martes, 19 de octubre de 2010

PALABRAS DE VIDA


El NO sacrificio de Itzjak

El primer paso que debemos dar los futuros rabinos conservadores para obtener luego la ordenación rabínica es el de finalizar los estudios del llamado “Mejlelet Abarbanel”, “Instituto Superior de Estudios Judaicos”, que lleva el nombre de Don Isaac de Abarbanel.
Es precisamente este comentarista español del siglo XV quien ve en el propósito de la "atadura" (mal traducido siempre como sacrificio) de Itzjak no tanto una lección para Abraham sino como un mensaje para el mundo.
Abarbanel señala que la palabra hebrea "nisá" - puso a prueba – (con la cual el texto de la Torá que leemos esta semana se refiere al pedido que Dios le hace a Abraham), tiene en su raíz la palabra "nes" que significa "estandarte". El principal propósito que perseguía la prueba de Abraham era mostrar a las siguientes generaciones una nueva dirección en la historia religiosa de la humanidad.
Como leemos en el Majzor: Abraham no fue el primer padre que amó a su hijo, y sabemos por la literatura antigua que individuos piadosos a través de todo el mundo conocido, sacrificaron a sus primogénitos. Los padres tenían el poder de vida y muerte sobre sus hijos.
La grandeza singular del relato cosiste entonces en que una vez pasada la “prueba” de lealtad y fe, Dios NO PIDE a Abraham que sacrifique a su hijo. Dios NO QUIERE que el hombre derrame sangre humana para probar su lealtad o su devoción.
Frente al renacimiento virulento de los fundamentalismos actuales, el pueblo de Israel debe preguntarse por qué el hombre no ha aprendido aún que el sacrificio humano no resuelve los conflictos políticos, y no mejora ni a la sociedad ni al mundo en el cual vivimos.

Seminarista Dr. Gabriel Pristzker
Director Comunitario