lunes, 22 de febrero de 2010

LA PARASHA DE LA SEMANA


PARASHA TETZAVE
פרשת תצוה
Ladrón Nocturno

Este Shabat previo a Purim recibe el nombre de Shabat Zajor (¡Recuerda!), Shabat en el que recordaremos el ataque de Amalek a nuestros antepasados en el desierto.¿Por qué nuestra tradición nos impone recordar a Amalek y no a otros de los tantos pueblos que nos han atacado a lo largo de los siglos?Seguramente, porque lo de Amalek fue un ataque estratégicamente estudiado. Ya nos dice RaSHI: El pueblo estaba sediento, como está escrito: ‘Y el pueblo allí estaba sediento por agua’ (Shemot 17, 3). Y enseguida dice: ‘Y vino Amalek’ (Shemot 17, 8). Amalek tal como sugiere RaSHI, esperó que el pueblo esté cansado para atacarlo; perdió aquella batalla, pero mostró el camino a los demás. El mismo RaSHI comparó esta situación con una bañadera de agua hirviendo en la que nadie podía entrar, hasta que vino uno y se metió. Se quemó hasta las narices, pero se la enfrío a los demás. Aun cuando Amalek se quemó hasta las narices, le enseñó al mundo que siempre es mejor atacar al enemigo en sus zonas frágiles y por la retaguardia.El Talmud se pregunta en el Tratado de Baba Kama (79b): ¿Qué es más grave un ladrón que actúa a la luz del día o un ladrón que roba por las noches? Y concluye: Un ladrón que actúa por las noches es peor ya que se cuida de los hombres, aun cuando no tiene miedo de Di-s. Quien roba durante del día no teme ni a Di-s ni a los hombres y por ello es menos grave.Y resulta extraña la conclusión de la Guemará. A priori debiera ser más grave quien roba durante el día, porque no teme ni a Di-s ni a los hombres. ¿Por qué entonces es más severa con el ladrón nocturno? Dijo Rabí Iosef Soloveitchik: El ladrón nocturno saca cuentas, estudia el terreno, analiza fragilidades. Quien roba durante el día es un inconsciente; quien roba por la noche es un cobarde.En este Shabat recordamos esa cobardía fría y estudiada de Amalek tan similar a la de los ladrones nocturnos. Desde pequeños se nos ha enseñado que de la misma forma en que auto se queda por el camino cuando se le acabe la gasolina, un pueblo se quedará por el camino cuando se le acabe la memoria. Por ello es que a los judíos siempre se nos llama a recordar. Como en este Shabat Zajor. Nada nos hace sentir más vivos que ello.
RAB GUSTAVO SURAZSKI

RESUMEN DE LA PARASHA SEMANAL


Parashá Tetzavé - Ordenarás
Resumen de la Parashá

El Todopoderoso dijo a Moshé que ordenara al Pueblo de Israel traer aceite de oliva puro para encender las luces del candelabro (menorá), que debía estar encendida continuamente en el Santuario.
Aharón y sus hijos Nadav, Avihú y Eleazar, nombrados por el Eterno como sacerdotes (Cohanim), tenían a su cargo, entre otras tareas, el mantener encendida la menorá.
Sus vestimentas eran especiales según las indicaciones de Hashem. Estas debían ser confeccionadas por especialistas. Las vestiduras de Aharón el Cohén Gadol (Sumo Sacerdote), se distinguía sobre las de los demás, como ser que el efod que debía ser de oro, celeste, púrpura y carmesí, y de lino. Sobre dos piedras de ónix, que se colocaban sobre las hombreras, debían grabarse los nombre de las doce tribus.
El pectoral tenía doce piedras, entre ellas rubí, topacio, ágata, zafiro, diamante, y que cada una llevaría grabado el nombre de una tribu. Se debían colocar en cuatro hileras de tres piedras cada una.
Aharón fue vestido como indicó el Eterno y presentado por Moshé y ungido con aceite, y luego el resto de los Cohanim.
Por otra parte, el Todopoderoso señaló sacrificios que debían ser llevados al Santuario, y que los Cohanim recibirían en sus manos, para luego tomar las partes del animal sacrificado, como su carne, su sangre, su sebo, y realizar distintas ceremonias con ellas. Todos estos rituales se repetían diariamente, los siete días de la semana.

LA HAFTARA DE LA SEMANA


RESUMEN DE LA HAFTARA ZAJOR

EL ÚLTIMO DE LOS AMALEKITAS
La segunda de las Cuatro Parashiot que leemos en los meses de Adar y Nisán es Parashat Zajor. Zajor significa "Recuerda". La Torá nos dice "Recuerda lo que Amalek les ha hecho en el camino, cuando salieron de Egipto". En el Shabat Zajor nosotros cumplimos con la mitzvá de "destruír el recuerdo de Amalek de bajo de los cielos" leyendo esta sección de la Torá.
Parashat Zajor siempre se lee la semana antes de Purim porque en Purim celebramos nuestra liberación del descendiente más importante de Amalek - Hamán.
La Haftará de Parashat Zajor describe otro encuentro con los descendientes de Amalek: El Rey Shaúl fue ordenado aniquilar a Amalek, pero fracasó en matar a su rey Agag. Mientras estaba en cautiverio, el último de los Amalekitas, Agag, pudo engendrar un hijo, y fue de este niño que Hamán era descendiente.