jueves, 24 de junio de 2010

LA PARASHA DE LA SEMANA



PALABRAS DEL RABINO

“Ma Tovu Ohaleja Iaacov, Mishkenoteja, Israel”
“Cuán bellas son tus moradas Oh, Iaacov, tus residencias, pueblo de Israel”


Estas palabras forman parte de las primeras páginas de los sidurim y constituyen en conjunto tres poesías de alabanza a D`s y al pueblo de Israel.
Fueron pronunciadas por un personaje llamado Bilaam en los momentos en los cuales el pueblo de Israel estaba casi llegando a la Tierra Prometida.
Tal como hemos escrito en comentarios anteriores, la generación de hebreos que había salido de Egipto, ya había muerto en el Desierto. Durante esos cuarenta años, nacieron nuevos hebreos, quienes obviamente no habían conocido la esclavitud, y menos aún la tierra de Egipto. Ellos se mostraron ante las poblaciones del lugar como muy aguerridos, con mucha fortaleza y decisión en la misión de conquistar la tierra de Israel. Esto causó mucho temor en los pueblos que se encontraban a su paso, a lo largo del desierto.
La lectura de la Torá de esta semana, lleva por nombre Balak, el del rey que gobernaba Moab, y en ella se describe la actitud de este monarca.
La Torá relata que, viendo el avance del pueblo de Israel, Balak tuvo mucho miedo y por ello decidió contratar a una persona de nombre Bilaam, quien tenía el don de hablar, y de que se cumpliera lo que él decía. Así, si Bilaam hablaba mal de Israel, si lo maldecía, podía provocar su debilitamiento y en consecuencia los otros pueblos podían llegar a vencer militarmente a los hebreos.
Ese era el plan, y para ello, Balak envió mensajeros a Bilaam quien residía en Amón, de acuerdo a lo que explican los diversos intérpretes quienes ofrecen a Bilaam la tarea de trasladarse a la zona de Moab y maldecir a los hebreos. Al principio, Bilaam no aceptó la proposición, por lo cual los mensajeros que habían informado de ello a Balak, insistieron con una propuesta más tentadora, y Bilaam después de pasar la noche, de haber tenido un sueño con D´s y de haberle sido autorizado llevar a cabo esta tarea, regresó con los enviados a Moab y allí se puso a disposición del rey. Ello requería que Bilaam observara a los hebreos en sus campamentos y después de verlos, emitiría la supuesta maldición. La primera vez, Bilaam pronuncia no malas, sino hermosas palabras acerca de los hebreos y el rey Balak lo hace ubicar en otro sector para tener una mejor visión del campamento. Nuevamente las palabras siguieron siendo lindas y el rey ofreció una tercera posibilidad, ubicando a Bilaam en un sector que ofrecía una vista panorámica del campamento de Israel. Fue allí donde pronunció las palabras con las que hemos abierto este comentario. Dichas palabras provocaron una gran indignación en la persona de Balak quien inmediatamente despidió a Bilaam, que regresó a su lugar.
Esta parashá nos muestra en forma cabal que la decisión de atravesar el desierto durante un período tan prolongado de tiempo, tenía su razón de ser, ya que el pueblo que finalmente llegó a la tierra de Israel, era un pueblo fuerte, animado y convencido de la misión que le tocaba llevar a cabo.
No obstante, la identidad del pueblo mostró algunas fisuras y estas se señalan en la parashá siguiente, Pinjas, que describe el involucramiento de los varones de Israel con mujeres no hebreas, y que irá a provocar una reacción muy fuerte que describiremos con mayor detalle la próxima semana.

Shabat Shalom

RAB RUBEN SAFERSTEIN

PALABRAS DE VIDA


De milagros cotidianos y bendiciones (nos despedimos de a poco de Januca)

Sería ideal que cada acto y placer en nuestras vidas, fuese de la noción de que es Dios a Quien servimos y es Él quien satisface nuestras necesidades y deseos. Para ayudar a inculcar esta toma de conciencia al pueblo de Israel, los sabios (desde tiempos de Ezra y su tribunal, siglo V a.e.c.) compusieron diversas bendiciones, y establecieron las ocasiones en que debieran decirse.
El solo hecho de que el día está repleto de ocasiones que requieren de bendiciones, nos brinda una fuente de inspiración constante. Solo activando el pensamiento, las personas podemos “sentir” a Dios gracias a la conciencia de que cada bocado y cada sorbo de bebida que llevamos a nuestras bocas nos otorgan una oportunidad de reconocer y agradecer al Señor por todo.
Aquí te contamos acerca de las tres categorías que hay de bendiciones:
1) “Birkot haneenin”: Las bendiciones de usufructo, que se dicen cuando obtenemos un placer físico, como por ejemplo al comer o al beber.
2) “Birkot hamitzvot”: Las bendiciones que preceden a un ritual religioso (que sea una mitzvá) como colocarse los tefilin, o al encender las velas del shabat.
3) “Birkot hodahá”: Bendiciones de alabanza y gratitud, como las que decimos al presenciar fenómenos naturales (como un rayo o el arco iris) , las bendiciones de la amidá y otra plegarias, y las bendiciones de agradecimiento por beneficios espirituales que no conllevan placer físico (como la bendición del “shehejeianu”) que decimos en diferentes ocasiones cuando sentimos alegría por haber presenciado un suceso especifico.
(Adaptado de Rambam, Hiljot Brajot 1: 2-4)

SEM. DR.GABRIEL PRISTZKER

RESUMEN DE LA PARASHA DE LA SEMANA


Parashá BALAK

La parashá comienza relatando que Balak, rey de Moab, vio que el Pueblo de Israel había vencido a los emoritas, y se atemorizó. Sabía que era un pueblo numeroso y temía ser invadido por ellos y para evitarlo se alió a los midianitas. Asimismo, envió mensajeros a Bilham, que vivía en Petor, quien era nigromante, para que los maldijera.
Bilham pidió a los enviados que pernoctaran allí, pues él consultaría con Hashem sobre si podía hacerlo, y habiéndosele aparecido durante la noche, el Todopoderoso le indicó no hacer nada contra ese pueblo, ni que acompañara a los mensajeros. Así lo hizo.
Balak consideró que una segunda invitación surtiría más efecto y envió a otra delegación mayor y prestigiosa que la anterior que llevaba mayores recompensas. Nuevamente Bilham pidió que permanecieran esa noche con él, para volver a consultar al Eterno. En esta oportunidad recibió como respuesta que fuera con los mensajeros, pero que solamente hablaría lo que Él le indicaría.
A la mañana siguiente ensilló su asna y se encaminó hacia Balak. En el trayecto se le apareció un ángel que le obstaculizó el camino. Solamente el asna vio al ángel del Eterno y desvió su camino por lo que Bilham la castigó, pero nuevamente el ángel no le permitió continuar el camino. Luego Bilham vio al ángel y se prosternó y le reiteró que solo hablaría las palabras del Eterno.
Una vez llegado hasta Balak, éste le ofreció una fiesta en su honor. A la mañana siguiente fueron a la colina de Baal, para que Bilham viera de allí al campamento del Pueblo de Israel. Bilham pidió se construyeran siete altares y sacrificaron un carnero y un buey en cada uno de ellos y consultó a Hashem, Quien puso Sus palabras en él, y en su discurso dijo, ¿por qué iba a maldecir a quien Hashem no maldice?, y terminó alabándolo. Esto disgustó a Balak y decidió llevar a Bilham a la cima del monte Pisgá, creyendo tener en ese lugar mejor suerte. Pero nuevamente Bilham lo decepcionó ya que volvió a bendecir al Pueblo de Israel. Balak pidió a Bilham que desistiera de su pedido y finalmente Bilham predijo que ese Pueblo sería soberano y que vencería a Moab, Edom y Amalek.
Los Benei Israel acamparon posteriormente en Shitim, donde mujeres moabitas provocaron a los israelitas para unirse a ellas, adorando a idolatrías e inmoralidades. El Eterno ordenó a Moshé sentenciar de muerte a los pecadores y lo hizo mediante una plaga. Entonces Pinjás, hijo de Eleazar, el Cohén Gadol, vio a un Benei Israel manteniendo relaciones con una midianita, y decidió matarlos a ambos con una lanza. Durante el tiempo que duró la plaga murieron veinticuatro mil israelitas.

LA HAFTARAH DE LA SEMANA


HAFTARA MICAH

Andar modestamente


La historia de Bilam, el mago que acudió para maldecir a los hijos de Israel y acabó por bendecirlos, dejó su repercusión en la ulterior historia del pueblo de Israel y se la menciona, entre otras, en una profecía de Miqueas (en hebreo: Mijá) que por eso ha sido elegida como Haftará de este sábado.Miqueas, uno de los ``Trei Asar´´, los ``Doce´´ profetas menores (menores, sólo por la estrecha envergadura de los libros que nos quedaron de ellos), ya es mencionado por su colega Jeremías en el Cap.26 Vers.18 de las profecías de este último, donde habla de ``Mijayá Hamorashtí´´, (Mijayá, un nombre que significa: ``¿Quién es como el Eterno?´´ y que después por lo visto se acortó a Mijá) de la ciudad de Moréshet, de la tribu de Judá.Miqueas fue contemporáneo un poco más joven de Amós y Oseas (Hoshea, en hebreo), otros dos de los profetas menores, y de Isaías (Yeshayáhu, uno de los profetas ``grandes´´, con sus 66 capítulos), vale decir que vivió un poco antes y otro poco después del año 700 a.C. Las profecías de Miqueas se condensan en sólo siete capítulos, y nuestra Haftará de hoy incluye partes de los Caps.5 y 6 del profeta.
La Haftará comienza hablándonos del ``resto de Jacob´´ que estará disperso ``en medio de muchos pueblos´´y allí actuará ``como rocío del Eterno y como lluvias sobre el pasto´´ (Cap.5 Vers.6), es decir, como fertilizante que proveerá abundantes cosechas y como elemento positivo para el agricultor.Pero tomemos en cuenta que Miqueas habla de ``sheerit Iaacov´´, del ``resto de Jacob´´: quiere decir que ya había ocurrido algún hecho que diezmó, aniquiló o por lo menos arrancó de su país a otra parte de Jacob (¿habrá sido la caída de Samaria y conquista del reino del norte, el de Israel, con la ida al cautiverio de parte de sus habitantes a Asiria, en 722 a.C.?) de modo que sólo quedó de él ``sheerit´´, un ``resto´´.Y a este ``resto de Jacob´´, Miqueas le augura una actuación positiva ``en medio de muchos pueblos´´.Pensemos en los innumerables hombres de ciencia, médicos, ingenieros, filósofos, escritores, músicos y Premios Nobel que el pueblo judío proveyó a los pueblos que lo acogieron en su seno durante los años y siglos de la dispersión judía por el mundo, y ahí ya podemos observar cumplidas con creces estas palabras proféticas de Miqueas de Moréshet.
Y después, en el Cap.6, Miqueas cambia de tono y pregunta al pueblo de Israel por qué ha abandonado al Eterno: ``Porque (Yo, D´´s) te he hecho subir de la tierra de Egipto y te he redimido de la casa de los esclavos, y he enviado delante de ti (para sacarte de allí) a Moisés, Aarón y Miriam´´ (la hermana de ambos; Vers.4).Y siguiendo con esta mirada al pasado, Miqueas evoca lo siguiente: ``Pueblo mío, recuerda lo que intentó Balak el rey de Moab (echarles maldiciones, para debilitarlos y vencerlos) y qué le contestó Bileam ben Beor (el mago y hechicero) desde (el sitio de) Shitim hasta Guilgal, para conocer las obras justas del Eterno´´ (Vers.5).Y debido a esta alusión al episodio del rey moabita Balak que llamó al mago Bileam para maldecir a los hijos de Israel que cruzaban el Jordán desde Shitim, en Transjordania, hasta Guilgal (cerca de Jericó, en la tierra de Canaán), pero que acabó por bendecirlos -por esta mención, muy posiblemente-, esta profecía ha sidoseleccionada como Haftará de Parashat Balak, el fragmento semanal de la Torá que nos cuenta la historia de estos dos personajes.
Y después, pocos renglones más tarde, en el versículo final de nuestra Haftará de hoy, Miqueas también resume en pocas palabras ``qué es (lo) bueno y qué el Eterno pide de ti (el hombre común): sino hacer justicia y amar la merced (las obras de bien) y andar modestamente con tu D´´s´´ (Cap.6 Vers.5).Emulándolo a Moisés, de quien la Torá también nos cuenta, como en un aparte, que ``el hombre Moisés era muy modesto, (más) que todos los otros hombres que hay sobre la faz de la Tierra´´ (Bamidbar- Números Cap.12 Vers.3).Sólo que en el caso de Moisés, la Torá usa el adjetivo ``anav´´, ``modesto´´; mientras que Miqueas lo expresa mediante el verbo ``hatznéa léjet´´ donde ``léjet´´, infinitivo del verbo ``holej´´, indica ``andar´´, y ``hatznéa´´-de la raíz TZ-N-A (áyin, muda)- es también un verbo, pero con funciones de adverbio.Los israelíes de los primeros años del Estado todavía recuerdan la época de la ``Tzena´´, ``modestia´´,