viernes, 11 de marzo de 2011

LA PARASHAT DE LA SEMANA


PALABRAS DEL RABINO
PARASHAT VAIKRA
פרשת ויקרא

Comenzamos esta semana a leer el tercer libro de la Torá llamado Vaikrá, y conocido en castellano como el libro de Levítico.
Es el más corto de la Torá, tan sólo de diez parashiot dentro de veintisiete capítulos, y sin embargo, casi la mitad de los 613 preceptos se encuentran aquí.
Levítico, ubicado entre Éxodo y Números, comienza con el llamado de D´s a Moisés desde el Ohel Moed (la Tienda de Encuentro), y trata acerca de la vida religiosa dentro de la comunidad de Israel antes de su ingreso a la Tierra Prometida.
Levítico es conocido también por el nombre de Torat Kohanim (La enseñanza de los sacerdotes) Ellos tenían a su cargo elTabernáculo, llevar adelante el culto, la purificación y la administración del mismo. Cuando aquí se habla de los sacerdotes, se refiere tanto a los levitas como a los cohanim.
El libro de Levítico describe en los primeros tres capítulos la preparación y presentación de los tres tipos de sacrificios prescriptos para el culto bíblico: Olá (la ofrenda quemada u holocausto), Minjá (la ofrenda de grano) y Zebaj (el sacrificio de comunión). Estas ofrendas se hacían tanto en forma separada como en forma conjunta durante las distintas celebraciones y ocasiones de culto tanto privadas como públicas.
Los dos primeros sacrificios eran considerados los más sagrados ya que solamente los sacerdotes emparentados con la familia de Aarón, participaban de los mismos en determinadas aéreas del Tabernáculo. El tercero era una comida menos sagrada y se repartía entre los sacerdotes y los oferentes.
La palabra “sagrado” es básica en la lectura de este libro. Se opone al concepto de “profano”. Son precisamente estos dos temas los que abarcan casi todo el libro. La descripción de los distintos tipos de sacrificios junto a sus oficiantes cubre los primeros diez capítulos a los que le siguen los temas de purificación y santidad entre los capítulos 11 al 16. En esta parte vamos a encontrar detalladas las reglas de Kashrut referidas a los alimentos permitidos y prohibidos para su consumo.
De acuerdo al comentario del Rabino Baruj Levine, los hebreos conformaban una Edah (comunidad) unidas por el destino común y una forma de vida sagrada:
“Santos sereis porque Santo soy Yo, vuestro D´s” (Levitico 19:2)
Levítico enfatiza la prohibición de adorar otros dioses, de impurificarse a la manera de otros cultos y garantiza la posesión de la Tierra de Israel a condición de cumplir con los preceptos de D´s y los sacerdotes tenían la misión de ayudar en este propósito a su pueblo.

Shabat shalom

Rab. Ruben Saferstein