miércoles, 24 de noviembre de 2010

PALABRAS DE VIDA


Estableciendo la Confianza

En Génesis 15:7-8, Dios le promete a Abraham que él y sus descendientes heredarán la Tierra de Israel. A lo que Abraham responde: "¿Cómo puedo saber que es verdad?"
¡Esta observación parece estar fuera de línea! Imagina un padre prometiéndole a su hijo, "Te voy a llevar el domingo al estadio", y el niño levanta la vista y le dice: "¿Puedo realmente confiar en lo que dices?"
Aunque Abraham estaba en un nivel espiritual muy alto (después de todo, él estaba hablando con Dios), su comentario de "¿Cómo puedo saber que es verdad?", puso de manifiesto que él había ido demasiado lejos en el sentido de poner a prueba a Dios. Una persona de la estatura Abraham no debería haber sentido la necesidad de buscar seguridad extra por parte de Dios.
Por este motivo, antes del nacimiento de la nación judía, Dios decretó una experiencia que enraizaría en la genética espiritual de Abraham una mayor confianza en Dios.
Entonces Dios le dice a Abraham: "Tus descendientes serán extranjeros en una tierra... en donde serán esclavizados y oprimidos" (Génesis 15:14). El remedio era ser esclavizados en Egipto. Allí los judíos llegarían a la conclusión de que sólo Dios podía salvarlos. Ellos a su vez se dirigirían a Dios con todo el corazón, gritando, y sólo entonces se llevaría a cabo la redención.
Generaciones más tarde, eso es precisamente lo que ocurrió:
"Los judíos gritaron a causa de su esclavitud... Dios escuchó sus gritos y recordó su pacto con Abraham, Isaac y Jacob". (Éxodo 2:23-24)
Los judíos habían construido un nuevo nivel de confianza en Dios. La esclavitud de Egipto había cumplido su propósito.