miércoles, 23 de marzo de 2011

PALABRAS DE VIDA


Pureza contra impureza

En la sección de la Torá suplementaria a la parashá de esta semana, que le da a este shabat el nombre de “Shabat Pará”, nos encontramos con el extraño ritual de la vaca roja, la “Pará Adumà”.
Sacrificada y consumida por el fuego fuera del campamento, sus cenizas se mezclaban con “madera de cedro e hisopo y lana carmesí” y así se convertían en un líquido para purificación que se guardaba fuera del campamento. Según la Torá, este líquido era utilizado para lavar a aquellos que tuvieran contacto con un cadáver. Tenía el poder de purificar sobre la fuente más virulenta de impureza ritual conocida en la Torá: la muerte. Pero, paradójicamente, la misma poción destinada a limpiar a aquellos que habían sido tocados por la muerte impurificaba, a su vez, a los involucrados en su preparación. Lo que traía liberación a algunos, imponía confinamiento a otros. (Claro que no por siete días como en el caso de la muerte, pero sí al menos por uno)
Para resumir: Las cenizas de la vaca roja purificaban al impuro e impurificaban al puro.
¿Y qué símbolos encierra este extraño y oscuro ritual para nosotros, judíos del siglo 21?
Creo que para mitigar la impureza, debemos convertirnos en “impuros”. Es como si dijéramos: “para rescatar a una persona que se esta ahogando, debemos estar preparados para mojarnos”. Es difícil consolar dolientes mientras no hemos experimentado la muerte de un ser querido nosotros mismos. (No olvidemos que a los niños cuyos padres están vivos no les corresponde el servicio de Izkor). Solamente las tribulaciones vividas pueden forjar una filosofía de vida y un sentimiento de un destino compartido con nuestros semejantes. Solamente cuando hemos sufrido en el alma los “isurei ahavá”, los dolores que, a veces, provoca el amor, podemos aspirar a amar realmente a una persona.
Así como el fuego se apaga con fuego, así como la impureza tuvo una vez el poder de limpiar la impureza, así el sufrimiento tiene el poder de aliviar el sufrimiento.
Shabat shalom

Dr. Gabriel Pristzker
Director Comunitario