miércoles, 27 de octubre de 2010

LA PARASHAT DE LA SEMANA


PALABRAS DEL RABINO

PARASHT JAIE SARA
פרשת חיי שרה

La sección de la Torá que leemos este Shabat lleva el nombre de Jaie Sara que significa “las vidas de Sara”. Sin embargo este texto relata acerca de la muerte de la matriarca a los ciento veintisiete años, y la tarea de Abraham de buscar un sitio para darle sepultura a su mujer.
La primera parte de la parashá describe la situación de Abraham como extranjero en la tierra en donde residía, y por esa condición es que realiza un pedido a los Bnei Jet de concederle un espacio de tierra para poder llevar a cabo la sepultura. El lugar es conocido con el nombre de Mearat Hamajpela, “la cueva de los Patriarcas” y está localizado en Kiriat Arba, la zona de Hebrón, donde Abraham y el resto de los Patriarcas fueron enterrados.
Comentaristas de todas las épocas han tratado el tema de los ciento veintisiete años de Sara.
Rabí Iosef Dov Soloveitchik explicó que la grandeza de Sará puede ser entendida sobre la base del comentario de Rashi según el cual, ella tenía cien años, también veinte y siete años. Según Soloveitchik, la edad de siete tiene inocencia; la de veinte tiene fuerza y la de cien, sabiduría. Sara tuvo a lo largo de su vida estas tres edades y de allí su grandeza. Por ello el comentario de Rashi: "shenei jaié Sará, (los años de la vida de Sará) todos fueron iguales para bien" (Rashí 23:1).
A continuación, Abraham se preocupó por el futuro de su hijo Itzjak, y por esa razón envió a su hombre de confianza - Eliezer- a la tierra de sus antepasados, Aram Naharaim, a fin de conseguirle una esposa. Le dio precisiones acerca de lo que pretendía de esa mujer, la forma en cómo podía reconocer en una mujer a quien sería elegida como futura esposa de su hijo, y los regalos que debía entregar. Todo ello la Torá lo describe con muchos detalles. Si se cumplían estas condiciones, Eliezer estaba autorizado para pedir a la familia el permiso para llevar a dicha mujer a la tierra de Israel y formalizar el casamiento con Itzjak. Esta misión fue cumplida con éxito y Rivka se convirtió en la esposa de Itzjak.
La última parte de la parashá vuelve a la figura de Abraham quien después de la muerte de su mujer tuvo más hijos con Keturá , y luego la muerte del patriarca, que es enterrado en el mismo lugar que su mujer.
“Estos son los días de los años de la vida de Abraham, los cuales vivió. Cien años y setenta años y cinco años. Feneció y murió Abraham en buena vejez- anciano y colmado y se reunió con sus gentes. “(Génesis 25:7-8)
Abraham fue sepultado por sus hijos Ishmael e Itzjak en la Cueva de los Patriarcas. A pesar de las diferencias en su juventud, los dos hijos se reunieron para acompañar a su padre en su lugar de descanso final. Quizás por ello es que el rabino Mordejai Edery z”l interpretó la frase “buena vejez” en el sentido de que hayan estado los dos hermanos juntos para ese momento.

Las últimas seis oraciones son dedicadas a Ishmael, relatando la Torá su descendencia, remarcando de este modo que Ishmael también tuvo una gran descendencia de acuerdo a lo que D´s Le prometió cuando estuvo a punto de morir en el desierto.

Shabat Shalom

Rab. Ruben Saferstein