sábado, 21 de agosto de 2010


Parashat Ki Tetze
פרשת כי־תצא

La semana pasada leímos en la Tora, parashat Shoftim que trataba acerca de las autoridades civiles, religiosas y judiciales que regirían la vida del pueblo de Israel en la Tierra Prometida.
La sección de esta semana trata en primer lugar de leyes concernientes a la vida civil y domestica.
Muchas de estas leyes tienen que ver con el bienestar de la mujer, resalta los derechos de las mismas en situaciones de maridos que hubieran querido desligarse de sus esposas. En caso de guerra podía suceder que se tomaran mujeres cautivas y por esa razón la parasha define sus derechos frente al hombre que quisiese convivir con ella. Tomando este hecho de la situación de posibles guerras, también la mujer recién casada iba a estar acompañada de su marido durante un año antes que éste fuese incorporado a las filas del ejército.
Resulta muy curiosa la descripción del llamado hijo rebelde y contumaz, que era un joven desobediente de sus padres y la Tora describe cual debía ser el tratamiento hacia él. Llegaba al extremo que dicho hijo mereciera la pena de muerte aunque en esta resolución, la ley judía posterior a la época bíblica , se apoyo mucho en la ley oral- el Talmud- donde se ofrecían tantos atenuantes o instancias que hacían que el caso del hijo rebelde fuese hipotético y nunca haya habido necesidad de ajusticiar a un hijo.
La primera parte del capítulo 22 consiste en nueves leyes que tratan temas referidos a la propiedad. Las actividades básicas en la Tierra de Israel, de acuerdo al ideal bíblico serian la construcción de una casa, plantar viñedos y casarse y por ello esta parasha se introduce en la descripción de estos temas. Ya que el pueblo iba a ocuparse también de una pequeña ganadería el tema de los animales está presente. Podía ocurrir que se encontrase un animal perdido en el camino. También que uno hubiera visto un animal lastimado en el camino y frente a estos casos la Tora instruye que debían ser devueltos a sus dueños y había que asistir al que hubiera sido visto lastimado en el camino.
Las leyes sociales ocupan un espacio importante en la parasha. Si un hermano sufriera necesidades económicas había que asistirlo y no cobrar ningún interés en ese préstamo. Nadie podía ser oprimido y la Tora resalta la situación del pobre y del necesitado. Así como leemos en el libro de Ruth, cuando ella trabajó en el campo de Boaz siendo extranjera en la tierra de Israel, la fuente de esta práctica está mencionada en esta lectura la cual consistía en el permiso de recoger el producto del campo en un extremo de la propiedad del dueño.
Para aquellos trabajos en los cuales se pagaba con dinero la Tora resalta la obligación de pagar los jornales en su día y por último la Tora habla de pesos justos y balanzas justas considerando lo contrario una abominación ante D´s.
Habiendo comenzado el mes de Elul y con él la preparación para los Iamim Noraim, es importante considerar las enseñanzas de estos párrafos de la Tora que sin duda nos ayudaran a poder reflexionar acerca de las actitudes en relación al prójimo que podemos corregir.

Shabat Shalom

Rab. Ruben Saferstein