miércoles, 19 de enero de 2011

LA PARASHAT DE LA SEMANA


PALABRAS DEL RABINO
Parashat Itro
פרשת יתרו

Esta es una de las pocas Parashiot que lleva por título un nombre propio, en este caso el del suegro de Moisés. La Parashá relata como Moisés describió la epopeya de Israel desde el momento de la esclavitud en Egipto hasta su liberación.
El pueblo de Israel se encontraba transitando por el desierto en dirección a la tierra prometida e Itró visita a Moisés y al pueblo viniendo con Tzipora, la esposa de Moisés y sus dos hijos Gerson y Eliezer.
Itró observó la forma en la que Moisés conducía a su pueblo y le dio algunas sugerencias a fin de mejorar su tarea de liderazgo. Le recomendó delegar ciertas tareas ya que solo no podía hacerse cargo de todo el pueblo de Israel, especialmente en la administración de justicia.
Moisés invitó a su suegro a sumarse a la travesía pero Itró declinó esa proposición, regresando a su lugar de residencia en Midian.
La parte central y fundamental de esta Parashá es el pacto en el Sinaí y la entrega de los Diez Mandamientos pues la llegada a Sinaí constituyó el momento en el que iba a forjar su identidad como nación. La esclavitud y la liberación antecedieron al Brit (pacto) que D´s constituiría con Su pueblo.
La entrega de los mandamientos fue un hecho revolucionario porque estos mandamientos son expresiones de la voluntad de D´s sobre cada individuo y la sociedad en general: los mandamientos conforman obligaciones de tipo religioso, y secular o social, que provienen de D´s y fueron presentadas en forma apodíctica o sea sin ser valoradas como buenas o malas ni tampoco mencionando castigos o penas por su incumplimiento. La motivación subyacente del Decálogo es cumplir con la voluntad Divina.
Los Diez Mandamientos fueron escritos, de acuerdo a la Torá, sobre dos tablas de piedra y no se sabe bien la razón por la cual debían tener esta forma.
La Mejilta de Rabí Ishmael es una composición midráshica halájica del libro de Éxodo que contiene muchísimas referencias hagádicas del libro. La Mejilta fue la que asumió que cada una de las tablas tenía cinco mandamientos reflejando así la tradición artística a partir del siglo XIII que se ve en los manuscritos bíblicos iluminados.
Los Diez Mandamientos gozan de una importancia suprema en la tradición judía. El tratado Tamid de la Mishná señala en los capítulos 4 y 5 que durante la época del segundo Templo, los Diez Mandamientos gozaban de un status especial tal como el Shemá Israel durante el servicio diario. También existen evidencias que los Diez Mandamientos estaban incluidos dentro de los párrafos bíblicos de los Tefilin en algunos segmentos de la población judía. Se encontraron Tefilin de este tipo en Qumran.
Fuentes rabínicas señalan que el uso litúrgico de los Diez Mandamientos se discontinuó en una época a fin de no dar lugar al pensamiento de algunos grupos sectarios, que consideraron que sólo los mandamientos y no el resto de la Torá habían sido entregados en Sinaí.

Shabat Shalom

Lic. Ruben Saferstein