viernes, 11 de junio de 2010

LA PARASHA DE LA SEMANA


PARASHA KORAJ
פרשת קורח
La parashá de esta semana trata acerca del intento de rebelión a la persona de Moisés y de Aarón por parte de Koraj, quien fue un miembro de la tribu de Levi y por ende, familiar de ambos.Esta lectura, que describe un episodio muy desgraciado de la historia del pueblo de Israel en el desierto, ha sido profundamente analizada por intérpretes clásicos y también por comentaristas modernos, ya que los motivos de la rebelión estuvieron ligados a los celos, la envidia y las ansias de poder, utilizando la demagogia.
La Mishná, en el Tratado de Pirkei Avot, trae el siguiente texto:

“Toda controversia entablada en nombre del Cielo (justicia, verdad, etc.), logrará resultados permanentes, mas aquella que no lo es, terminará en fracaso. Las controversias entre Hillel y Shamai son el prototipo de la controversia en nombre del Cielo, mientras que la de Koraj y sus seguidores (Números 16: 3), es la opuesta.”

Hillel y Shamai fueron dos sabios del primer siglo quienes sostuvieron numerosas discusiones en cuanto a la ley judía. A veces Shamai aparecía como más estricto, e Hillel más permisivo; y otras veces era a la inversa. Sin embargo, como dice el párrafo aquí citado, sus diferencias eran “en nombre del cielo” y no por “apetitos personales”. No ocurrió lo mismo en el caso de la lectura de la Torá que leemos este Shabat.
Koraj, de la tribu de Levi, junto a Datan y Aviram, de la tribu de Reuven, sumados a doscientos cincuenta seguidores, se congregaron contra Moisés y Aarón y les dijeron:

“¡Bastante para vosotros! Toda la asamblea, todos, son consagrados y en su seno esta D´s. Y ¿Por qué os enaltecéis por sobre la congregación de D´s?” (Números 16:3)
Las palabras que pronunció Koraj cayeron “como un balde de agua fría” a Moisés y Aarón. Rashi interpreta este texto señalando que ellos se adjudicaron a sí mismos demasiada grandeza. Además, Aarón no debería haber sido Sumo Sacerdote porque todo el pueblo había escuchado las palabras de D´s y eran, en todo caso todos, merecedores de ese cargo, y esta fue la razón por la cual Koraj se rebeló acompañado por sus seguidores.
En este intento, Koraj trató de dividir a la congregación y reemplazar el liderazgo de Moisés, queriendo asumir él mismo, la dirección del pueblo.
Dijimos antes que una de las razones de la revuelta era por celos y envidia. El Midrash ilustra esta situación de la siguiente manera:
"(Kóraj) se fue al otro lado, separándose de la Asamblea para apelar en contra del sacerdocio ¿Y qué vio Kóraj para enfrentarse a Moisés? Tuvo celos de la jefatura de Elitzafán hijo de Uziel, pues Moisés lo había designado jefe de los hijos de Kehat por mandato de D's. Dijo Kóraj: 'Eran cuatro hermanos en la familia de mi padre… Amram era el primogénito, y tomaron sus dos hijos poder: uno es rey (Moisés) y el otro Sumo Sacerdote (Aarón) ¿Quién corresponde que tome el segundo lugar sino yo, que soy hijo de Itzhar, el segundo hijo de Amram? Pero ¡ Él (Moisés) designó como jefe al hijo del menor de los hermanos! Yo voy a oponerme en su contra e invalidaré sus decisiones'…".
Rashi agrega a este comentario del Midrash su opinión basándose en el versículo del libro de Éxodo: "Y los hijos de Kehat: Amram, Itzhar, Jevrón y Uziel…" (Éxodo 6:18).Kóraj entendió que el lugar que le correspondía a él había sido usurpado. Se necesitaba un jefe para los hijos de Kehat, pero en vez de ser elegido Kóraj, que era el hijo de Itzhar, el segundo de los hijos de Kehat, tomó el poder Elitzafán, el hijo del menor de los cuatro hijos de Kehat: Uziel. Eso era algo humillante para Kóraj y empezó a tener celos de Elitzafán, tantos celos llegó a tener que juntó coraje y decidió hacer una revuelta para defender sus "legítimos" derechos.
Este intento de rebelión fue tomado como una afrenta directa contra D´s y que iría a tener un desenlace trágico:

“Abrió la tierra su boca y los tragó a ellos, a sus casas y a todas las personas que eran de Koraj y todos los bienes. Descendieron ello,s y todo lo que les pertenecía, vivos al sepulcro y los recubrió la tierra y se perdieron del seno de la congregación” (Números 16:32)
En la parashá Shlaj Lejá de la semana pasada, D´s había decidido que la travesía iría a llevar cuarenta años y provocaría el recambio de la población del Desierto. Esta parashá agrega este acontecimiento que definió la legitimidad del liderazgo de Moisés y de Aarón, y que dio lugar a que, en las próximas lecturas, podamos ver el cambio de actitud del pueblo de Israel en el Desierto. Ya sea por el nacimiento de una nueva generación o también por la consolidación del liderazgo, veremos cómo el pueblo va a mostrar una actitud valiente y decidida a llegar al destino prometido, enfrentando de modo victorioso a los pueblos con los cuales se encontrará a lo largo del camino, y que motivarán los elogios a Israel de parte de dichos pueblos.

Shabat Shalom
RAB RUBEN SAFERSTEIN