lunes, 17 de mayo de 2010

LA PARASHA DE LA SEMANA


PARASHA NASO
פרשת נשא

Estamos leyendo la segunda sección del libro Bemidbar (Números) de la Tora. La semana pasada hablamos del censo de población que D´s había encomendado hacer a Moisés y que incluía a todos los varones mayores de veinte años de cada una de las tribus excepto la de Levi.

Esta última tribu iba a tener un recuento independiente, ya que la tarea que iban a asumir era distinta: Mientras las demás tribus debían prepararse para enfrentar batallas con los pueblos de la zona que no hicieran trato amistoso con Israel, la tribu de Levi iba a tener la tarea del culto que consistía tanto el transporte de los distintos elementos que conformaban el Mishkan, así como también, la tarea de ofrendas y sacrificios. Esto último estaba a cargo de los Cohanim, los descendientes de la familia de Aarón, hermano de Moisés y aquí, el texto describe las tareas sacerdotales.

De los temas tratados en la parashá, quería destacar el que conocemos como la “Ley del Nazir” (nazareo)

Esta persona hacía votos de compromiso con D´s y por un período no menor de treinta días, se consagraba a D´s. Esto requería de él, no cortarse el pelo, no beber bebidas embriagantes y no acercarse a tumbas o muertos aunque fueran de su propia familia. La ley del nazir se aplicó y estudió en la época de la Mishná, y la Guemará , y el pensador Maimónides dedicó enseñanzas sobre el tema en su obra “Mishné Torá”.

Un caso muy famoso ha sido el de Sansón, el juez que encabezó la lucha contra los filisteos.

La ley judía nunca alentó tomar estos votos de consagración a D´s, pero cada tanto ha aparecido algún personaje que se consideró nazir.

La Torá también nos trae el texto de la Bendición Sacerdotal- Birkat Ha Cohanim- la oración pronunciada por los sacerdotes para bendecir al pueblo. Es una oración muy famosa que antiguamente se pronunciaba en el Templo de Jerusalén y que hoy se lo hace en las sinagogas, siendo muy popular en las más tradicionalistas, en la que los congregantes cohanim, descendientes de la tribu de Levi, y que pertenecen según su linaje a las familias sacerdotales, se acercan en distintos momentos de la tefilá hacia la bima (el púlpito) para recibir la bendición de parte del rabino. Son tres versículos que suman doce palabras y que se enmarcan dentro de la categoría de bendición del hombre hacia su prójimo, y en este caso es el Cohen quien pide a D´s extender Su bendición sobre las personas.

Se pronuncia en idioma hebreo y la forma de hacerlo está explicada en la Mishná, en el tratado Sota (capitulo 7, mishna 2)

La palabra bendición, según interpretó el comentarista español Ibn Ezra, significaba “incrementar profusamente” en referencia a la vida y a la prosperidad.

La última parte de la lectura que conforma el capítulo más largo de la Torá, el número siete, describe las ofrendas de cada tribu que iban a ser consagradas a D´s.

Esta lectura siempre se lleva a cabo después de la fiesta de Shabuot, la que hemos celebrado esta semana.

Shabat Shalom

Rab. Ruben Saferstein

PALABRAS DE VIDA


Conversión de hombres

Meguilat Rut, el rollo que acostumbramos leer en Shavuot , lleva el nombre de su protagonista. Una mujer que representa el ejemplo más sincero y auténtico de aceptación desinteresada de la Torá, de las creencias y la voluntad del Dios de Israel, en lo que hoy llamamos “conversión”. Rut la conversa, la bisabuela del Rey David quien según el Talmud nació y murió en Shavuot. Rut “antecesora”, por lo tanto, del esperado Mesías.
Hablemos pues de la conversión.
Nos cuenta Martín Buber que Rabí Aaron llegó una vez a la ciudad donde el pequeño Mordejai, que con el tiempo sería Rabí de Lejovitz, estaba creciendo.
Su padre llevó al niño en presencia del Rabí visitante y se quejó de que no perseveraba en sus estudios. “Deja al niño conmigo un instante” pidió Rabí Aaron. Al quedar solo con el pequeño Mordejai se inclinó y lo abrazó contra su corazón. Silenciosamente, lo mantuvo contra su corazón hasta que el padre retornó. “Le he dado una buena reprimenda”, dijó, “De ahora en adelante no le faltará perseverancia”.
Cada vez que el Rabí de Lejovitz relataba el incidente, relataba: “en esa oportunidad aprendí a CONVERTIR hombres”.

Así lo leí y así lo comparto con ustedes.

Dr. Gabriel Pristzker
Seminarista

RESUMEN DE LA PARASHA DE LA SEMANA


RESUMEN DE LA PARASHA NASO

Comienza la parashá, con la orden el Eterno a Moshé, de censar a los descendientes de Guershon, Merari y Kehat, todos varones de treinta a cincuenta años, aptos para servir en el ejército.
El censo reveló que la descendencia de Guershon sumaba dos mil seiscientos treinta varones, la de Merari tres mil doscientos y los de Kehat dos mil setecientos cincuenta varones.
Hashem asimismo indicó cuáles serían las tareas que debían cumplir, como ser los gersonitas debía transportar las cortinas del Tabernáculo, los velos del atrio, los utensilios para el servicio en el altar. Por su parte, los hijos de Merari, debían portar las tablas, travesaños, columnas y zócalos del Tabernáculo. Los componentes del Kehat, debían transportar las vasijas más sagradas.
El Todopoderoso indicó a Moshé que ordenara a los Hijos de Israel que sacaran de los campamentos a todo leproso o impuro. También ordenó ciertas leyes:
1. Si alguien cometiera un pecado contra su prójimo, confesándolo, debía restituir el valor del daño más un quinto de monto original y llevar ante el Cohén una ofrenda de culpa como expiación.
2. Si un marido sospechaba que su esposa le era infiel, debía presentarse ante el Cohén con su querella y entonces el Sumo Sacerdote tomaba agua santa y la mezclaba con polvo del piso del Santuario. Posteriormente juramentaba a la mujer y debía beber esa agua, y si era culpable sufría daños con deformidades en su cuerpo y su juramento, que estaba escrito en un rollo, era borrado en el agua. En este caso, la mujer debía morir. Si era inocente, se la bendecía con maternidad.
3. Todo aquel, hombre o mujer, que prometiera consagrarse completamente al Todopoderoso por un cierto tiempo, (un nazir), debía abstenerse de beber vino y bebidas fuertes provenientes de la uva. Debía dejar crecer sus cabellos ilimitadamente y no tomar contacto con ningún cadáver. Si lo hiciera accidentalmente, impurificándose de esta manera, debía raparse la cabeza, ofrecer un sacrificio de expiación, y comenzar nuevamente su tiempo de nazareo. Cuando finalizaba sus días de consagración, llevaba un sacrificio, se afeitaba la cabeza, y quemaba sus cabellos en el fuego del sacrificio.
4. Los Cohanim debían bendecir al Pueblo con una alabanza especial: "¡El Señor te bendiga y te guarde! ¡Haga el Señor resplandecer Su rostro sobre ti y tenga de ti compasión! ¡Alce el Señor Su rostro sobre ti y te conceda la paz!”.
El Mishkán fue inaugurado el primero de Nisán, después del primer año de la salida de Egipto. Los dirigentes de las doce tribus acercaron donaciones de carros y bueyes para el traslado del Tabernáculo y sus elementos. También acercaron como regalo, platos, cubiertos y vasos de oro y plata, cada elemento uno por cada tribu, y también animales para sacrificio. Moshé escuchó la voz del Eterno, que le hablaba desde arriba del Arca del Testimonio, entre los dos querubines.

RESUMEN DE LA HAFTARA DE LA SEMANA


RESUMEN DE LA HAFTARA NASO
Jueces 13:2 – 13:25

Las ideas principales de la parashá de esta semana tienen que ver con las leyes del nazir. Por eso, para la haftará se eligió la sección que trata del nacimiento del nazir Samsón. El pasaje se inicia con una revelación profética a la mujer de Manoaj, donde un ángel le revela que ha de dar a luz a un hijo que será nazir toda su vida. Además, el ángel le ordena que ella misma cumpla con las leyes del nazir hasta que nazca el bebé. El ángel también le dice que su hijo traerá salvación al pueblo judío, que en esa época se encontraba bajo la opresión de los filisteos. La madre de Samsón le relata todo esto a su marido, quien reza para que el ángel se les revele nuevamente a fin de instruirlos con respecto al hijo, y D-os responde a su súplica. Tras la revelación, el ángel parte en medio de una llamarada.
LA BUENA EDUCACION
El ángel instruye a la futura madre de Samsón para que observe desde ahora las leyes del voto del nazir, pues su hijo ha de ser un nazir “desde el vientre materno” (13:5) Esto parece una mero exceso de rigurosidad, pero a partir de este episodio aprendemos que la educación para la virtud y la rectitud se inicia aun antes de que nazca el niño, ya que desde sus primeras etapas de desarrollo recibe la influencia de sus padres. Y así como el embrión recibe el veneno de la madre que fuma, también recibe la influencia del modo de vida y los rasgos de carácter de la madre. Los padres no pueden llevar una vida sin restricciones si desean que su hijo sea un judío observante y devoto; no pueden esperar que él lleve una vida diferente a la de ellos.

domingo, 16 de mayo de 2010