miércoles, 22 de septiembre de 2010

MENSAJE DEL RABINO

Shabat Jol Hamoed Sucot

Y le dijo el Eterno a Moisés: “Diles a los hijos de Israel: el día quince del mes séptimo será la festividad de las cabañas (Sucot) para el Eterno, que durará siete días” (Levítico 23:33)
Cinco días después de Iom Kipur, la fecha más solemne para el pueblo de Israel, comenzó Sucot, la última de las Fiestas de Peregrinación que son tres junto a Pesaj y Shavuot.
De la solemnidad, pasamos a la alegría con mayúsculas, ya que la Torá dice explícitamente:
“Te regocijarás en la celebración tu con tu hijo y tu hija, tu siervo, el levita, el forastero y la viuda que moraren contigo” (Deuteronomio 16:14-16)
Ni bien termina Kipur, ya comienzan los preparativos para esta fiesta que comprende en realidad nueve días, ocho en Israel y uno más en la Diáspora. Durante los dos primeros, por ser festivos, no se deben realizar tareas laborales. Luego comienzan cinco días laborables (salvo este shabat) llamados Jol Hamoed, para luego llegar al séptimo día de fiesta llamado Hoshana Rabá, finalizando con Shmini Atzeret y Simjat Torá, completando así nueve días de fiesta.
Sucot significa “cabañas” y durante esta festividad se arman cabañas como la que tenemos en el patio de nuestra kehilá y en ella se come, se estudia y muchas familias también duermen en las mismas durante toda la fiesta. Recuerdan las frágiles moradas de los judíos durante su travesía a lo largo del desierto desde la salida de Egipto hasta la llegada a la Tierra Prometida. Así está escrito en la Torá:
“Viviréis en cabañas esos siete días. Para que vuestras generaciones sepan que hice habitar a los Hijos de Israel e tiendas cuando los libre de la Tierra de Egipto” (Levítico 23:42-43)
Otro de los símbolos de esta festividad son los llamados Arbaat Haminim o “Las cuatro especies” que son indicadas en la Torá de la siguiente manera:
“Y tomaréis el primer día ramas con fruto de árbol hermoso, ramas de palmera, ramas de árboles frondosos y sauces de los arroyos y os regocijareis delante de D´s por siete días” (Levítico 23:40)
Cada mañana se pronuncia la bendición del Lulav, tal como se llama genéricamente a este ramillete de cuatro elementos. Representan al pueblo judío con sus diferencias en carácter y aproximación al conocimiento y práctica del judaísmo, y en esta bendición unimos simbólicamente a toda la comunidad, lo que hace de esta ceremonia algo particularmente emotivo y significativo, ya que si bien cada persona es distinta a la otra, tenemos un denominador común que es la tradición de Israel.
Esta es una fiesta de alegría y tal como las demás, la comida y la reunión están presentes. Ushpizim se llama a la invitación a participar, comer, estudiar y cantar en la Sucá.
Cada día es diferente y así tenemos el día de Hoshana Rabá, en el cual, existe la costumbre de estudiar textos bíblicos durante la noche, ya que es ese día en el que se cierran “de verdad” las puertas del Cielo. Durante Neilá, el último servicio de Iom Kipur no se habían cerrado del todo, y uno hace méritos para ser inscripto en los libros abiertos en Iamim Noraim precisamente en Hoshana Rabá.
El día siguiente, Shmini Atzeret, es el dia octavo de reunión. Sucot ya finalizó formalmente, pero se extiende un día más esta fiesta, y es cuando en las sinagogas volvemos a recordar a seres queridos fallecidos, y pedimos por las lluvias en Israel, que como sabemos, allí llueve solamente durante los cuatro meses de invierno. Por eso es el deseo de la comunidad de Israel, que la temporada de lluvias sea buena para los productos del campo.
Simjat Torá es la fiesta con la que terminamos toda la serie de días festivos de Sucot y ese día es conocido como el del Baile de la Torá, ya que en las sinagogas se baila alegremente con los rollos de La Torá.
Durante la mañana son elegidos los jatanim “los novios de la Torá”. El Jatán Torá, se encarga de terminar formalmente la lectura del libro de Deuteronomio, y el Jatán Bereshit vuelve a comenzar con la lectura del relato de la Creación en el libro de Génesis.
Este Shabat es Shabat Jol Hamoed Sucot y es el tercer día de esta fiesta.
Deseo a toda la Comunidad, que habiendo pasado los Iamim Noraim con la solemnidad correspondiente, nos llenemos de alegría y disfrutemos esta gran fiesta.


Jag Sameaj, Shabat Shalom y Moadim le simjá.

Rab. Lic. Ruben Saferstein