viernes, 11 de marzo de 2011

LA HAFTARAH DE LA SEMANA


HAFTARA PARASHA VAIKRA

En nuestra haftará leeremos una profecía de reprimenda al pueblo de Israel por haberse desviado por el camino de la idolatría, extraída del libro del profeta Ieshaiahu (siglo VII a.e.c. aprox.).
A pesar de haber leído en parashat Vaikrá sobre los sacrificios, en todos sus detalles, apenas comenzamos a leer la haftará de esta semana descubrimos que el pueblo de Israel no cumplió con lo que se exigía: "Y no a Mí has invocado, Iaacov; ya que te has cansado de Mí, Israel. No me trajiste a Mí el cordero de tus holocaustos y mediante tus sacrificios no Me has honrado, No te hice servirMe a través de una ofrenda y no te he cansado a través del incienso" (43:22-23)
¿El pueblo no ofrecía sacrificios en absoluto porque no estaban de acuerdo con matar animales, ya que esto contradecía su filosofía respecto de la vida? No. Ellos sí sacrificaban animales pero en vez de sacrificarlos en nombre de D'os, lo hacían en nombre de otros dioses. El cordero de sus holocaustos (una clase de sacrificio) se lo llevaban a los ídolos, y eso evidentemente, es algo que D'os no lo aceptaba, pero… ¿D'os quería que se los lleven a Él, o en realidad lo único que quería era que no se los lleven a los ídolos?
Encontramos un versículo que dice: "¿Desea D'os holocaustos y sacrificios…?" (Shemuel I -I Samuel- 15:22), y realmente, así como se entiende de este pasuk que D'os en realidad no está interesado en sacrificios, hay en todas las profecías del Tanaj (Biblia) muchos más versículos similares a éste. Pero esto no está suficientemente aclarado, pues D'os mismo fue Quien ordenó en su Sagrada Torá todas las leyes concernientes a los sacrificios!
Rabí Iehonatán Aibshitz (1690 - 1764) en su libro "Ahavat Iehonatán" dice que todo esta aparente contradicción se puede explicar a través del pasuk que dice: "Ordena a los hijos de Israel y diles a ellos: Mi sacrificio, Mi pan para Mis fuegos, el olor de Mi agrado, cuídense de ofrecerlo para Mí, en su tiempo" (Bamidvar -Números- 28:2). En verdad - dice nuestro autor - es extraño que D'os llame a los sacrificios "Mi pan" o "el olor de Mi agrado", pero todo quedará debidamente aclarado al comprender el profundo significado de las palabras "para Mis fuegos".
¿Cuál es el beneficio que los pecadores obtienen de los sacrificios? Cuando el hombre peca es por causa del fuego del iétzer hará (el impulso del mal) que arde dentro de él como una antorcha. Es por eso que D'os, que ajusticia a la persona midá kenegued midá, es decir a través de un castigo similar al pecado cometido, tendría que purificar a ese alma en el guehinam (infierno) a través del fuego y las brazas, así como encontramos respecto de la casherización de los elementos de cocina que fueron usados con alimentos impuros, donde la Torá ordena: "Toda cosa que fue usada a través del fuego la quemarán al fuego y se purificará" (Bamidvar 31:23). Pero D'os con Su infinita misericordia, decidió que el castigo no se haga efectivo, y en lugar de eso se deberá traer un animal, sacrificándolo y quemándolo sobre el fuego, ya que ese animal es de hecho un sustituto del hombre, que es quien realmente debería estar allí, sobre el altar.
Cuando al referirse a los sacrificios la Torá dice: "Mi sacrificio, Mi pan para Mis fuegos", esto nos viene a enseñar que la razón por la cual D'os ordenó los sacrificios, es por causa de las personas que se desvían de Su camino y de Sus palabras. D'os solamente quiso que tengan expiación por sus pecados, y por eso dice nuestro versículo: "No me has traído a Mí el cordero de tus holocaustos" - como diciendo: "a Mí no me lo has traído, pues Yo no he tenido ningún beneficio de él, pero sí te lo has traído a ti, pues lo has traído para tu beneficio".


Por. Rav Iehuda Levi