miércoles, 1 de septiembre de 2010

LA HAFTARAH SEMANAL


Haftara Nitzavim-Vaielej
ISAIAH 61:10 – 63:9

“Me regocijaré intensamente con Hashem, mi alma se llenará de alegría con mi D­os.” (61:10)
Nuestros sabios nos enseñan que “una persona está obligada a hacer una bendición por una adversidad así como lo hace por algo bueno”. (Berajot 54) Sin embargo esto es solo cuando la desventura le pasa a uno mismo. Pero cuando la desgracia recae sobre el vecino, está prohibido regocijarse. De hecho, la persona está obligada a solidarizarse con el vecino y entender su dolor.
Esta es la intención de este versículo: “Yo me regicijaré intensamente con Hashem…” Cuando yo percibo a Hashem a través del aspecto de Su Misericordia, cuando El me bendice con una abundancia de bondad revelada, entonces puedo tanto regocijarme como darle a otros razón de regocijo.
Sin embargo cuando percibo a Hashem a través del aspecto de Su Juicio -”mi alma se llenará de alegría con mi D­os”- cuando la aflicción me sobreviene, solo a mí se me permite ‘alegrarme’, pues “una persona está obligada a hacer una bendición sobre una adversidad así como lo hace sobre algo bueno.” Pero cuando el infortunio le llega a otros, entonces no solo me está prohibido alegrarme, sino que debo buscar todo medio de solidaridarme con ellos en su pérdida.
(Avodat Israel en Mayaná Shel Torá)