miércoles, 10 de noviembre de 2010

LA HAFTARA DE LA SEMANA


HAFTARA HOSEA (Oseas) 12:13 - 14:10

La haftará de esta semana fue escogida del final del libro del profeta Hosea- perteneciente al libro Teré Asar (los doce profetas que por ser sus libros de pequeñas dimensiones, fueron recopilados en un solo libro). Encontramos que el profeta Hosea (s. VII a.e.c) al final de su libro, reprende al pueblo de Israel por haberse desviado del camino de D's, en general, y por el pecado de la idolatría, en particular.
"¿Quién es sabio y podrá entender estas palabras? ¿(quién es) inteligente y las conocerá?
Rectos son los caminos de D's,y los justos transitan por ellos, mas los malvados se equivocan en ellos.
(14:10).
Las personas malvadas pueden llegar a pensar que D's odia a los seres humanos y por eso puso sobre ellos el peso de muchas mitzvot (preceptos). Ellos pueden llegar a pensar que D's quiso traer sobre el hombre la maldición y utilizó para esta meta a los preceptos, que provocarán que D's traiga sobre el hombre el "castigo" por su incumplimiento, al ser tan numerosos y difíciles de cumplir - según el entendimiento de ellos.
Pero nos enseña el "maguid" de Duvna (Rabí Iaacov Krantz, 1741 - 1804), en su libro "Cojav Miiaacov", que el profeta Hosea nos vino a enseñar que esta clase de pensamientos son totalmente erróneos, como dijo el rey David: "El hombre ignorante no entenderá y el necio no comprenderá esto" (Tehilim -Salmos- 92:7).
¿A qué se asemeja esto? A un hombre muy hospitalario que todo el tiempo traía invitados a comer a su casa y les daba todo tipo de manjares. Un día se hospedó en su casa un hombre que padecía una enfermedad y por cuanto que él no sabía que éste era un hombre enfermo, le dió de comer de aquellos manjares que él solía ofrecer al resto de sus invitados. Cuando este hombre comió aquellos platos, inmediatamente corrió peligro su vida, ya que él no debía ingerir ese tipo de alimentos.
Cuando este hombre le dijo al dueño de casa que todas sus acciones intentan sólo buscar el malestar de sus invitados, él le contestó que si deseaba, podía preguntarle al resto de los invitados si las comidas de su mesa eran buenas o malas para la salud. "Si tú eres un hombre que tiene alguna enfermedad, ¿por qué me acusas? Yo no he preparado todos estos manjares para personas enfermas, pues no imaginé que tú estabas enfermo!" - le dijo.
Nos dice el "maguid" de Duvna que gracias a este ejemplo podremos entender este último pasuk (versículo), que gramaticalmente es un poco difícil de entender. ¿Por qué está escrito: "Rectos son los caminos de D's, y los justos transitan por ellos, mas los malvados se equivocan en ellos", utilizando la "y" antes de la palabra "justos" en lugar de: "Rectos son los caminos de D's, los justos transitan por ellos"?
La letra "vav" en hebreo, puede tener varias interpretaciones, y el "maguid" nos enseña que en nuestro versículo, ella no debe ser entendida como "y", sino más bien como: "ya que".
Dijo el profeta: "Rectos son los caminos de D's ya que los justos transitan por ellos" - la mejor prueba de que los caminos de D's son rectos, es que "los justos transitan por ellos", pero "los malvados se equivocan en ellos" -ya que ellos están enfermos, pues pecaron en contra de sus almas.
El profeta Hosea nos enseñó aquí una importante lección y ella es que quien utilice la Torá en forma correcta podrá enderezar sus caminos mediante su estudio y cumplimiento, pero quien la utilice en forma incorrecta se "tropezará" con ella.
Y esta misma idea la encontramos en el Talmud (Iomá 72) al comentar el versículo: "Y esta es la Torá que expuso Moshé ante los hijos de Israel" (Devarim - Deuteronomio- 4:44). Ese versículo es extraño, pues normalmente, debería haber estado escrito en la Torá: "Y esta es la Torá que enseñó Moshé a los hijos de Israel" y no "que expuso Moshé". Es por eso que Nuestros Sabios entendieron que la Torá nos quiere insinuar algo, a través del uso de la palabra "expuso".
La palabra sam (escrita con la letra sin) que tradujimos como "expuso", también puede querer significar "fragancia, brebaje, pócima" (escrita con la letra sámej, ya que en hebreo frecuentemente se intercambian las letras sin y sámej).
Por eso dijo Rabí Iehoshúa Ben Leví que la Torá nos quiso enseñar que si el hombre será merecedor, es decir, si él no sólo estudiará Torá sino que lo hará con temor del Nombre de D's y cumplirá con sus mandamientos, entonces la Torá que estudió se convertirá para él en un brebaje de vida, un antídoto. Pero si él no será merecedor y estudiará la Torá sin temor de
Él, entonces la Torá se convertirá para él en un brebaje de muerte, un veneno.