miércoles, 17 de noviembre de 2010

LA HAFTARA SEMANAL


HAFTARA HOSHEA

“Porque los caminos de Hashem son justos; los rectos transitan por ellos, pero los malvados se caen en ellos”
Había una vez un hombre de una generosidad increíble, que no escatimaba esfuerzos ni dinero en recibir invitados en su casa. Una vez, preparó un gran
banquete para todo el que quisiera asistir, y sirvió los manjares más exquisitos y exclusivos.
Uno de los invitados era de débil físico. No obstante, se deleitó con toda clase
de exquisiteces, con el resultado de que se enfermó gravemente.
El hombre se puso furioso, acusando al dueño de casa de echar a perder la
salud de la gente.
El dueño de casa respondió: “Por favor, pregúntele a los demás invitados si la
comida también les cayó mal. Lo que ocurre es que, desgraciadamente, Ud.
es de salud frágil; por eso la comida le cayó mal. Este banquete estaba
dirigido únicamente a personas que gozan de buena salud”.
Las personas ciegas en un sentido espiritual dicen que Hashem odia a la
gente, aplastándolos con el pesadísimo yugo de las mitzvot; que El crea
únicamente obstáculos a una vida de libertad.
¡Qué error colosal! El tzadik no solamente se siente enriquecido y
ennoblecido por las mitzvot, sino que su mismísimo sustento y fuerza vital
los obtiene de ellas.
Por eso el profeta nos dice: “Los caminos de Hashem son justos” y “los rectos
transitan por ellos”, vale decir, que los rectos prosperan en esos caminos.
Pero para los que piensan que los caminos de Hashem son una pesada carga,
“el mal los hace caer” Para los ciegos, espiritualmente hablando, las mitzvot
son un “aguafiestas”
Pero la luz que irradian los tzadikim atestiguan la calidad de la “dieta”

Kojav mi Iaakov, en Maiana shel Torá