martes, 12 de abril de 2011

LA PARASHAT DE LA SEMANA


PALABRAS DEL RABINO



PARASHAT AJAREI MOT

פרשת אחרי מות


La Parasha Ajarei Mot comprende los capítulos 16, 17 y 18 del libro de Levítico, y describiremos a continuación el contenido de cada uno de ellos, los cuales conforman tres unidades aparentemente diferentes. El capítulo 16 es leído también durante el servicio de lectura de la Torá de la mañana de Iom Kipur y describe el ritual conocido como Seir la azazel o “chivo expiatorio”. Los ritos que se explican aquí formaban parte de prácticas destinadas a quitar la impureza. Las faltas y transgresiones de los hebreos y los sacerdotes producían impureza, y por medio de este rito eran transferidas a un cabrito, el cual era enviado al desierto cargando con esas faltas. El objetivo de este ritual era mantener la pureza del santuario, y era especialmente importante que los sacerdotes estuvieran en una situación de pureza ritual ya que ellos eran los encargados del funcionamiento del lugar. Iom Kipur es considerado el día más importante en la tradición judía y adquirió el significado de día del perdón de las transgresiones del pueblo de Israel, recién después de la destrucción del Templo en el año 70 e.c. La Torá describe este día de la siguiente manera: “Y ésta será ley eterna para vosotros: el día diez del mes séptimo afligiréis vuestras almas (ayunaréis) y no haréis labor alguna, ni el nativo, ni el extranjero que morare entre vosotros, por cuanto ese día el sacerdote hará expiación por vosotros, para purificaros de todos vuestros pecados ante el Eterno, Sera día de estricto descanso para vosotros y en él ayunaréis. Es ley perpetua” (Levítico 16: 29-31) Vemos en estos versículos que Iom Kipur era un día de ayuno y de descanso y la expiación era realizada por el sacerdote, cosa que hoy no es así, ya que cada persona a través de las tefilot, procura el perdón de D´s. El judaísmo buscó desde siempre diferenciarse de las prácticas paganas, y por ello llama la atención el ritual bíblico de Iom Kipur y su alusión a Azazel que podría ser entendido como una figura demoníaca. A fin de tener una visión clara de este ritual, quería compartir parte de la explicación ofrecida por el conocido erudito Iejezkel Kaufmann quien escribió un comentario muy significativo que podemos leer en el majzor de Rosh Hashaná y Iom Kipur: “El Azazel del Levítico 16 no es concebido como miembro del pueblo ni como la fuente de peligro y daño: no juega un papel activo. Es simplemente un símbolo pasivo de impureza. El valor del rito no recae en el exorcismo de un poder demoníaco, sino en el cumplimiento de un mandato divino. Era una práctica común en el paganismo eliminar la impureza de la comunidad transfiriéndola a un objeto o anima,l que luego era echado o destruido. El aspecto purificatorio de estos ritos estaba dirigido a enfrentar el mal que provenía de los demonios o espíritus destructivos. Se invocaban a los dioses para ayudar a los hombres en esta batalla contra el enemigo común. El caso del rito expiatorio de la Torá era diferente. Lo que la comunidad enviaba a Azazel no era el macho cabrío sino los pecados que éste portaba. Los pecados eran vistos como religiosos y morales (transgresiones frente a D´s) y no como una contaminación demoníaca como resulta obvio por el papel que tenía "Azazel” (Majzor, p.209) Luego de la descripción de este ritual, la Torá propone la idea de que el pueblo de Israel busque la santidad, y por ello varios capítulos del libro de Levítico serán dedicados al modo de poder alcanzar esa condición. Así como anteriormente la Torá ofreció la lista de los animales permitidos y prohibidos para su consumo, el capítulo 17 enfatiza la prohibición de comer sangre: “Por tanto ordeno que nadie de los hijos de Israel coma sangre ni tampoco lo haga el extranjero que habitare entre vosotros…porque el alma de toda carne es su sangre que expía por el alma. Por eso dispuse que nadie de los hijos de Israel coma la sangre de cualquier carne... La vida de toda carne es su sangre quien la coma será extirpado.” (Levítico 17: 12-14) El capítulo 18 es titulado “definición de la familia” por el comentarista del libro Etz Hayim y menciona las reglas de ética y moral sexual que debían formar parte de la conducta del pueblo de Israel. Este capítulo es leído durante la tarde de Iom Kipur en nuestras sinagogas. Son parte de las leyes de D´s y éstas debían ser cumplidas en forma muy estricta. Aquí leemos la prohibición del incesto y de contacto sexual con familiares cercanos. “Cuidareis (el cumplimiento) de Mis leyes. El hombre que las cumpla vivirá en ellas (Lo ordeno) Yo, el Eterno” (Levítico 18:5) De este modo la Torá entra de lleno en la descripción del Código de Santidad y que continuará en las siguientes dos parashiot.

Shabat Shalom R


Rab. Ruben Saferstein