrido algún hecho que diezmó, aniquiló o por lo menos arrancó de su país a otra parte de Jacob (¿habrá sido la caída de Samaria y conquista del reino del norte, el de Israel, con la ida al cautiverio de parte de sus habitantes a Asiria, en 722 a.C.?) de modo que sólo quedó de él ``sheerit´´, un ``resto´´.Y a este ``resto de Jacob´´, Miqueas le augura una actuación positiva ``en medio de muchos pueblos´´.Pensemos en los innumerables hombres de ciencia, médicos, ingenieros, filósofos, escritores, músicos y Premios Nobel que el pueblo judío proveyó a los pueblos que lo acogieron en su seno durante los años y siglos de la dispersión judía por el mundo, y ahí ya podemos observar cumplidas con creces estas palabras proféticas de Miqueas de Moréshet.
Y después, en el Cap.6, Miqueas cambia de tono y pregunta al pueblo de Israel por qué ha abandonado al Eterno: ``Porque (Yo, D´´s) te he hecho subir de la tierra de Egipto y te he redimido de la casa de los esclavos, y he enviado delante de ti (para sacarte de allí) a Moisés, Aarón y Miriam´´ (la hermana de ambos; Vers.4).Y siguiendo con esta mirada al pasado, Miqueas evoca lo siguiente: ``Pueblo mío, recuerda lo que intentó Balak el rey de Moab (echarles maldiciones, para debilitarlos y vencerlos) y qué le contestó Bileam ben Beor (el mago y hechicero) desde (el sitio de) Shitim hasta Guilgal, para conocer las obras justas del Eterno´´ (Vers.5).Y debido a esta alusión al episodio del rey moabita Balak que llamó al mago Bileam para maldecir a los hijos de Israel que cruzaban el Jordán desde Shitim, en Transjordania, hasta Guilgal (cerca de Jericó, en la tierra de Canaán), pero que acabó por bendecirlos -por esta mención, muy posiblemente-, esta profecía ha sidoseleccionada como Haftará de Parashat Balak, el fragmento semanal de la Torá que nos cuenta la historia de estos dos personajes.
Y después, pocos renglones más tarde, en el versículo final de nuestra Haftará de hoy, Miqueas también resume en pocas palabras ``qué es (lo) bueno y qué el Eterno pide de ti (el hombre común): sino hacer justicia y amar la merced (las obras de bien) y andar modestamente con tu D´´s´´ (Cap.6 Vers.5).Emulándolo a Moisés, de quien la Torá también nos cuenta, como en un aparte, que ``el hombre Moisés era muy modesto, (más) que todos los otros hombres que hay sobre la faz de la Tierra´´ (Bamidbar- Números Cap.12 Vers.3).Sólo que en el caso de Moisés, la Torá usa el adjetivo ``anav´´, ``modesto´´; mientras que Miqueas lo expresa mediante el verbo ``hatznéa léjet´´ donde ``léjet´´, infinitivo del verbo ``holej´´, indica ``andar´´, y ``hatznéa´´-de la raíz TZ-N-A (áyin, muda)- es también un verbo, pero con funciones de adverbio.Los israelíes de los primeros años del Estado todavía recuerdan la época de la ``Tzena´´, ``modestia´´,