miércoles, 19 de enero de 2011

PALABRAS DE VIDA

LAS DIEZ MÁXIMAS
Una nueva lectura de los diez mandamientos
Rabino Rami M. Shapiro


PREFACIO
Las Diez Máximas provienen de Dios. Dios es la Fuente y Sustancia de la Realidad. Así como podemos descubrir las leyes naturales de Dios y ser gobernados por ellas, de la misma manera nos rigen las normas morales de Dios y tenemos la capacidad para develarlas. Estos preceptos están expresados en las Diez Máximas.
Tal como es necesario un excelente científico para revelar una ley natural, se precisa un gran profeta para descubrir la ley moral. Moisés fue uno de los más importantes profetas de la humanidad. Su discernimiento espiritual, orientado hacia la naturaleza ética de la vida, reveló estas Diez Máximas. Fue él quien las enseñó a nuestros antepasados, empleando un lenguaje adaptado a ellos y a su época. Es la sustancia, no la forma, la que constituye el núcleo de su enseñanza.
Lo que sigue es mi lectura interpretativa de las Diez Máximas. Me he ocupado de lo que considero que constituye la sustancia de la enseñanza. Elegí una forma que es sumamente personal y directa. Trasladé el énfasis puesto en que Dios nos ordena mantener la ley en nuestras propias vidas, llevándolo a que cada uno de nosotros solemnemente prometa mantenerla.
Este cambio no es accidental. Vivimos tiempos en los que la elección individual es tanto exaltada como degradada. En el mismo momento declaramos ser libres y víctimas de cada capricho del corazón y de la mente. Estas Diez Máximas están ubicadas dentro del contexto de la elección. Te invitamos a comprometerte a su cumplimiento durante tu vida. Eres libre de elegir vivir con o sin ellas, pero de ninguna manera tienes la libertad para excusarte de hacer la elección.
Es al Maestro vietnamita de Zen, Thich Nhat Hahn, a quien debo el esquema general de estas solemnes promesas. Aunque no busco de manera alguna imponer ideas budistas a textos judíos, le estoy agradecido por haberme ayudado a poder ver mi propia tradición desde una nueva óptica.

ALEF
YHVH

Aquel que no debe ser nombrado y la realidad innombrable, es D’s, La fuente y sustancia de todo ser y su devenir.
Tengo conciencia que el ego permanentemente crea dioses según su imagen y para su propio provecho, prometo solemnemente reconocer todas las ideas acerca de D’s como productos de la cultura humana, ligados por la historia y las circunstancias, eternamente incapaces de definir y describir la realidad más allá de lo nombrable.
También tengo conciencia que la mente humana está abierta a la inspiración de la realidad y es capaz de articular dicha inspiración a través del mito y la metáfora; prometo solemnemente estudiar las múltiples formas de tradiciones religiosas del mundo para apreciar y experimentar más plenamente lo profundo de la espiritualidad, el discernimiento y la creatividad humanas.

BET
YHVH

No puede ser imaginado ni se deben crear imágenes suyas.
Consciente del sufrimiento provocado por la adhesión al dogma y al credo, prometo solemnemente nunca convertir las ideas en ídolos o confundir cualquier “Ismo” por el SER SUPREMO.
Toda enseñanza religiosa es de origen humano y es, por lo tanto pasible de error, apariencia engañosa, prejuicio, arrogancia y manipulación política. Todas las religiones son falsas al alegar cada una de ellas ser la verdadera.
Todas las religiones son verdaderas al reconocer y admitir que no poseen toda la Verdad.
Prometo solemnemente practicar hitbonenut, (contemplación/meditación) como una forma de vaciar la mente de todo pensamiento y despertar así a la Realidad.

GUIMEL
No tomes a D’s en vano haciendo así un mal uso de la religión o la espiritualidad.
Consciente del sufrimiento causado por el mal uso de D’s y la religión en la lucha por el poder, prometo solemnemente nunca confundir mi camino con El Camino, mi verdad con La Verdad, mi idea de D’s con D’s, YHVH, La Realidad.
Me dedicaré a tener humildad en los temas relativos al espíritu, reconociendo que apenas puedo llegar a vislumbrar una parte infinitesimalmente pequeña del todo infinito.
Consciente de esto, prometo solemnemente entablar un diálogo con otras creencias y sus seguidores, buscando un vínculo en común al saber que cada uno de nosotros somos practicantes de una tradición en particular, de una Verdad Universal.

DALET
Guarda el Shabat y distínguelo de los demás días.
Consciente del sufrimiento causado por llevar una vida no reflexiva, prometo cultivar el Shabat como un día semanal de observancia y atención, reservándolo para el descanso, la renovación, la reflexión y el volver a crear. Asimismo, prometo solemnemente cultivar los Shabatot del séptimo año (Año Sabático) y el séptimo ciclo de años (Año de Jubileo). Y prometo solemnemente hacer una revisión de mis prioridades y volver a juzgar las decisiones que he tomado y que me han conducido a este lugar en mi vida. Prometo solemnemente hacer los cambios que puedan ser necesarios para firmemente ubicar mi vida en un camino justo y compasivo. Prometo solemnemente que en el año del Jubileo me liberaré de toda deuda y ayudaré a liberarse a quienes están endeudados conmigo. Prometo solemnemente trabajar por un mundo justo en el que todos puedan ser libres para desarrollarse en su potencial más completo.

HEI
Honra a tu Padre y a tu Madre.
Tengo conciencia del sufrimiento causado por la vejez, la enfermedad y la muerte y prometo solemnemente cuidar a mis padres de la mejor manera que esté a mi alcance.
Aun reconociendo que ningún padre es perfecto, soy consciente de los sacrificios que hicieron por mí y el papel que mi propia conducta desempeñó y continúa teniendo en la evolución de mi familia. Prometo solemnemente cultivar la reconciliación con mis padres y ser merecedor de su respeto, viviendo de acuerdo a lo más elevado que tengo dentro de mí.

VAV
No asesinarás.
Tengo conciencia del sufrimiento causado por la inútil y arbitraria destrucción de la vida; prometo solemnemente cultivar la compasión y la justicia y aprender los caminos para proteger el bienestar de las personas, animales, plantas y minerales. Estoy decidido a no asesinar ni a que otros lo hagan, y a no tolerar ningún asesinato en todo el mundo, ni en mi pensamiento ni en mi forma de vida.
Reconozco que el asesinato no se refiere únicamente al término literal de quitar la vida, sino también a matar la dignidad. Humillar a una persona en público es una forma de crimen. Prometo solemnemente practicar la amabilidad y el respeto hacia todos, aprendiendo a luchar por lo que es justo, evitando caer en aquello que es injusto.

ZAIN
No participarás de una conducta sexualmente inmoral.
Soy consciente del sufrimiento causado por inconducta sexual, prometo solemnemente cultivar mi responsabilidad sexual y no mantener relaciones sexuales sin sentimiento ni compromiso. Estoy decidido a respetar mis compromisos y los de los demás. Haré todo lo que esté a mi alcance para proteger a los niños y los adultos de ser víctimas de abuso sexual, así como a eliminar las enfermedades de transmisión sexual.
Prometo solemnemente honrar mi cuerpo y el de los demás, tratando con respeto y dignidad a todos los seres humanos. Prometo solemnemente mantener la santidad de la sexualidad al jamás degradarla ni degradarme yo mismo a través de la violencia, la ignorancia o el engaño.

JET
No robarás .
Soy consciente del sufrimiento causado por la explotación, la injusticia social, el robo y la opresión y prometo solemnemente practicar las gemilut jasadim (acciones de bondad) hacia todas las cosas.
Prometo solemnemente practicar la tzedaká (solidaridad/generosidad/justicia) compartiendo el diez por ciento de mi tiempo, energía y recursos materiales con quienes estén pasando necesidades.
Prometo solemnemente no robar ni poseer nada que debería pertenecer a otros. Respetaré la propiedad de los demás, pero impediré que otros se beneficien del sufrimiento humano o animal. Prometo solemnemente cultivar shalom (paz e integridad) absteniéndome de cometer actos de violencia, tanto verbales como físicos; haciendo todo aquello que esté a mi alcance para proteger a los demás de la violencia; y, trabajando con otras personas, para abatir la violencia en mi sociedad en su conjunto.

TET
No mentirás.
Soy consciente del sufrimiento causado por las palabras injustas y por escuchar sin prestar atención. Prometo solemnemente cultivar la consideración en el uso de mis palabras y escuchar atentamente. Prometo solemnemente decir la verdad, con palabras que inspiren auto confianza, alegría compasión, justicia y esperanza.
Estoy decidido a no difundir noticias sobre las que no tengo certeza, o compartir verdades que causarán daño innecesario. Prometo solemnemente no criticar o censurar cosas de las que no estoy seguro así como cultivar una mente abierta.
Me abstendré de pronunciar palabras que ocasionen una innecesaria división o discordia y haré que todos los esfuerzos para reconciliar en forma pacífica y compasiva todos los conflictos, por pequeños que estos sean.

IOD
No codiciarás el bien ajeno.
Soy consciente del sufrimiento causado por el consumo indiscriminado y prometo solemnemente cultivar la kashrut (el consumo consciente y ético de la comida, la bebida y de todo aquello que promueva la salud, tanto la personal como la del planeta).
Prometo solemnemente vivir de una manera sencilla, disfrutar de lo que tengo antes de buscar tener más y trabajar honesta y justamente por lo que deseo. Prometo solemnemente honrar los diferentes dones de las personas y respetar la propiedad de los demás, buscando en el éxito de otros las lecciones que sirvan de inspiración a mis propios esfuerzos.